En la vecina ciudad de Marrakech, los contadores de historias de la Plaza Jmá El-Fná afirman que para llegar a la ciudad de Essaouira-Mogador lo más conveniente es encomendarse a los espíritus del viento. Que ellos son los verdaderos amos de la ciudad amurallada. Y también de nuestro destino, cuando vamos hacia ella.

Por Alberto Ruy-Sánchez

Alberto Ruy-Sánchez

Escritor y editor. Hizo estudios de literatura y lenguajes sociales con Roland Barthes y de filosofía política con Jacques Rancière, Michel Foucault y Gilles Deleuze. Ha publicado más de 26 libros de ... Ver más

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