Redacción/SinEmbargo

PAN: “La caca flota”, diría Mariana

Hace más de un año, el 29 de mayo de 2012, Mariana Gómez del Campo, ahora Senadora de la República, lanzó la que es su única frase célebre, celebrada o reconocida: “Al final del día, la caca flota”.

La sobrina de Felipe Calderón Hinojosa estaba en la cúspide. El grupo político al que pertenece y su familia avanzaban con todo: poder, puestos, dinero. Hasta su hermano, Gabriel Gómez del Campo, un jovencito apenas con la experiencia de quien deja la universidad –es decir: nada– , se preparaba para crecer al estilo del calderonismo: sin méritos, pero con relaciones.

Mariana ofendía con la frase a Lía Limón, a quien presionaron y presionaron hasta que la obligaron a irse del partido.

El de por sí vergonzoso pleito entre senadores del Partido Acción Nacional (PAN) por las posiciones políticos y el dinero de la bancada, ya saltó los muros del Senado y amenaza con salpicar a todos los estratos del instituto político.

El lodo azul ya no sólo alcanzó al presidente del partido, Gustavo Madero Muñoz; al ex Presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, a su cuñado, Juan Ignacio Zavala Gómez del Campo; al ex coordinador de la bancada, Ernesto Cordero Arroyo y hasta al actual coordinador, Jorge Luis Preciado Rodríguez.

Ya sea por Twitter, a través de los medios o llamando al Ministerio Público: todo se vale en la guerra panista que busca someter al grupo que es leal al ex Presidente y que a través de la figura de Cordero intenta retomar el poder que tuvo en el pasado inmediato.

Al ring se subieron ya los diputados: el fin de semana, los diputados federales por Querétaro, Marcos Aguilar Vega y Ricardo Anaya Cortés, calificaron como “vergonzoso” el actuar de todos los senadores del blanquiazul y criticaron la designación de Francisco Domínguez como tesorero de la bancada panista en la Cámara Alta sin el aval de su coordinador, Jorge Luis Preciado.

Ni tardo ni perezoso, Domínguez contestó a través de su cuenta de Twitter y exigió a los dos legisladores que hablaran sobre “la corrupción gravísima” que existe entre los diputados.

Acusó a Ricardo Anaya de haber manejado de manera poco transparente durante la anterior administración panista en Querétaro: mil millones de pesos del llamado Programa de Acción Comunitaria (PAC). Conminó a ambos a que “den la cara” a la ciudadanía para que informen sobre sus gastos como diputados.

Las diferencias entre panistas se veían venir desde antes de las elecciones presidenciales del 1 de julio de 2012. El poco apoyo que recibió su candidata, Josefina Vázquez Mota, ya era un reflejo de la crisis que se avecinaba.

La “guerra azul” es de lo más ruin. No es siquiera ideológica: es por el dinero y por el poder.

De seguir estos enfrentamientos, el PAN no sólo corre el riesgo de seguir perdiendo militancia sino también de fraccionarse en algo que siempre criticó de la izquierda: en tribus que se han convertido en un medio de presión y que al final del día, abandonan un partido para crear otro nuevo.

Curioso cómo la frase se revierte. La “caca flota”, sí, y cae dramáticamente sobre el mismo equipo del que salió la frase: los calderonistas. La Ley de la Rueda de la Fortuna se cumple a cabalidad: el que escupe cuando está arriba, debe cuidarse porque otros subirán.

Y esa es una regla inquebrantable no sólo de la política, sino de la vida.

 

 

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