En México la máxima casa de estudios no puede ocultar su sello. Sin embargo, no sólo de murales consta la obra de Juan O'Gorman.
Nacido en Coyoacán, Ciudad de México, hace exactamente 107 años, O'Gorman mostró desde sus primeros años grandes aptitudes para el dibujo y la pintura. Pasados el tiempo se inclinaría por la arquitectura, continuando así con la tradición paterna. No obstante, fue hasta después de graduado cuando empezó a enfocarse en su labor de pintor.
O'Gorman concilia el detalle propio de su formación de arquitecto y un simbolismo personal que parece influenciado por la obra de los surrealistas. En su obra asumió y aglutinó vestigios de las civilizaciones precolombinas, así como del barroco heredado de España y amplificados. El detalle y el color le añadirían su sello personal.
El manejo de la perspectiva y el dominio de la técnica hicieron que las creaciones de O'Gorman fueran propicias para ser representadas a gran escala, siendo el mural "Alegoría de las comunicaciones", en el centro SCOP de la Ciudad de México, y el edificio de la Biblioteca Central de la UNAM dos de sus obras más reconocidas.
En 1982, cuando se encontraba trabajando en unos frescos para el Museo Nacional de Historia y para el castillo de Chapultepec, la muerte sorprendió al arquitecto, quedando así inconclusa su obra.











