Julieta Cardona

Los primeros días del rompimiento amoroso

13/07/2013 - 12:01 am

Yo no sé ustedes, pero yo soy de las que pasan por estos días.

Día 1

La incredulidad se posa sobre nosotros. Me cae que sí. Terminamos la relación amorosa con nuestra(o) ahora exnovia(o), y cuando nos da el aire: ¡Ah, cabrón, ya estoy soltera! Entonces mil pensamientos queriendo salir cuando de repente el ataque de resignación: “Lo bueno de esto es que hay muchos culitos esperando por mí, lo malo es que, carajo, se me fue”.

Le hablamos —agitados, empapados en llanto, o ambas— por teléfono a alguien cercano y si es posible nos encontramos para platicar el “qué pasó”.

Cervezas.

Vodka.

Muchas copas, muchos cigarros, mucho llanto. Mucho pinche celular inteligente que tiene a tu ahora ex en todas tus redes sociales. Y que tal vez de nada sirva borrarlo de tus contactos porque te sabes el número de memoria. Y que tal vez sirva de muy poco eliminarlo de todo lo demás porque de ti, por ahora, no puedes.

Día 2

(Ver día 1). No olviden sumarle la resaca de la noche anterior y los pepinos en los ojos.

Día 3

Despertar y dar vueltas y no querer dormir y bajar las escaleras y subirlas y mirar el reloj: seis de la mañana, y repetir canciones que ya están hartas de ti y volver a llorar.

Día 4

(Ver día 3). Eso más alimentar la ilusión de que todo fue una pésima broma.

Día 5

Las preguntas y supuestos. Las tuyas y las de los otros. Allá van los tipos.

¿Qué pasó? ¿Qué hice mal? ¿Qué hizo mal? ¿Tanto daño nos hacíamos? ¿Ya no me quiere? ¿Es neta que terminó conmigo por ese idiota? ¿Pensará también en mí? ¿Realmente era lo mejor? ¿Cómo saber si nos faltó seguir? Y ahora, ¿qué hago?

Cuéntame, amiga, ¿qué pasó? ¡¿Por qué terminaron?! ¿Crees que vuelvan? ¿Cómo te sientes? ¿Qué harás? ¿Cómo sigues?

Se acostó con otro. Era lo mejor para ambos. Seguro volvemos. No hay regreso. Tal vez nunca supo cuánto le quería. Ninguno era feliz. No entiendo nada. Me mintió. Me iré de putas.

Espérate, tal vez fue un impulso, te llamará. ¡Si tú quieres tomar, tomemos! Era lo mejor, amiga. Lo siento mucho. Sabes que cuentas conmigo. Te quiero, no sé qué decir. No te merecía. Ya sabíamos que era inevitable.

Día 6

(Repasar el día 5 y multiplicarlo por 3).

El maldito teléfono no suena.

No quieres salir de casa, pero tu habitación está repleta de tu ex: fotos, cartas, películas, discos, libros, más fotos, más cartas, peluches que sirven para nada, ropa, las gafas que tanto le gustan.

Todo eso más los inevitables signos que intensifican el dolor: tu cama, su pijama y su cepillo de dientes.

Día 7

Sales de casa para intentar despejarte un poco. Vas al cine y ¡demonios!, una historia de amor (frustrada o no) donde inevitablemente te identificas.

Y piensas que el soundtrack pudo haber gustado a tu ex. Piensas en tu ex. Y otra vez.

Días posteriores

Comienzas a entender que las cosas no cambiarán. Entiendes que es necesario cerrar el círculo con tu ex para después dejarle ir, sabes que tomará tiempo, pero no importa porque sabes que las cosas que quieres, salgan bien, toman un poco de tiempo.

Tiras a la basura el calendario que tenían juntos, es decir, tiras los planes y los recuerdos que ya tenías sin que sucedieran. Pero no importa si ya habías imaginado lo que no había sucedido, el amor es bonito porque es fantasioso.

Te gusta pensar que tienes más de un par de almas gemelas por si una te rompe el corazón. Asumes tu responsabilidad y es hora de trabajar en ti.

Entiendes que de amor nadie se muere aunque sea lo más parecido, piensas en Romeo y Julieta, luego te ríes porque estás pensando en una historia del s. XVI y en pleno 2013 te parece ridículo que existan amores prohibidos. Shakespeare se enoja.

Sales a la calle y escuchas canciones que parece están sonando porque todo está en contra tuya, pero no importa porque tienes derecho a pensar hasta en las cosas más estúpidas.

Prefieres sonreír en lugar de seguir lamentándote porque existen personas que nacen para estar juntas aunque sea una vez en la historia y tú ya tuviste tu tiempo.

Tal vez con suficiente voluntad y el doble de suerte algún día te encuentres a tu ex y se saluden con el cariño más hermoso o tal vez solo se miren de lejos para no hacerse ruido. Eso no lo sabemos.

Es posible que ya sea el día 30, 191, o 309 y tú sigas en el día uno porque desde que se fue siempre es el mismo día, pero tienes que entender una cosa: que depende de ti.

@hartatedemi

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