
Ciudad de México, 6 diciembre (SinEmbargo) El joven escritor peruano Jeremías Gamboa, protegido del Premio Nobel Mario Vargas Llosa, se hizo famoso antes de publicar su primera novela Contarlo todo, que promociona en la FIL 2013.
Nacido en 1975 en Lima y autor del libro de cuentos Punto de fuga (Alfaguara, 2007), es tutelado por el mismísimo autor de La ciudad y los perros, quien no dudó en sentarse entre el público como un sencillo asistente a la feria cuando Gamboa presentó la obra.
Desde que la agencia de Carmen Balcells anunció en la Feria de Fráncfort el lanzamiento del libro, comenzó una campaña de preventa que logró darle relativa fama al autor antes de que saliera su novela.
Ya a fines del año pasado se hablaba en los corrillos literarios de "cómo ser un escritor exitoso sin publicar un libro" en relación a Jeremías Gamboa.
El concepto de preventa no es muy habitual en la literatura, aunque se usa con frecuencia en la música y en libros anglosajones de gran arraigo entre niños y adolescentes como los de la saga de Harry Potter, escrita por la británica J.K.Rowling.
"De todas las cosas que he leído me ha impresionado mucho la novela Contarlo todo, del joven peruano Jeremías Gamboa. Se trata de una novela ambiciosa, probablemente basada en la vida del autor", dijo Mario Vargas Llosa en Guadalajara.
Se trata, según Vargas Llosa, de “una novela muy bien escrita, muy bien construida" sobre un joven de este tiempo proveniente de una familia serrana muy humilde con un padre que le enseña la importancia de la lectura para que su hijo pueda progresar.
Para el agente literario Guillermo Schavelzon, la fama construida alrededor de Gamboa desde antes mismo de la salida del libro es una "operación de alto riesgo".
"Si al pobre Jeremías Gamboa le va mal con la novela, su carrera terminará antes de empezar. Yo hubiera empezado más humilde, aunque a lo mejor estamos hablando de un escritor de una sola novela”, dijo a la agencia dpa.

A los 26 años Gamboa decidió dejar su puesto en el periódico El Comercio de Perú para dedicarse de lleno a la literatura. Fue un salto al vacío que no sabía cómo iba a salir.
Según el escritor peruano, su primera novela es un libro de aventuras, un retrato "ambicioso de una ciudad a través de los ojos de un chico con una sensibilidad muy específica".
"Es un chico que viaja por muchos espacios de una gran ciudad que es Lima, buscándose durante diez años", explicó.
Contarlo todo es también una novela limeña, cuyas anécdotas no corresponden estrictamente a la vida del escritor.
"Si fuera así, estaríamos hablando de una novela mucho más aburrida de la que en realidad salió, puesto que en mi vida no me pasan tantas cosas como las que le pasan a Gabriel, el protagonista (aunque) sí los escenarios me son familiares y sí reconozco en Gabriel, el personaje principal, una sensibilidad que es mía", dijo.
- ¿Qué te produce el apoyo de Mario Vargas Llosa?
- Mucho cariño por ser testigo de su generosidad. Él no está obligado a hacer eso, no tiene por qué hablar tan bien de mi novela. Son cosas que me dijo luego de terminar de leer el manuscrito y ahora también las escucho en forma pública. Es muy generoso y muy entusiasta cuando se trata de hablar de la literatura que le gusta.
- Están pasando muchas cosas en Perú…
- Sí, todo el mundo dice eso. Yo me lo tomo con tranquilidad. Con la literatura también pasas cosas, se están abriendo más librerías, hay más autores que publican en Perú y fuera del Perú.
- ¿Cómo te sientes en relación a este pequeño boom que se ha generado alrededor de tu novela?
- Que he tenido mucha suerte. Esta novela me llevó cinco años de producción y bien podría no haber hallado nunca editor. Y si bien es una historia limeña lo que me he dado cuenta de que toca fibras a personas de las más diversas nacionalidades, quizás porque lo que le pasa a Gabriel nos pasa a todos. Todos tenemos una iniciación sexual, primeros amores, todos fuimos traicionados alguna vez y fuimos excluidos de ciertos lugares varias veces.
- ¿Qué tiene Lima para ser tan narrada?
- Me gustó mucho la opinión de un crítico del periódico español La Razón en donde habla justamente de eso. De la Lima narrada por Vargas Llosa, Ribeyro y Bryce Echenique y de la Lima de Contarlo todo, atravesada según él por una especie de intimidad. Una ciudad expansiva y expandida, pero dueña de un paisaje urbano que se vuelve íntimo. Hay como un esplín o una pátina emocional sobre las cosas, porque esas cosas están referidas a partir de la mirada de ese chico llamado Gabriel Lisboa. Me parece que eso la distingue de otras narraciones que ha tenido Lima, narraciones muy bien hechas. La avenida Tacna aparece en Conversación en la Catedral y un personaje de Contarlo todo también camina por esa arteria principal de Lima, pero en un estado emocional totalmente distinto a la historia de Vargas Llosa, lo que permite que esa calle vuelva a existir en la literatura, porque luego de la Tacna de Mario casi no se podía escribir sobre ella…
Con información de dpa




