No nos cansamos de decir que es lo más feo e inútil que se haya construido en décadas en la Ciudad de México, más aún sobre la emblemática avenida Paseo de la Reforma.
Pero tampoco debemos cansarnos de señalar que a esa fealdad e inoperancia se agrega una madeja de corrupción que, a fuerza de denuncias e investigaciones de grupos opositores al partido gobernante en la Cámara de Diputados, se ha ido deshilachando poco a poco… y falta aún mucho por jalar.
El monumento con el que el presidente Felipe Calderón Hinojosa quiso “honrar” a los héroes en el Bicentenario de la Independencia de México se ha convertido ahora en un símbolo de corrupción de su gobierno. Está ya ahí, se enciende todos los días y permanecerá, suponemos, por muchos años como una muestra de los excesos de un gobierno que se empecinó –incluso con obras monumentales y ociosas– en borrar su verdadero legado: más de 50 mil muertos por la guerra contra el narco, miles de mexicanos desplazados y huérfanos, miles también que han padecido abusos de sus derechos humanos… la lista es larga.
Ahora, la Auditoría Superior de la Federación (ASF), que preside Juan Manuel Portal Martínez, le ha asestado otro revés al gobierno federal y pidió no hacer el pago adicional de 276 millones de pesos para la construcción de la Estela de Luz, pues no se justificaron ya que se trata de conceptos duplicados. Incluso sugirió que, mientras no se concluya la auditoría, a esta obra no se pague el finiquito a la empresa Gutsa, filial de Petróleos Mexicanos.
Al presentar el informe de resultados de la Cuenta Pública 2010, la ASF reportó que en el gobierno federal privó “la desorganización” para supervisar el desarrollo del monumento y autorizar la duplicación de su costo, de acuerdo con información del diario La Jornada.
Sin embargo, los verdaderos responsables no sólo del sobrecosto de 1,002 conceptos adicionales por un monto de 697 millones de pesos, que no se justificaron con sus precios unitarios, sino también del rezago y aumento de precio de una obra que debió inaugurarse en septiembre de 2010 y que fue “presentada” hasta el 7 de enero de 2011, podrían ver denuncias penales pero hasta 2013.
En su informe, la ASF expuso que como la mayor parte de la entrega de recursos desde el fideicomiso que operaba Banjército y el fiduciario –el Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INERHM)–, y de éste a la compañía se realizaron en 2011, será hasta el próximo año cuando se termine la investigación sobre el presunto daño patrimonial y, si hay elementos, entonces se presentarían las denuncias penales.
Entre las irregularidades que detectó la Auditoría Superior de la Federación en la construcción de la Estela de Luz destacan: el retraso de 15 meses en la creación de la Comisión Organizadora del Bicentenario –que por cierto tuvo entre 2006 y 2010 cuatro presidentes: Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, Sergio Vela, Rafael Tovar y de Teresa y José Manuel Villalpando–; de 15 meses más hasta que se invitó al concurso nacional; de cuatro meses más sin ninguna actividad, y de un mes adicional desde la entrega del proyecto hasta la firma del contrato.
Mucho qué explicar en un proyecto que de 400 millones de pesos se infló a más de mil 100 millones de pesos, y del que, dicho por su creador, el arquitecto César Pérez Becerril, no se construyó ni la mitad de lo originalmente autorizado.
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No se sabe bien a bien –aunque se puede deducir– cómo ni quién convenció a la “maestra” Elba Esther Gordillo Morales para aceptar que Gabriel Quadri de la Torre se convirtiera en el abanderado del Partido Nueva Alianza a la Presidencia de la República.
Pero viéndolo del otro lado, tampoco se sabe cómo fue que el propio Quadri de la Torre, uno de los especialistas más reconocidos en México en materia de medio ambiente y desarrollo sustentable, un ingeniero con amplia trayectoria como servidor público, como investigador e incluso como activista, aceptó ligar su destino al del personaje más repudiado no sólo dentro de la política nacional.
El Panal esperó hasta el último día marcado por la ley para registrar a su candidato a la Presidencia de la República, después de incluso barajarse varios nombres de externos a ese partido: Rosario Robles Berlanga, Esteban Moctezuma Barragán, Julio Frenk Mora y Jorge Castañeda Gutman, entre otros.
Ahí nos queda claro que entre Quadri y Gordillo Morales hay un amigo mutuo: el propio Castañeda Gutman.
Tanto Quadri como Castañeda formaron parte del gabinete de Vicente Fox Quesada, que inició en 2000. Mientras que Castañeda y Elba Esther se conocían de mucho antes y forjaron una buena amistad en el Grupo San Ángel, que se fundó el 9 de junio de 1994 en la entonces casa de Jorge G. Castañeda, en el barrio de San Ángel, de la Ciudad de México. La amistad persiste hasta ahora. Inclusive, tras su divorcio y hasta ahora, el también ex secretario de Relaciones Exteriores del gabinete foxista, vive en un departamento propiedad de la “maestra” en la colonia Polanco, también del Distrito Federal.
Lo que es seguro es que esta fórmula corre riesgos por dos vías: Quadri de la Torre no es un personaje conocido por las masas y el Panal se arriesga, incluso, a perder su registro el próximo 1 de julio; pero, a su vez, el ingeniero tiene un enorme prestigio en su larga carrera, que para muchos, al estar cerca de Elba Esther Gordillo podría quedar raspado.
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Una pregunta insistente en todo México y en Coahuila es, ¿dónde está Humberto Moreira Valdés?
Los que lo conocen, sus más cercanos, afirman que ha estado yendo y viniendo a Cuba, y que apenas regresó la semana pasada y está en su natal Saltillo, quietecito y bajo el resguardo de su hermano, el actual mandatario coahuilense, Rubén Moreira Valdés.
Sin embargo, muchos también aseguran que, como parte de la línea dictada por el gobierno federal para doblegar al priísmo de cara a las elecciones del 1 de julio, muy pronto la Procuraduría General de la República podría dar la sorpresa y librar una orden de aprehensión en contra del ex gobernador de Coahuila y ex presidente nacional del PRI.
Cuba es un destino recurrente para exiliados políticos mexicanos. Allá fue a dar Carlos Salinas de Gortari, denostado y luego de entregar la Presidencia de México, por allá también estuvo el empresario Carlos Ahumada, cuando era perseguido de la justicia. Así que no se duda que Moreira Valdés también pueda hacer de La Habana su nuevo hogar.








