Un poema donde el deseo y el sueño
mezclan sus delirios. Pasan del uno al otro
con las palabras como puentes. Y el erotismo es sed
de conocer el florecimiento más detallado de quien se ama.
Por Alberto Ruy-Sánchez
MÁS EN Opinión
Melvin Cantarell Gamboa
Que el Destino Manifiesto y la Doctrina Monroe topen con una AL insumisa II
""No se debe conceder a Estados Unidos ni a su Presidente efectos humanitarios, ellos han corrompido ..."
Mario Campa
El petróleo de Venezuela y la órbita imperialista de la Doctrina Donroe
""Venezuela posee las mayores reservas de petróleo del mundo. Al ritmo de producción vigente, ciertam..."
El Oasis de la Insignificancia
Óscar de la Borbolla
El currículum amoroso
""El peso ontológico de los papeles determina que quien desee ser alguien debe, más allá de afanarse ..."


