Hans Karl Albrecht, el hombre más rico de Alemania, nació en 1920. Junto con su hermano Theo (1922-2010) fundó la cadena de supermercados de descuento Aldi que, por cierto, no acepta tarjetas de crédito.
A sus 92 años, ocupa la décima posición en la clasificación anual de las mayores fortunas personales de la revista Forbes, con un monto que la revista calculó, apenas ayer, en 25 mil 400 millones de dólares.
Aunque muy pobres al final de la Segunda Guerra Mundial, los hermanos lograron levantar un imperio económico de magnitud mundial. Su residencia se encuentra en la ciudad de Essen, donde según versiones periodísticas vive encerrado en su mansión denominada Öschberghof.
Su padre trabajaba como minero y después como ayudante de panadero. Su madre tenía una pequeña tienda de comestibles en Schonnebeck.
Theo completó su aprendizaje en la tienda de su madre, mientras que Carlos trabajaba en una tienda de delicatessen.
Karl también sirvió en el ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial. Después del fin de esa guerra, los hermanos hicieron cargo de la empresa (1946). El primer almacén Aldi (que significa Albrecht-Descuento) se inauguró en 1961. Las operaciones de la empresa se dividieron más tarde entre los hermanos: Karl tomó el control de las más rentables Aldi Süd (en el sur de Alemania), y Theo asumió la gestión de Aldi Nord (en el norte).
Sin embargo, desde hace casi 20 años, Karl Albrecht se ha ido retirando de la vida pública y poco se sabe de él.
Por ejemplo, la propia revista Forbes publicó que está casado, tiene dos hijos –por cierto ninguno de ellos son empleados por Aldi– y es un entusiasta del golf, deporte que juega en su campo personal que construyó en la casa Öschberghof. También es un experto en la plantación de orquídeas. Otro de sus pasatiempos es coleccionar máquinas de escribir antiguas.
En 1994, Karl Albrecht se retiró de las operaciones diarias de Aldi Süd del consorcio y tomó la posición de presidente de la junta directiva. A principios de 2002, también renunció a esta posición, con lo que cedió totalmente el control de la empresa a la decisión de los accionistas.







