El libro es una guía ilustrada con herramientas para que las niñas identifiquen qué las inspira y qué deporte les gustaría intentar para empezar con algo nuevo, todo en un marco de actividades divertidas. Además cuenta la historia de mujeres que destacaron en sus disciplinas y lucharon contra estereotipos. “Historias en las que las mujeres han tenido y hemos tenido que buscar una manera de insertarnos en esto a cómo de lugar. Me sorprende ver a Ingrid Olsdatter, la primera mujer en hacer salto en esquí a finales del siglo XIX y que las mujeres no tuvimos oportunidad de participar en esta prueba hasta Sochi 2014”, explicó Marion Reimers.

Ciudad de México, 2 de mayo (SinEmbargo).- El papel de las mujeres en los deportes está lleno de historia, retos y muestra de que ya sea en la cancha o la alberca, con balón, trabajo en equipo o en disciplinas en solitario las mujeres y en este caso las niñas y los niños pueden divertirse y practicar por igual. Con esto en mente llega ¡Juega como niña!, el libro de la periodista deportiva Marion Reimers que incluye diversas opciones divertidas para que las niñas y toda la familia se acerquen al deporte, además de la historia de mujeres que dejaron su huella en alguna de las diversas disciplinas.

Reimers contó a SinEmbargo que esta obra busca resignificar el deporte y hacer que las niñas y mujeres, principalmente, se conecten o se reencuentren con él, pensar en su relación con él es justo lo que hizo surgir este libro.

“Muchas conversaciones con mujeres de mi edad y también con chavas que me hablan de sus experiencias con el deporte, con la clase de educación física, muchas veces el acercamiento fue muy triste y muy pobre y se dieron cuenta 20, 30 años después de lo importante que era esta actividad y de lo mucho que la podías disfrutar y de lo mal que se las enseñaron y yo lo que creo que tenemos que buscar con este libro es evitarle eso a muchas niñas y que también muchos hombres y muchos niños entiendan que nuestra participación en el deporte no es una novedad, es algo que lleva siglos y que siempre podemos seguir aprendiendo y haciendo esta actividad para todas y para todos”, señaló Reimers en entrevista.

El título ¡Juega como niña! precisamente va enfocado a cambiar la idea de esta frase que suele usarse para descalificar y detonar falta de fuerza o incluso como una ofensa. “Tenemos que empezar a resignificar esto, históricamente se ha usado la expresión de ‘juega como niña’ como algo despectivo y yo creo que no, tenemos que empezar a entender que lo femenino también tiene un punto bien importante y que al final toda esta historia de masculinizar el deporte y de cómo nos enseñan a concebirlo y a competir tiene que ser distinta”, dijo.

El libro es una guía ilustrada con herramientas para que las niñas identifiquen qué las inspira y qué deporte les gustaría intentar para empezar con algo nuevo, todo en un marco de actividades divertidas porque entre los beneficios del deporte está el de pasar un buen rato más allá del efecto en la apariencia.

“El deporte no tiene que ver con cómo nos veamos, eso puede ser una consecuencia de la practica deportiva pero no tiene que ser su motivo principal al final es entender la valía de nuestro cuerpo, cambiar nuestra relación con él, cómo nos vinculamos con otras personas, cómo nos vinculamos con otras mujeres, cómo podemos hacer networking a través eso, cómo si nos unimos podemos armar equipo, creo que tiene una trascendencia metafórica bien importante”, señaló la periodista que a lo largo de su carrera ha impulsado la participación de las mujeres en el fútbol.

Para Reimers, el deporte entre las niñas es un tema de suma importancia debido a que se relaciona con la salud pública, en un país en el que la diabetes y la obesidad son de los problemas que más requieren atención. “Con ello no estoy queriendo fiscalizar los cuerpos de las mujeres porque no tienes que ser delgada para practicar deporte, es más, hazlo y no importa si nunca eres delgada porque al final debemos querer nuestro cuerpo como es, pero sí tenemos que empezar a entenderlo como una herramienta que nos da algo más, que nuestro cuerpo es el espacio que habitamos y que nosotras podemos decidir si es una prisión o es una herramienta liberadora y yo creo que vivir en una prisión por todas nuestras vidas no es una cosa óptima y el empezar a reapropiarnos de los espacios públicos, el hecho de salir a correr, el hecho de que en una canchita no se asuma que la reta necesariamente tiene ser de los hombres, todas estas situaciones tenemos bien incorporadas y que tal vez no hemos cuestionado”.

El libro puede adquirirse en formato impreso o en audiolibro. Foto: Cortesía

Entre las historias de atletas destacadas se encuentran la de Laura Serrano, la madre del boxeo en México, quien tuvo que usar esponja en su sostén porque no había equipamiento especial para las mujeres; Bobbi Gibb, quien se disfrazó de hombre para colarse en la maratón de Boston en los sesenta y la futbolista estadounidense Megan Rapinoe.

“Historias en las que las mujeres han tenido y hemos tenido que buscar una manera de insertarnos en esto a cómo de lugar. Me sorprende ver a Ingrid Olsdatter, la primera mujer en hacer salto en esquí a finales del siglo XIX y que las mujeres no tuvimos oportunidad de participar en esta prueba hasta Sochi 2014; en 2010 el presidente de la federación internacional de esquí todavía estaba preocupado de que nos fuera a caer el útero con el impacto yo creo que ahí hay que desmitificar un montón de cuestiones que además aparentan ser científicas y son falacias que nos alejan de esta clase de actividades”.

La autora destacó que la historia es lo que se cuenta y cómo se cuenta, así que es necesario preguntarse quién dijo que todo sucedió de una manera o por qué no son tan conocidos algunos datos, en este caso, el de las mujeres deportistas que llevan años creciendo en el deporte.

“Tenemos que empezar a preguntarnos quién nos dijo que es así, quién no nos contó que las mujeres hace 500 años en China practicaban un deporte que es uno de los grandes antecesores del futbol, quién no nos contó que durante 50 o 60 años la FIFA prohibió institucionalmente la participación de las mujeres en campos oficiales de futbol, el revisitar esto. También nos ayuda a entender nuestra posición hoy en día, y no es como ‘es que el deporte femenil no vende’, no, es que nadie se ha dedicado a venderlo y nadie se ha dedicado a darle las facilidades institucionales para que se posicione igual que el deporte de los hombres. Este libro también hace un revisionismo a esos pasajes de la historia o esos pasajes de la narrativa deportiva que tal vez no conocíamos”, afirmó Reimers a este medio.

Marion compartió que este libro no sólo es interesante para las niñas y niños, también puede atrapar a personas adultas porque nunca es tarde para empezar y encontrarse con el deporte. “Van a disfrutar mucho leyéndolo con hijes, sobrines, ahijades, lo que quieran pero acérquense con esto porque además creo que puede trazar un puente bien padre a través del juego, donde nos reacerquemos a las infancias y a las juventudes desde otro lugar”.