Julieta Cardona

Ojalá fuera hombre

29/03/2014 - 12:01 am

Dibujo de William Faulkner. Ole Miss 1920-1921 vol. XXV p. 137
Dibujo de William Faulkner. Ole Miss 1920-1921 vol. XXV p. 137

Ojalá fuera hombre para que tuviéramos una gran familia: dos niños y una niña que salieran de mi verga, tres hijos que adoraras más de lo que dices adorarme a mí; para que tuviéramos un perro llamado Max e hiciéramos viajes a Disneylandia.

Ojalá fuera hombre para que en tus fiestas de oficina pudiese decirle a tu jefe: oye, idiota, ella está conmigo y ya te ha dicho que no, que no quiere.

Ojalá fuera hombre para tomarte de la mano cuando vamos caminando por la calle; para que me presentaras a tus primos, a tu madre, a tus amigas, al portero del edificio que lleva a tu departamento que lleva a tu cama, ese pedazo de cielo.

Ojalá fuera hombre para que tus miedos mutaran a otros con los que pudiera competir; para matar a puños tus complejos.

Ojalá fuera hombre para que no tomaras la mentira por los cuernos: ella es mi amiga; ella es mi mejor amiga; vieras que ella y yo tenemos tanto en común, ella también pide todo con un solo hielo, con leche deslactosada y cree que la comida de los cines es una patada en el culo.

Ojalá fuera hombre para que la gente se callara la boca y yo pudiera gritar en la plaza central que somos tú y yo y que somos felices y que aunque no creamos en Dios somos hombre y mujer.

Ojalá fuera hombre para peinarme de lado con un peine de 10 dientes; para que me acomodaras a corbata; para bailar en las noches las de Frank Sinatra; para que tomaras mi hombro y yo tu cintura; para que tu vestido apenas diera vueltas y mi pantalón no se separara de mis zapatos.

Ojalá fuera hombre para que, a la luz, me besaras sin pánico; para que hicieras conmigo el amor sin autoflagelo; para que yo no fingiera que también duermo sin culpa.

Ojalá fuera hombre para presumir que somos el mejor chick-flick de las películas; para que fueras a verme jugar béisbol y yo te mandara besos desde el campo hasta la tribuna; para arrodillarme ante ti en cualquier lugar y pedirte matrimonio; para que recorriéramos el mundo llenos de convicción.

Ojalá fuera hombre para besarte en el centro de la pista de baile, para que tu vestido apenas diera vueltas y mi pantalón no se separara de mis zapatos.

Ojalá fuera hombre para que no te llenaran de preguntas negras, punzantes, humillantes. En serio, mujer, todo lo que haría por ti: me dejaría la barba cortita para no rasparte al lamer tu sexo, para no rallar tus piernas cuando las bese con frenesí; ejercitaría mis músculos para correr detrás tuyo; tan salvaje como tú quisieras, así sería; comería light y nunca usaría Victoria’s Secret.

Ojalá fuera hombre para que pudieras estar conmigo sin penas ni prejuicios ni angustias ni dolores de cabeza que después arañan al corazón… pero no soy.

MÁS EN Opinión

MÁS EN Opinión