Durante un desayuno con deportistas de “la vieja guardia”, Enrique Peña Nieto expuso en menos de 20 minutos los siete proyectos en que basa su proyecto para el desarrollo deportivo del país. En una perorata reiterativa y plagada de lugares comunes, el abanderado priista trazó un perfil de la situación actual del deporte y planteó lo que según él debe hacerse para darle “otro rostro”.
Por Beatriz Pereyra
Como acostumbra desde que fue gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, candidato del PRI a la Presidencia, echó mano de un notario público para firmar durante un desayuno con deportistas retirados y en activo los siete compromisos en que descansa su programa deportivo.
Con excepción de la clavadista Tatiana Ortiz (bronce en Beijing 2008, en sincronizados con Paola Espinosa); de la jugadora de squash, Samantha Terán, y de los boxeadores Juan Manuel Márquez, Ana María Torres, Édgar Sosa y Zulina Muñoz, ninguno de los asistentes pertenece a la nueva generación de atletas mexicanos.
Entre los invitados estuvieron deportistas de la “vieja guardia”, amigos principalmente de Mario Vázquez Raña, presidente vitalicio del Comité Olímpico Mexicano (COM). Asistieron Noé Hernández (plata en caminata, Sydney 2000); Soraya Jiménez (pesista, primera mujer medallista de oro); Mario González (bronce en boxeo, Seúl 88); Carlos Girón (plata en clavados, Moscú 80), y Carlos Mercenario (plata en caminata, Barcelona 92).
También estuvo el exdirector de la Comisión nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) Raúl González (oro y plata en caminata, Los Ángeles 84), quien sostiene una relación “políticamente correcta” con Vázquez Raña.
El secretario del deporte del CEN del PRI, Daniel Aceves (plata en lucha, Los Ángeles 84) organizó el evento al que acudieron Felipe El Tibio Muñoz, medallista de oro en natación en México 68, candidato a diputado por el PRI y actual presidente del COM, así como el comisionado especial para Londres 2012, Carlos Padilla Becerra.
Otro cacique del deporte, José Sulaimán, presidente del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) desde hace 37 años, se presentó en compañía de los pugilistas en retiro que suelen acompañarlo en sus conferencias y desayunos de prensa: José Pipino Cuevas, Lupe Pintor, El Púas Olivares. Humberto La Chiquita González. El exfutbolista Misael Espinoza también estuvo entre quienes se reunieron con el candidato priista.
El gran ausente fue Mario Vázquez Raña. Priista declarado ha puesto a disposición de Peña Nieto las páginas de todos los diarios de la Organización Editorial Mexicana (OEM) de los cuales es dueño. “Éxito de Peña Nieto tras intento orquestado de boicot” fue el titular en primera plana en los diarios de su grupo editorial, al día siguiente de que el candidato fue repudiado en la Universidad Iberoamericana de donde salió huyendo.
En representación del cacique deportivo acudió Jimena Saldaña, quien ha sido su asistente personal desde hace más de una década. El octogenario dirigente premió su lealtad al nombrarla secretaria general de la Organización Deportiva Panamericana (Odepa) que él mismo preside. En primera fila estaba un viejo amigo del directivo, Fernando Corona, exadministrador del Centro Deportivo Olímpico Mexicano (CDOM) y actual presidente del club de futbol Toluca.
La receta
Ante los asistentes al convivio, Peña Nieto resumió en siete compromisos su programa de deportes: reorganizar el sistema deportivo para transformar a México en una potencia; rescatar 2 mil 500 espacios que están abandonados; construir 32 unidades deportivas; crear olimpiadas interescolares; organizar en el país eventos deportivos internacionales; otorgar mayores apoyos a los atletas de alto rendimiento, y capacitar a los entrenadores.
En sólo 19 minutos, el candidato hizo un balance de la condición del deporte actual. En su perorata, cargada de lugares comunes y en la que una y otra vez repitió las mismas ideas, Peña Nieto dijo que con su programa deportivo pretende darle un nuevo rostro al deporte de México para que sea un instrumento de igualdad social y salud para los ciudadanos. Además, planteó que se deben recuperar las glorias perdidas y que el país se vuelva a ver en el mundo como el campeón que, según él, fue en otros tiempos.
El abanderado priista cuestionó los paupérrimos resultados que ha entregado el futbol a nivel de selecciones nacionales que administra la empresa Televisa –a ratos también TV Azteca– mediante la Federación Mexicana de Futbol que preside Justino Compeán.
“Hay que destacar en el futbol. Es increíble que esta actividad que es la más practicada por los mexicanos nos haya limitado y no tengamos todavía el logro de haber obtenido una Copa Mundial y que siempre nos quedamos en la frustración, en el ‘ya merito’, ‘ya casi’, ‘pudimos’ y ‘si hubiera’. La realidad es que no lo hemos logrado. Y ya era tiempo de que nos diéramos cuenta que algo tenemos que hacer”, expuso.
Luego, quiso poner como ejemplo a otros países que han invertido y hecho cambios para destacar en el deporte amateur, pero volvió a enredarse con el futbol.
“Veamos experiencias de otras latitudes, si de tomar ejemplo se trata. Ver que en otros países ha habido cambios en la política deportiva. Ahí está el caso de España que a partir de haber emprendido una nueva política, 20 años después empezaron a destacar notablemente en otras disciplinas. Y lo mismo en América Latina, Brasil en el futbol es toda una estrella y campeón. Resulta que México siempre se queda corto. Son más bien esfuerzos personales los que han dado gloria en el deporte”.
En nombre de los deportistas tomó la palabra Juan Manuel Márquez. Leyó un discurso en el que en cuatro minutos expuso ideas claras y precisas. Usó el lenguaje de quien desde la oposición cuestiona a un gobierno. Fue como si a través del boxeador, Peña Nieto le mandara un mensaje al gobierno calderonista que ha presumido hasta el cansancio de que nunca antes el presupuesto para el deporte había sido tan generoso.
“Los deportistas durante años hemos vivido el más infame olvido. Lo hemos tenido que hacer todo con nuestros propios medios porque el gobierno ha decidido que el deporte no es una prioridad y ha decidido que no vale la pena invertir en él. En los últimos 12 años el gobierno tomó la decisión de que los deportistas de ningún nivel y categoría merecen apoyo, y que nuestra actividad es un asunto particular.
“Por eso, nuestro deporte atraviesa una situación inédita y vergonzosa. El proyecto que usted encabeza deberá enfrentar años de olvido y de desidia. Hasta hoy, el gobierno no ha querido comprender que en lugar de gastar tanto dinero en armamento es mejor construir gimnasios y canchas deportivas; que cada niño entrenando es uno menos en las calles vendiendo o consumiendo drogas”, leyó el pugilista que se dice “un simple ciudadano” pero que en repetidas ocasiones se refirió al PRI como “nuestro partido”.
Otras propuestas
Llama la atención que el campeón olímpico en taekwondo Guillermo Pérez, no estuviera presente en esa reunión con Peña Nieto, toda vez que en mayo pasado fue invitado por la Fundación Colosio para participar en la mesa de política deportiva del Foro denominado Encuentro por el Futuro de México que se realizó en Guadalajara.
Por espacio de dos horas, Pérez y un grupo de expertos –Ricardo López Taylor, director del Instituto de Ciencias Aplicadas a la Actividad Física y el Deporte; Daniel Aceves, Othón Díaz, exdirector de Deporte de la UNAM y director general de la Fundación Alfredo Harp Helú para el Deporte; Carlos Padilla, Carlos Gómez Andonaegui, director general de Grupo Martí, y Carlos Rodríguez, exdirector de la Comisión Estatal del Deporte de Sonora (Codeson)– debatieron en torno a las necesidades del deporte y definieron ocho líneas de acción, ninguna de las cuales fue mencionada en los compromisos de Peña Nieto.
Los participantes pidieron apoyo y compromiso para crear una Secretaría del Deporte, una Universidad del Deporte, un Instituto de Investigaciones de Cultura Física y Deporte, así como el Consejo Nacional para la Activación Física para definir un plan único que ataque el sedentarismo, principal causa de la obesidad.
También plantearon que el Sistema Nacional del Deporte (Sinade) se convierta en un órgano colegiado independiente en donde participen todas las organizaciones de este sector y que ahí se generen las políticas públicas, planes y programas para todos los niveles de gobierno. Además, plantearon que los deportistas con discapacidad deben contar con los mismos apoyos que se brindan a los atletas convencionales.
Otras de sus propuestas es que en todas las escuelas de educación básica existan espacios para el deporte con el equipamiento y el personal necesario, y que todos los niños y jóvenes reciban por lo menos una hora diaria de educación física y deporte, ampliando el horario escolar.
Solicitaron que todos los municipios del país tengan un presupuesto etiquetado que será invertido en espacios deportivos equipados y con personal capacitado. Por último, pidieron que se permita a las organizaciones deportivas allegarse de recursos mediante la deducibilidad del Impuesto Sobre la Renta (ISR).
Uno de los posibles candidatos para ocupar el puesto de director de la Conade es Jesús Mena, exclavadista, medallista de bronce en Seúl 88 y actual director del Instituto Mexiquense de Cultura Física y Deporte (Imcufide).
El gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila, lo designó en ese puesto que ocupa por segunda ocasión ya que en el sexenio de Arturo Montiel, Mena ya había desempeñado el cargo.
Durante ese sexenio, quedaron en simples promesas la realización de magnas obras de infraestructura deportiva entre ellas un centro paralímpico en Zinancantepec y el llamado “Palacio de Pelota” en Toluca. Este complejo albergaría las 14 modalidades de pelota vasca para ser sede del Campeonato Mundial 2006. Ante la falta de instalaciones, el evento se realizó en tres frontones del Distrito Federal.
Mena fue uno de los beneficiados cuando Arturo Montiel repartió 25 notarías en el Estado de México. El exatleta se convirtió en el notario número 137 en Cuautitlán Izcalli.
El exdirector del Codeson, Carlos Rodríguez, y Daniel Aceves también aspiran y tienen posibilidades de sustituir a Bernardo de la Garza, quien, por cierto, ya entregó a Enrique Peña Nieto un proyecto en busca de ser ratificado en el cargo que el panista Felipe Calderón le confirió en 2009.
De la Garza fue candidato presidencial por el Partido Verde Ecologista en el proceso electoral de 2006, pero terminó por declinar a favor del candidato del PRI, Roberto Madrazo.
–Apro





