Por Edelmiro Franco. Corresponsal
Bogotá, 24 May (Notimex).- Los escándalos y la guerra sucia entre los candidatos presidenciales de la derecha colombiana podría generar este domingo una migración del electorado independiente hacia los aspirantes de centroderecha e izquierda.
Los candidatos que buscarán ganar este domingo la presidencia de Colombia para el periodo 2014-2018, son el oficialista Juan Manuel Santos, quien busca la reelección y encabeza las encuestas, y Oscar Iván Zuluaga, del derechista movimiento Centro Democrático.
En segundo lugar aparecen con un empate técnico Enrique Peñalosa del Partido Alianza Verde, una coalición de centroderecha y centroizquierda, y Clara López, de la izquierda, con 10 por ciento de la intención de voto.
Luego con 8.0 por ciento de intención del voto, está la candidata del Partido Conservador, Martha Lucía Ramírez, que busca que su colectividad regrese al poder, después de 16 años de estar fuera de la Casa de Nariño.
La campaña electoral que era fría por falta de debates de fondo sobre propuestas de gobierno, en las últimas dos semanas el ambiente electoral se “calentó” debido a los escándalos que afectaron a los dos candidatos favoritos para ganar los comicios de este domingo.
El primer escándalo partió de las declaraciones del ex presidente Álvaro Uribe Vélez, quien aseveró que a la campaña presidencial de Santos en 2010 ingresaron dos millones de dólares que se presume provenían de los narcotraficantes.
Sin embargo, Uribe Vélez no ha entregado a la justicia ni a la opinión pública, pruebas para sustentar su denuncia contra Santos.
Por su parte, Zuluaga se vio implicado en un caso de espionaje contra el proceso de paz entre el gobierno colombiano y las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que dirigía Andrés Sepúlveda, que resultó ser miembro del equipo de la campaña del Centro Democrático.
Zuluaga aún no ha logrado explicar su relación con Sepúlveda y el por qué recibió información reservada de inteligencia militar, que había sido sustraída de manera ilegal.
La estrategia de todos los candidatos en la última semana es aprovechar los dos escándalos para golpear a sus contrincantes, con la esperanza de ganar al electorado que aún está indeciso, que sumaría un 20 por ciento para esta primera vuelta electoral.
La mayoría de los analistas coinciden que esos dos escándalos y la guerra sucia en el debate electoral, perjudicará a Zuluaga y en menor porcentaje a Santos, ya que el mandatario tiene una fuerte maquinaria de tres partidos políticos y un grupo importante de disidentes de los conservadores y de la izquierda.
Pero los grandes beneficiarios de los votantes indecisos e independientes, serán los otros aspirantes, en especial Peñalosa, porque en su campaña participan tendencias de derecha, de centro derecha, de centro izquierda e independientes.




