Redacción/SinEmbargo

Peña Nieto a sudar la camiseta… y, ahora sí, en serio

Una después de la otra, todas las encuestas empiezan a consolidar las expectativas que se tenían sobre la carrera presidencial: que en cuanto los partidos empezaran a competir en serio, con candidatos definidos, Enrique Peña Nieto bajaría de su nube de popularidad y se convertiría en uno más de los mortales.

La encuesta, digamos, “oficial”, la de Mitofsky, parece confirmar que la conjetura se ha vuelto una realidad. El candidato del PRI se va despeinando conforme pasan los ideas, en tanto que, en esta caso, Josefina Vázquez Mota, gana presencia sin daño para lo que va cosechando el izquierdista Andrés Manuel López Obrador.

Pero de que hay viento y el copete de Peña Nieto peligra, peligra.

Dice La Jornada de ayer: “Al reunirse con ‘los liderazgos naturales’ del Movimiento Territorial (MT) del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Enrique Peña Nieto pidió a la militancia tricolor no caer en la inercia y pensar que porque van arriba en las preferencias electorales ‘eso nos hará ganar’. Pidió entonces compromiso para enarbolar las causas de la sociedad y sobre todo vencer al gran enemigo del país: la pobreza. El mexiquense expresó también: ‘No caigamos en simulaciones ni en prácticas de antaño, debemos ser un partido de avanzada. Para ganar hay que trabajar, sudar la camiseta y recorrer las calles’”.

El tema real es el ritmo de la caída. La encuesta mencionada sugiere que habría perdido 7 puntos en tres meses y medio, más de un punto por mes. Con esa tendencia, que se olviden Josefina Vázquez Mota y Andrés Manuel López Obrador de cualquier posibilidad de amanecer el 2 de diciembre de 2012 cobijados bajo las cálidas cobijitas de la residencia oficial.

Peña Nieto se va despeinando. Pero no lo suficiente. No para decir que hay una caída formal, sino para reconfirmar lo que ya se había dicho: que al gallo del PRI le moverán poquito el copete, pero el gel que usa requiere más que una simple ventisca.

 

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La pregunta que nadie se ha hecho y que valdría la pena que fuera respondida con celeridad es por qué un juez de Oaxaca le dio un amparo al empresario Simón Sacal Smeke.

Ese tipo pedante y patán, al que todos vimos convertirse en una bestia frente a un hombre débil, está libre porque un juez consideró que es capaz de andar todos los días en su auto, rodeado de guaruras, sin transgredir las reglas de una convivencia sana en sociedad.

¿Quién es ese juez? ¿Cuánto pagó Sacal Smeke por esa licencia de impunidad?

Pero donde las cosas no tienen abuela, es cuando un gobierno supuestamente de primer mundo le entrega las mismas libertades a un perseguido de la justicia como Javier Villarreal Hernández, mano derecha de Humberto Moreira Valdez, autor de uno de los más grandes fraudes de los que se tenga memoria.

Ayer nos enteramos que Villarreal Hernández viajaba libremente por una carretera texana, con 67 mil dólares en efectivo y una escopeta.

¿Cómo es que está libre? ¿Cómo es que nadie, antes, lo detuvo en México?

Hay cosas que no nos vamos a explicar jamás.

 

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Finalmente, Manuel Clouthier Carrillo declinó  a participar como precandidato del PAN al Senado de la República por el estado de Sinaloa, al considerar que la diligencia encabezada por Gustavo Madero Muñoz y Cecilia Romero Castillo es incongruente y además violó sus derechos al manifestarse públicamente contra su postulación.

Pero no sólo pidió que lo borraran de esa lista. Desde ahora, Clouthier Carrillo se declara candidato independiente en San Lázaro, donde era parte de la bancada de Acción Nacional.

Vestido de traje negra y corbata naranja, el ingeniero dijo a los medios que tiene acercamientos con otros partidos. Pero no dijo con cual de ellos podría continuar su carrera política.

Por ello, afirmó, dijo confiar “en el color de la corbata” que portó en la conferencia de prensa. El naranja sale del amarillo y del rojo. ¿Será el PRI o el PRD? Ya nos enteraremos.

 

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