El coordinador de asesores de la Presidencia afirmó que con la publicación de su libro, el exconsejero jurídico intenta generar una guerra de lodo dentro del movimiento de la 4T.
Ciudad de México, 13 de febrero (SinEmbargo).- Jesús Ramírez Cuevas, Coordinador de asesores de la Presidencia, aseguró que el exconsejero jurídico Julio Scherer Ibarra utiliza narrativas de la ultraderecha y de Estados Unidos para intentar manchar el legado del expresidente Andrés Manuel López Obrador y dejar mal plantado al movimiento de la Cuarta Transformación (4T).
En entrevista con Alejandro Páez y Álvaro Delgado en el programa Los Periodistas, que se transmite a través del canal de YouTube de SinEmbargo Al Aire, Jesús Ramírez Cuevas se refirió a Ni venganza ni perdón, el libro que Julio Scherer Ibarra escribió en coautoría con el periodista Jorge Fernández Menéndez, en el cual es llamado por el exconsejero jurídico como un personaje que "hizo mucho daño en el Gobierno".
“Las propias intenciones del libro están en sus páginas. Cuando recurre a verdades a medias o a datos falsos para denostar, acusar y construir la imagen de un movimiento corrupto, que no es de transformación sino de retraso, está abonando a las tesis de la derecha y a posturas estadounidenses que hoy están en boga. El libro es un libelo que pretende manchar el legado de Andrés Manuel López Obrador y ahora el de la Presidenta Claudia Sheinbaum, al denostar a las personas, devaluar sus objetivos y poner en entredicho su operación. Se retrata a sí mismo: cada quien ve lo que quiere ver y eso dice mucho del tipo de persona que es”, expuso Ramírez Cuevas.
El Coordinador de Asesores de la Presidencia sostuvo que es necesario preguntarse a quién beneficia el libro. En ese sentido, afirmó que su propósito central es provocar una guerra de lodo al interior del movimiento.
“Quizás se trate de un ajuste de cuentas con su conciencia por la falta de escrúpulos. Convertir eso en una justificación de no sé qué tampoco lo reivindica; queda como alguien que estuvo ahí, vio y ahora lo testifica. Aquí lo importante es a quién le sirve este libro y para qué. Ves a Jorge Fernández Menéndez, un personaje ligado a Ricardo Salinas Pliego, que ha desplegado una campaña para promoverlo con una estrategia escandalosa, bajo la idea de generar una guerra de lodo y ver quién termina más hundido. Por supuesto, en este movimiento no nos interesa salir a reivindicar a una persona por encima de todo lo demás, sin importar los costos. Está claro que es un ajuste, pero con su conciencia, porque si pensaba todo eso y estuvo ahí, resulta cuando menos extraño”.
Jesús Ramírez recalcó que, más allá de revelar supuestos detalles del Gobierno de López Obrador, el libro de Julio Scherer busca desestabilizar a la administración de la Presidenta Claudia Sheinbaum.
“Dos de los señalamientos ya se habían dicho con mediana o fuerte intensidad en los medios: lo del glifosato, lo del maíz transgénico, lo de los electricistas. No hay nada nuevo, todo ya estaba expuesto. ¿Qué elemento agrega este libelo? Que lo dice el exconsejero jurídico del Presidente López Obrador. Si lo dice López-Dóriga, Salinas Pliego o cualquier comunicador o político de derecha, no tiene el mismo efecto que cuando un colaborador cercano de Andrés Manuel revela supuestas situaciones inconfesables. Quieren pegar en la línea de flotación del Gobierno; es una estrategia política. Es ponerse del lado de los enemigos de la 4T y servir a intereses extranjeros que buscan debilitar la soberanía nacional y al Gobierno”.

En Ni venganza ni perdón, Julio Scherer Ibarra se dice inocente de acusaciones de corrupción y ajusta cuentas con algunos de sus compañeros de gabinete, entre ellos, Jesús Ramírez Cuevas. Además, describe al Andrés Manuel López Obrador como inepto, ignorante, manipulable y proclive a la victimización. En el libro, el exconsejero jurídico del Ejecutivo afirma que el expresidente era manipulado por su vocero, Jesús Ramírez Cuevas, en medios de comunicación, periodistas e intelectuales.
Al respecto, Jesús Ramírez rechazó estos señalamientos y aseguró que sería ingenuo pensar que un personaje como López Obrador, uno de los líderes de izquierda mas importantes que ha tenido el país, pueda ser manipulado por otra persona.
"Lo que veo es que Andrés Manuel ha sido uno de los pocos lideres de este país que ha podido marcar por su manera de entender el mundo, por su forma de hacer política. Es un líder completo, no se necesita manipular para elegir una estrategia. Sería muy ridículo de mi parte o muy pretensioso pensar que podía yo influir de esa manera en un político entero. Uno es un humilde periodista que ha hecho su trabajo. Sí tengo conocimientos de cultura general y de los problemas nacionales, pero no al grado de sentirme el poder tras el trono. Eso es ridículo".
Ramírez Cuevas calificó a López Obrador como un personaje con una visión clara del país, el cual, a pesar de las presiones de distintos sectores, no se dejaba chantajear. "Andrés Manuel, y lo demostró, a lo largo de su trayectoria y cada día en la mañanera, él no usaba apuntador, no usaba tarjetas para responder, tenía una visión del país suficientemente clara para establecer los términos del debate. Si no se dejaba chantajear por el sector empresarial que lo presionaba, menos de un integrante de su gabinete".

Jesús Ramírez recordó que Julio Scherer Ibarra, a su juicio, ha sido un personaje que a lo largo de su trayectoria ha defendido los intereses de las grandes empresas por encima de los de la ciudadanía. “Él ha defendido intereses, incluso dentro del Gobierno, que estaban más del lado privado y empresarial que del lado de lo público y del interés nacional”, afirmó.
Finalmente, sostuvo que con la publicación de este libro Scherer deja al descubierto cuáles son, en su opinión, sus verdaderos intereses y evidencia una visión coincidente con la derecha.
“Me imagino que tiene que ver con las posturas que representamos en el movimiento, que son causas de izquierda y de la sociedad, y que a veces chocan, en temas nacionales, con las visiones de otros sectores, como el empresarial, del que proviene el trabajo de abogado de Julio Scherer. Se ha dedicado a defender empresas frente a pueblos y ciudadanos; ha estado del lado de las empresas. Creo que esa podría ser una de las vertientes: dos visiones del mundo distintas desde las cuales se mira la realidad, y parece que eso molesta”.





