
Ciudad de México, 6 de marzo (SinEmbargo).- La capital de Irán parece el set de una película de horror de los años 50 protagonizada por criaturas gigantes o, para los más catastróficos, el escenario de una plaga apocalíptica.
En las últimas semanas Teherán ha sido víctima de una invasión de ratas mutantes, que poco tienen que ver con algún personaje salido de la serie/cómic de las Tortugas Ninja. Los roedores, que –a decir de los locales– son más grandes que un gato, "parecen haber tenido una mutación genética, probablemente como resultado de las radiaciones y químicos usadas en ellas", dijo el profesor universitario Ismail Kahram, consejero ambiental de la ciudad.
Aparentemente las "ratas mutantes" corren libremente por las calles de la capital iraní, mientras que hasta los mismos gatos temen enfrentarlas debido a su tamaño gigante. Por si fuera poco, el veneno tradicional parece no hacer efecto en ellas.
"Ahora son más grandes (las ratas) y se ven diferentes. Estos son cambios que normalmente toman millones de años de evolución", agregó Kahram. "Han dado un salto de 60 gramos a cinco kilos y ahora los gatos son más pequeños que ellas", dijo el docente al sitio Qudsonline.ir.
Para poner un alto a la invasión de restaurantes y el saqueo a los contenedores de basura públicos, el consejo de la ciudad ha dispuesto de 10 francotiradoes armados con rifles con miras infrarrojas.
"Usamos venenos químicos para matar a las ratas durante el día y a los francotiradores para hacerlo por la noche, así que se ha convertido en una guerra de 24 horas, los siete días de la semana", dijo el jefe de la agencia ambiental de Teherán, Mohammad Hadi Heydarzadeh.
Por su parte, los cadáveres de los roedores son incinerados o enterrados en cal para evitar la proliferación de enfermedades, así como que se conviertan en un foco de infección que pudiera perjudicar a la ciudadanía.
Hasta el momento han sido eliminadas más de dos mil 200 ratas, pero esta guerra se encuentra muy lejos de llegara a su final. Aunque no existen datos del numero aproximado de roedores gigantes sueltos por las calles de Teherán, el consejo municipal ya planea aumentar el número de francotiradores a 40.





