Managua, 15 Abr (Notimex).- Nicaragua apoyada por un equipo de especialistas internacionales recaba información para entender mejor “lo que está ocurriendo” en la "zona sísmicamente perturbada” cerca de los volcanes Apoqueye y Momotombo en el Lago de Managua.
El sismólogo mexicano Gilberto Castelán Pescina, llegó a Managua para sumarse al equipo internacional que emitirá un diagnostico de la situación que entró en sus sexto día de actividad sísmica.
Los nicaragüenses viven “día a día” bajo la tensión de los temblores que no han dado tregua desde el pasado jueves. La noche del lunes, los movimientos telúricos no han superado 4.0-5.0 grados de magnitud Richter, según datos oficiales.
Con el apoyo de la Universidad estatal de Pensilvania, el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER) instalará equipos de Posicionamiento Global (GPS) en la red de geodésica en Managua, la península de Chiltepe, La Paz Centro y el volcán Momotombo, informó una fuente oficial.
El INETER refirió que la “deformación en el suelo producida por la actividad sísmica e información sobre las fallas” geológicas activas.
En el sexto día de incertidumbre, el país trata de continuar con sus actividades cotidianas bajo la medida de prevención de “alerta roja” en su fase “extrema” por la posibilidad de un terremoto en la capital nicaragüense, que ha vivido dos trágicos episodios en 1931 y 1972.
Las afectaciones se concentran en Managua, los municipios de Nagarote, La Paz Centro, Mateare, Los Brasiles y Ciudad Sandino, con daños en más de dos mil 300 viviendas incluidas 168 destruidas.
El secretario ejecutivo del Sistema de Prevención de Desastres (SINAPRED), Guillermo González, indicó que dos personas murieron de infartos cardíacos tras crisis nerviosas por los fuertes temblores.
Unas mil 600 personas fueron evacuadas y alojadas en tres centros de albergues temporales, uno en Managua y dos en Nagarote, a unos 22 kilómetros al noroeste de la capital.
González admitió que no podían determinar la duración de este fenómeno natural “tenemos que tratar de aprender a vivir con esta situación y en esta incertidumbre, hay que acatar las recomendaciones”.
Insistió a las familias en dormir en las noches en lugares abiertos mientras dure la crisis porque “la vida debe de continuar”.




