El Distrito Federal tiene un alma esquizofrénica. De un lado puede ser considerada una de las urbes más modernas e incluso posmodernas del orbe y del otro lado tiene formas de organización clientelar y corporativa que recuerdan no al siglo XIX si no quizá a la época romana o a la Edad Media. Trátese el tema del que se trate, basura, transporte, obra pública, licencias de construcción, todo está secuestrado por mafias, por intereses, que medran en esta fórmula tan autoritaria y tan antigua llamada clientelismo.
Por Ricardo Raphael
MÁS EN Opinión
Alejandro Calvillo
El Magistrado y el amparo de Coca Contra la salud
""El Magistrado Ávalos Cornejo pretendió privilegiar el interés comercial de la empresa Coca-Cola ant..."
Susan Crowley
Bad Bunny, ¿producto desechable o talento musical?
""Bad Bunny es controvertido. Para entender más de su música, hice dos cosas; conocer más sobre él y ..."
Alejandro De la Garza
¡Tengan sus 40 horas!
""En la iniciativa original de reforma de 2023 se estipulaban cinco días de trabajo por dos de descan..."