Historia de lo inmediato

Álvaro Delgado Gómez

La Barredora barrió con Adán Augusto

03/02/2026 - 12:05 am

"La caída política de Adán Augusto se debe a él: Nadie le dijo que pusiera la seguridad de los tabasqueños en manos de un criminal".

Adán Augusto López Hernández, en efecto, se derrumbó. Estaba endeble y tambaleante desde que su amigo Hernán Bermúdez Requena, el jefe del grupo criminal La Barredora de Tabasco, huyó del país hace un año y, en septiembre, fue capturado en Paraguay para ser encerrado en el penal de alta seguridad del Altiplano por cargos de secuestro, extorsión, robo de combustible y delincuencia organizada. Durante más de tres décadas ascendieron juntos —en el PRI y en Morena— y juntos también se vinieron abajo.

La caída política de Adán Augusto sólo se debe a él mismo: Nadie le dijo que pusiera la seguridad de los tabasqueños en manos de un criminal que sirvió a los gobernadores priistas Manuel Gurría Ordóñez, Roberto Madrazo Pintado y Manuel Andrade Díaz, con quien él también trabajó mientras —no se olvide— combatían con las peores prácticas a Andrés Manuel López Obrador.

Tras su renuncia a la coordinación del grupo parlamentario de Morena y a la presidencia de la Junta de Coordinación Política del Senado, justo al iniciar este domingo 1 de febrero el periodo de sesiones del Congreso, López Hernández anunció que no solicitará licencia como legislador y que hará trabajo territorial para Morena, en lo que es una coartada que sólo exhibe la dimensión de su derrota y que, en todo caso, busca evitar el colapso total de su menguado grupo político.

Es verdad que el nuevo coordinador, el también expriista Ignacio Mier, es su prosélito desde que tuvo la ilusión de ser el candidato presidencial de Morena y que se quedará todo el personal que él puso en el Senado, desde finanzas hasta comunicación social, pero el sólo cambio en el rostro de quien conduce la mayoría en ese órgano legislativo es una señal de que habrá, al menos, solidaridad con la Presidenta Claudia Sheinbaum y no un proyecto personal y faccioso como prioridad.

A favor de Mier cuenta que unos 20 senadores de la Cuarta Transformación fueron diputados en las legislaturas 2018-2024 en las que fue vicecoordinador de Morena con Mario Delgado y luego coordinador del grupo parlamentario, a quien los coordinadores de la oposición conocen también.

Ahora el problema Adán Augusto es para Morena que, por su vínculo con el capo de La Barredora, sólo perjudicará la imagen de ese partido político en cualquier lugar donde ponga un pie, aunque no enfrente cargos penales. Su mala fama la llevará a Chihuahua y Baja California para impulsar como candidatas a gobernadoras a las senadoras Andrea Chávez y Julieta Ramírez, que por sí mismas pueden obtener las respectivas candidaturas.

Es verdad que Adán Augusto ha dicho que nunca supo del grupo criminal que creó su amigo Bermúdez Requena, a quien él nombró Secretario de Seguridad Ciudadana de Tabasco cuando era Gobernador y a quien respaldó como Secretario de Gobernación de López Obrador, pero su responsabilidad política es inobjetable y, por tanto, se había convertido en un pasivo para Morena y para el movimiento que lidera la Presidenta de México.

Igual que la salida de Alejandro Gertz Manero de la Fiscalía General de la República (FGR), que él procesó en el Senado, la renuncia de Adán Augusto de la coordinación de Morena y del órgano de Gobierno del Senado frena el desgaste político de la Cuarta Transformación, recupera la autoridad política y la interlocución parlamentaria con la oposición, en el inicio del proceso de la reforma electoral y otras prioridades legislativas de Sheinbaum.

Se equivocaron otra vez los que afirmaron que Adán Augusto era intocable, porque la Presidenta de México le debía haber quitado a Gertz, y volvieron a errar los que afirmaron que lo protege López Obrador. Si habló con él, es obvio que no lo respaldó. Ahora las fantasías serán en el sentido de que Sheinbaum ya rompió con el expresidente, aunque nadie ha explicado aún cuál es el beneficio práctico de tal ruptura.

No faltan tampoco los que, sólo con base en su propia imaginación, afirmarán que el derrumbe de Adán Augusto obedece a Donald Trump y que complementen su evasión de la realidad con la inminente captura de “Palenque”, como suelen referirse a López Obrador y a “Palacio” a Sheinbaum.

Lo que sí es cierto es que este año es clave para la consolidación del proyecto liderado por Sheinbaum, que tiene en las 17 candidaturas a gubernaturas y sobre todo en los diputados federales la oportunidad de definir a quienes la acompañarán en la segunda parte y el cierre de su Gobierno. El proceso no estará exento de regateos, sabotajes y traiciones.

Y sí: Adán Augusto se derrumbó, quedó maltrecho, pero un político está muerto sólo cuando yace bajo tierra…

Álvaro Delgado Gómez

Álvaro Delgado Gómez es periodista, nacido en Lagos de Moreno, Jalisco, en 1966. Empezó en 1986 como reportero y ha pasado por las redacciones de El Financiero, El Nacional y El Universal. En noviembr... Ver más

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