Luego de que vecinos de Playas de Tijuana y de otras partes de la ciudad amedrentaron y agredieron a integrantes de la caravana, algunos de los migrantes ofrecieron “una disculpa” a la comunidad tijuanense por su presencia en la ciudad.

Residentes de Playas de Tijuana se organizaron la noche del miércoles para manifestarse en contra de los integrantes de la caravana migrante, pero terminaron por insultar y agredir verbalmente a alrededor de 100 migrantes centroamericanos, quienes planeaban dormir en campamentos instalados debajo del Faro ubicado en el malecón de la ciudad.

Por su parte, Juan Manuel Gastélum, Alcalde de Tijuana, señaló que hay “mariguanos” y personas violentas entre los miembros de la caravana, los cuales “representan un riesgo para la seguridad de sus habitantes”. También dijo que los “derechos humanos son para los humanos derechos”.

Tijuana, Baja California/Ciudad de México, 16 de noviembre (Zeta/AP/EFE/SinEmbargo).– La caravana migrante ha encontrado un nuevo punto de tensión y rechazo en su camino hacia Estados Unidos: no fueron acogidos por gran parte de los habitantes de Tijuana, Baja California. Un grupo de residentes de Playas de Tijuana se organizaron la noche del miércoles para manifestarse en contra de dicha caravana, pero terminaron por insultar y agredir verbalmente a alrededor de 100 migrantes centroamericanos, quienes planeaban dormir en campamentos instalados debajo del Faro ubicado en el malecón de la ciudad.

A esta muestra de rechazo, se sumó el respaldo de su Alcalde, Juan Manuel Gastélum, quien aseguró que cualquier migrante que “no respete la ley o la tranquilidad de los tijuanenses, será presentado al Instituto Nacional de Migración (INM) para que se aplique la ley y sea regresado a su lugar de origen”.

Casi 2 mil personas centroamericanas de la caravana migrante llegaron a la frontera entre México y Estados Unidos desde el jueves. Foto: Diego Simón Sánchez, Cuartoscuro.

En entrevista con Milenio, el funcionario local señaló que hay “mariguanos” y personas violentas entre los miembros de la caravana, los cuales representan un riesgo para la seguridad de sus habitantes. Por ello, informó que realizará una consulta ciudadana para establecer si seguirán recibiendo personas. Si el resultado es negativo, “veremos cómo solventamos para sacar a los que ya están y pondremos retenes en Tecate para que ya no entren”, dijo.

“Queremos que se les aplique el 33 constitucional, Tijuana es una ciudad de migrantes, pero no los queremos de esta manera, fue distinto con los haitianos, ellos llevaban papeles, estaban en orden, no era una horda, perdóname la expresión y Derechos Humanos se me va a echar encima, pero los derechos humanos son para los humanos derechos”, afirmó al medio.

Asimismo, hizo un llamado a los legisladores federales para que les brinden el apoyo necesario en cuanto a recursos, pues se requiere habilitar espacios para atender a los integrantes de la caravana mientras permanecen en ese lugar.

“Estas personas llegan en un plan agresivo, grosero, con cánticos, retando a la autoridad, haciendo lo que no estamos acostumbrados a hacer en Tijuana, que sepa todo México que ya estuvo bueno, ¿qué es eso de permitir que crucen la frontera sin ningún freno? […] No me atrevo a decir que son todos los migrantes, pero hay algunos que son vagos, mariguanos, van agrediendo a familias de Playas de Tijuana, ¿qué es eso?”, aclaró a Milenio.

Hay dudas sobre cómo gestionará Tijuana la llegada de las otras caravanas de personas migrantes que están cruzando el país y podrían tener 10 mil integrantes más. Foto: Omar Martínez, Cuartoscuro.

DENUNCIAN LA DETENCIÓN DE AUTOBUSES

Dos autobuses en los que viajaban personas migrantes centroamericanas fueron detenidos en la Carretera Hermosillo-Nogales, en Sonora, por personal del Instituto Nacional de Migración (INM) y de la Policía Federal con ayuda de integrantes de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), denunció en un comunicado el grupo éxodo centroamericano.

La detención se registró la noche del jueves. Las y los tripulantes fueron trasladados a un centro de detención del INM.

De acuerdo con el éxodo centroamericano, se solicitó apoyo de la CNDH para documentar posibles violaciones a los derechos humanos de las personas abordo de los transportes, pero cuando las y los pasajeros del segundo camión se resistieron a bajar, personal de este organismo utilizó la fuerza para obligarlos.

“Consideramos sumamente grave que se solicitara el apoyo de la CNDH para monitorear el debido respeto a los derechos humanos de las personas migrantes y el propio personal de la CNDH haya colaborado con el personal de INM para hacer bajar a las personas del autobús”, precisaron en el comunicado.

El éxodo informó que la madrugada de hoy, el autobús donde los pasajeros se resistieron, en el que viajan mujeres, niñas, niños y personas enfermas, fue trasladado hacia otro centro de migración sin que los agentes del INM especificaran el destino.

También puntualizó que las personas que viajan en los autobuses tienen, al menos, dos días sin comer, por lo que urgió a que no sean deportados y se garantice su respeto a solicitar y recibir asilo, así como el respeto a la unidad familiar y el principio superior de la niñez.

Dagoberto Osorio Sosa (derecha), originario de Honduras, expresó “están en todo su derecho por ser tijuanenses y protestar en contra de nosotros porque no nos quieren en sus playas, porque no nos quieren en su estado”. Foto: Manuel Ayala, Zeta

MIGRANTES SE DISCULPAN CON TIJUANENSES

Luego de que vecinos de Playas de Tijuana y de otras partes de la ciudad amedrentaron y agredieron a integrantes de la caravana, algunos de los migrantes pidieron “una disculpa” a la comunidad tijuanense por su presencia en la ciudad.

Entrevistado al respecto, Dagoberto Osorio Sosa, originario de Honduras, expresó “están en todo su derecho por ser tijuanenses y protestar en contra de nosotros porque no nos quieren en sus playas, porque no nos quieren en su estado”.

Sin embargo, consideró que el migrar también es un derecho, por lo que expresó “a los tijuanenses que no venimos a usurpar un lugar que no nos corresponde, venimos a pedir asilo”.

Agregó que “lamentablemente” ellos tienen que venir a Tijuana porque es una frontera y no por gusto o para molestar, sino que decidieron venir para pedirle al Presidente de los Estados Unidos que les dé “la oportunidad” de ingresar a su país.

“A nosotros nos cuesta mucho dejar nuestra tierra, dejar tus raíces, dejar muchas cosas atrás como a tu madre, tu padre, tus hermanos, pero gracias a Dios tuve la oportunidad de poder unirme a esta aventura con una maleta llena de ilusiones y mi esposa embarazada, que dio a luz en México y que la tuve que dejar en Guadalajara… Sé que ella está muy bien porque he tenido comunicación con ella y sé que muy pronto me voy a reunir con ella”, resaltó.

Alrededor de 400 personas centroamericanas de la caravana migrante ingresaron a un refugio temporal ubicado en la Unidad Deportiva Benito Juárez de Tijuana. Foto: Omar Martínez, Cuartoscuro.

Compartió que actualmente está realizando las gestiones necesarias mediante la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) para poder reunirse con su esposa, quien tuvo una bebé y con quienes quiere reunirse prontamente mientras les llegue la oportunidad de ir a solicitar el asilo.

Sobre las agresiones de que fueron víctimas, compartió que personalmente sí le dio temor continuar en el sitio porque había muchas personas que creía le podían hacer algún daño, por ello decidió mejor dirigirse al refugio que instalaron las autoridades municipales y estatales.

“Para nosotros las agresiones fueron como un balde de agua fría, porque por un lado tienes a personas que te están brindando ropa, cobijas, comida, te vienen a leer la palabra de Dios, pero del otro lado tuvimos a ese grupo de tijuanenses en contra de nosotros, entonces fue como ese balde de agua fría y te preguntas ¿por qué a nosotros, cuando nosotros no estamos haciendo lo malo?”, finalizó.

Miembros de la caravana de migrantes centroamericanos permanecen en un albergue hoy, en la ciudad de Tijuana en el estado de Baja California (México). Foto: EFE

SEGUNDA CARAVANA PARTE DE LA CDMX

Centenares de migrantes de la segunda caravana que atraviesa estos días México dejó en las últimas horas la capital mexicana rumbo a Tijuana, donde ya miles de ellos esperan en la frontera presentar su solicitud de asilo en territorio estadounidense.

“El equipo Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (Codhem) acompaña a grupos de migrantes centroamericanos en su paso por el Estado de México de Huehuetoca hacia Querétaro. Se mantiene estrecha coordinación con la Comisión de Derechos Humanos de Querétaro, compartiendo las acciones de asistencia humanitaria”, informó el presidente de la Codhem, Jorge Olvera, en Twitter.

Según los últimos reportes, centenares de migrantes de esta segunda caravana, en su mayoría hondureños, salieron en las últimas horas del complejo deportivo donde se alojaban en Ciudad de México para poner rumbo a Querétaro y a Tijuana.

La mayoría salió del estadio a pie para luego subirse a algún vehículo que los transportaba gratuitamente, aunque algunos de ellos pagaron un pasaje de autobús.

No obstante, en la capital quedarían todavía alrededor de mil personas, que podrían pasar el fin de semana en este espacio, y a los que se podrían sumar personas procedentes de otras caravanas que entraron posteriormente al país.

En tanto, en la fronteriza Tijuana, en el noroeste de México, miles de migrantes de la primera caravana, que partió de San Pedro Sula, Honduras, el 13 de octubre, ya llegaron a la frontera con Estados Unidos para pedir asilo.

Se espera la llegada de centenares más en las próximas horas, donde los vecinos de ciertas colonias, como Playas de Tijuana, donde el muro fronterizo se adentra en el mar, han protestado por su presencia, causando momentos de tensión y llegando incluso a agresiones menores.

Según las autoridades estatales de Baja California (noroeste), antes de la llegada de esta caravana ya se contabilizaban cerca de cuatro mil personas que llevan meses esperando su turno para pasar por la estación migratoria estadounidense.

Otras dos caravanas, conformadas por varios miles de personas en su gran mayoría salvadoreños, también siguen su ruta por México desde hace varios días, avanzando por el sur y centro del país, todavía a miles de kilómetros de la frontera con Estados Unidos.

La tensión creció en el lugar y elementos de la Policía Federal tuvieron que intervenir para evitar un enfrentamiento. Foto: Omar Martínez, Cuartoscuro

MARCHAN CONTRA CARAVANA EN PLAYAS DE TIJUANA

Residentes de Playas de Tijuana se organizaron la noche del miércoles para manifestarse en contra de los integrantes de la caravana migrante, pero terminaron por insultar y agredir verbalmente a alrededor de 100 migrantes centroamericanos, quienes planeaban dormir en campamentos instalados debajo del Faro ubicado en el malecón de la ciudad.

En un primer momento, los vecinos de la zona, quienes desde la llegada del primer grupo de la Caravana perteneciente a la comunidad LGBT que llegó a una casa de la delegación de Playas de Tijuana expresaron su descontento con la presencia de los migrantes, se reunieron para discutir sus inquietudes.

Principalmente, declararon a medios de comunicación se encontraban preocupados por su seguridad y querer estar informados sobre la cantidad de migrantes que llegarían y si contaban con algún antecedente delictivo.

Sin embargo, los residentes de la zona decidieron marchar con banderas de México hasta donde se encontraban los migrantes. Enseguida, un grupo de hombres y mujeres comenzaron a insultar a los migrantes y exigirles que salieran del país.

Los vecinos expresaron su preocupación ante el arribo de miles de migrantes a la zona. Foto: Omar Martínez, Cuartoscuro

Elementos de la Policía Municipal y de la Policía Federal que se encontraban presentes en el sitio intervinieron para que los manifestantes no agredieran físicamente a los migrantes, ya que algunos de ellos ya estaban acostados en el piso en bolsas para dormir.

Sin embargo, los centroamericanos aseguraron no ser delincuentes, pidieron respeto y agradecieron la ayuda que otros mexicanos les han brindado en su camino hasta Tijuana.

“Estos están dejando en mal a todos los mexicanos”, expresó uno de los migrantes, mientras los manifestantes continuaban con sus frases de rechazo.

Hasta las 10:00 de la noche apenas la mitad de los migrantes habían aceptado subirse a los camiones, para lo cual se requirió seis vueltas de camiones.

“Que Dios les ablande la conciencia y les haga saber que somos emigrantes, no somos criminales. Todos los que hemos venido en esta caravana hemos sufrido 38 días para venir hasta aquí, en ningún estado nos han dicho perro, todos nos han dado de todo. Si ando calzado es porque ellos me lo han dado, si ando abrigado, es porque ellos saben que era helado”, comentó Jairo Soto, uno de los migrantes hondureños.

Por su parte, los residentes de Playas optaron por cantar el himno nacional y gritar consignas de “¡México!”, así como aplaudir cada vez que un camión con migrantes partía hacia los albergues.