El dramaturgo, escritor y guionista mexicano Alejandro Aura, construyó una intensa actividad literaria

01/03/2014 - 4:17 pm

México, 1 Mar. (Notimex).- Fiel impulsor de la cultura, el dramaturgo, escritor y guionista mexicano Alejandro Aura, de quien se conmemorarán mañana 70 años de su natalicio, se caracterizó por su incesante actividad literaria y generosidad.

A lo largo de su vida fundó diversos clubes de lectura y mantuvo activamente un blog, en el que publicó numerosas poesías y estrechó fuertes lazos con sus seguidores hasta el último día de su vida.

Originario de la Ciudad de México, Aura nació el 2 de marzo de 1944, en el seno de una humilde familia.

De acuerdo con el artículo “Náufrago del desamor. Sobre causa de vida de Alejandro Aura”, de Eduardo Vázquez Martín, el poeta tuvo como inspiración a Efraín Huerta (1914-1982) y Juan José Arreola (1918-2001).

A decir de sus biógrafos, de Efraín aprendió la risa, es decir, la impresión del humor en su obra poética, y de Arreola la destreza e ingenio de su oficio.

En 1963, el poeta ya había creado un panorama amplio de su obra poética y narrativa, abordando diversos temas, entre ellos políticos e izquierdistas.

En sus escritos disfrutó de celebrar la vida, incluso las formas domésticas de la felicidad, como la cocina, el mercado, los hijos, la luz, la piel de la mujer y los viajes, sin dejar de lado sus heridas y su realidad crítica.

En 1969 se le otorgó el Premio Latinoamericano de Cuento, por “Los baños de Celeste”, y cuatro años después obtuvo el Premio Nacional de Poesía (hoy Premio Aguascalientes), por su poemario “Volver a casa”, cita su perfil biográfico publicado por la dirección de Literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).

Su labor como autor y director escénico le valió diversos reconocimientos, entre ellos, la mejor coactuación en 1974, en la obra “Los exaltados”, de Robert Musil. El premio otorgado por la Asociación Mexicana de Críticos de Teatro.

En 1985 recibió el Premio a la Mejor Dirección de la Unión de Cronistas y Críticos de Teatro, por “Los totoles”, y luego el Premio al Mejor Actor Cultural 1990.

Además de su labor literaria y actoral, desempeñó cargos públicos, como el de director del Instituto de Cultura, desde donde promovió la utilización de los espacios públicos para celebrar la cultura, según el portal electrónico “poemas-del-alma.com”.

Fue maestro de Teatro Clásico, Danza y Montaje Escénico, y colaboró en revistas y suplementos dominicales de varios medios nacionales y extranjeros.

Entre sus poemarios destaca "La patria vieja" (1986), que incluye el famoso verso "Las casas terrestres", y sus libro de cuentos "La historia de Nápoles", “Cinco veces la flor” ,”Volver a casa”, “Alianza para vivir” y “Poeta en la mañana”, así como algunas dramaturgias.

Tras vivir ocho años en Madrid, Alejandro Aura murió el 30 de julio de 2008, víctima de cáncer pulmonar.

Redacción/SinEmbargo

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