El año pasado, la alimentación de los miles de centroamericanos que intentaron llegar a Estados Unidos a través de México quedó en manos de Escore Alimentos, una empresa que durante una década incurrió en trampas como simulación de competencia y presentación de documentación falsa para conseguir contratos gubernamentales. Con una ganancia de más de 173 millones de pesos esa compañía fue una de las grandes beneficiadas de la tragedia de la migración.

Ciudad de México, 10 de febrero.– (SinEmbargo).- En plena crisis migratoria, la alimentación diaria de los miles de centroamericanos que intentaron llegar a Estados Unidos a través de México, pero no lo lograron, quedó en manos de Escore Alimentos, una empresa que durante una década incurrió en trampas como simulación de competencia y presentación de información falsa con tal de lograr contratos de los Gobiernos federal y de la Ciudad de México.

Durante 2019, Escore Alimentos fue la reina en las adjudicaciones otorgadas por el Instituto Nacional de Migración (INM) para atender a los miles de hombres, mujeres y niños en sus albergues y delegaciones, mientras esperaban la deportación a sus países de origen. Por servirle tres veces los alimentos, ganó en total, 173 millones 775 mil 838 pesos. Fue de esta empresa el contrato más grande que el instituto otorgó en el rubro de comida para migrantes, y el cuarto del total que se asignó para atender a los extranjeros asegurados.

Pero la jauja se detuvo. El 30 de diciembre de 2019, la Secretaría de la Función Pública (SFP) inhabilitó a Escore Alimentos por presentar información falsa y simular competencia en la licitación nacional de víveres para los centros casa hogar y campamentos del Sistema de Desarrollo Integral de la Familia, de la Secretaría de Bienestar Social, según la circular OIC-SNDID-AR-12.360.01/2018 en el Diario Oficial de la Federación.

Durante 2019, Escore Alimentos fue la reina en las adjudicaciones otorgadas por el INM para atender a los miles de hombres, mujeres y niños en sus albergues y delegaciones. Foto: Cuartoscuro.

La compañía no podrá participar en procedimientos de contratación con ninguna dependencia de la Administración Pública Federal durante dos años y seis meses, pero podrá revertir la sanción si paga una multa de un millón 500 mil pesos.

Así, la otrora dominante en la economía sostenida por los miles de personas que todos los días atraviesan México, no puede participar por el momento en ningún concurso público para brindar alimentos.

RELACIÓN CON EL GOBIERNO

La historia de Escore Alimentos tenía manchas desde 2011, el último año que gobernó Felipe Calderón Hinojosa. En varias licitaciones apareció como competidora de D´Sazón Seguridad Alimentaria cuando las dos empresas tenían un vínculo: José Guerrero Alvarado. En la escritura pública 109,355 de Escore, aparece como apoderado legal y en la 18070 de D´Sazón, su nombre tiene el encargo de administrador único.

De acuerdo con el artículo 50, fracción VII, de la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público, está prohibido presentar “proposiciones en una misma partida de un bien o servicio en un procedimiento de contratación que se encuentren vinculadas entre sí por algún socio o asociado común”.

Escore y D´Sazón aparecen en competencia en seis licitaciones de la Secretaría de Salud de la Ciudad de México, la Secretaría de Gobernación, el Hospital del Niño y Adolescente Morelense y el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Esos concursos los ganó Escore.

El accionista mayoritario de Escore Alimentos es David Reyes Arvizu, cuya empresa Especialidades Comerciales Reyes ya había sido sancionada por la SFP, el 28 de agosto de 2007, por un año seis meses, cuando presentó documentación apócrifa en una propuesta ante el Instituto Mexicano del Seguro Social.

El INM está obligado a servir alimentos tres veces al día en sus estancias provisionales y albergues temporales a las personas aseguradas en territorio mexicano y en trasladarlas hasta sus países de origen, según su marco jurídico. Foto: Cuartoscuro.

***

En 2019, 179 mil 137 migrantes ingresaron a México y 178 mil 860 -99.8 por ciento- fueron asegurados y deportados a sus países de origen, de acuerdo con datos del INM. Se trata de una cifra pico que coincide con el acuerdo migratorio alcanzado en junio entre el Gobierno mexicano de Andrés Manuel López Obrador con el estadounidense de Donald Trump. Lo fundamental en esta negociación era evitar la imposición de aranceles de Estados Unidos a México a cambio de la contención del flujo migratorio de sur a norte.

Las cifras del desplazamiento iban en aumento hasta volverse críticos. Si en el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa fueron regresadas a sus países poco más de 300 mil personas, en la de Enrique Peña Nieto (EPN), esa cifra fue de 700 mil. En enero de 2019, había ocho mil 248 migrantes en esa circunstancia y en junio fueron 21 mil 912, un número que casi triplica los siete mil 752 deportados en el mismo mes de 2018, cuando aún gobernaba EPN.

El año pasado, la alimentación de los miles de centroamericanos que intentaron llegar a Estados Unidos a través de México quedó en manos de Escore Alimentos, una empresa que durante una década incurrió en trampas. Foto: Cuartoscuro.

El INM está obligado a servir alimentos tres veces al día en sus estancias provisionales y albergues temporales a las personas aseguradas en territorio mexicano y en trasladarlas hasta sus países de origen, según su marco jurídico. Así, en estos momentos, unos 60 inmuebles funcionan para recibir a cientos de miles de extranjeros en todo el país.

Una inmersión de SinEmbargo en las erogaciones del INM arrojó que de 138 contratos, 49 fueron otorgados para atender con comida, transportación y cobijas a los miles de hombres, mujeres y niños que no lograron alcanzar Estados Unidos el año pasado. En este universo de dinero, 16 empresas y cuatro personas físicas vieron cómo creció su facturación mientras la tragedia de la migración se desplegaba sin precedentes en sus números.

El Gobierno de Andrés Manuel López Obrador erogó mil 47 millones 190 mil 574 pesos, una cantidad de la cual, el 44.9 por ciento fue para alimentación, el 24.2 por ciento para transportación por tierra y el 16.4 por ciento para la adquisición de cobijas. Otros gastos fueron para el lavado de las cobijas, agua purificada, enseres básicos y medicamentos.

Para transportar a los migrantes de regreso a sus países de origen, la empresa ETN Turistar Lujo se convirtió en la gran dominante. No sólo se llevó 254 millones 457 mil 957 pesos en el contrato más grande de esa serie de gastos; sino el único. Esta compañía es de Roberto Alcántara Rojas quien nació en 1950 en Acambay, Estado de México, el mismo origen que se le adjudica al ex Presidente Enrique Peña Nieto. Adueña también la aerolínea de bajo costo, VivaAerobús.

El segundo contrato más importante otorgado por el INM para atender a los migrantes asegurados fue para adquirir colchonetas y cobertores. Se gastaron 172 millones 413 mil 825 pesos con la empresa Nefesh. El tercero fue para comprar enseres básicos de aseo personal por 56 millones 230 mil 745 pesos con Etanim Asociados.

En particular, el dinero destinado a alimentos para los migrantes mostró cómo se incrementó el presupuesto del INM ante la crisis de la migración.

En los primeros tres meses de 2019, el instituto adjudicó contratos de manera directa para abastecer de comida a los centros migratorios por un promedio de nueve millones al mes. Pero ya a finales de marzo, el instituto abrió dos licitaciones públicas para cubrir ese servicio el resto del año por un promedio de 24 millones al mes, cerca del triple mensual.

Además de Escore Alimentos, otras empresas que ganaron contratos para servir alimentos fueron Café Bersa, Praderas del Grijalva, Operadora de Comedores Saludables, así como Coordinación de Distribuciones y Servicios Logísticos, Coordinación de Distribuciones y Servicios Logísticos.