Premiado por la Feria del Libro de Guadalajara en 1991, Nicanor Parra hizo un discurso que es joya de ironía y carta amorosa a México, a Juan Rulfo y a la antipoesía. Veintiún años después, ahora que la Feria estuvo dedicada a Chile, se presentó una exposición antológica de sus obras visuales que permanecerá un tiempo en el Hospicio Cabañas y que vale mucho la pena ser visitada. Una fabulosa panorámica de su mundo irónico, poblado de cosas de todos los días que nos dicen cosas excepcionales.
Por Alberto Ruy-Sánchez
MÁS EN Opinión
Melvin Cantarell Gamboa
Que el Destino Manifiesto y la Doctrina Monroe topen con una AL insumisa II
""No se debe conceder a Estados Unidos ni a su Presidente efectos humanitarios, ellos han corrompido ..."
Mario Campa
El petróleo de Venezuela y la órbita imperialista de la Doctrina Donroe
""Venezuela posee las mayores reservas de petróleo del mundo. Al ritmo de producción vigente, ciertam..."
Óscar de la Borbolla
El currículum amoroso
""El peso ontológico de los papeles determina que quien desee ser alguien debe, más allá de afanarse ..."


