En la vecina ciudad de Marrakech, los contadores de historias de la Plaza Jmá El-Fná afirman que para llegar a la ciudad de Essaouira-Mogador lo más conveniente es encomendarse a los espíritus del viento. Que ellos son los verdaderos amos de la ciudad amurallada. Y también de nuestro destino, cuando vamos hacia ella.
Por Alberto Ruy-Sánchez
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