Winnipeg, 19 Sep (Notimex).- El Museo Canadiense para los Derechos Humanos fue inaugurado hoy en medio de las protestas de grupos de indígenas por la muerte de mujeres de esas comunidades y en demanda de respeto a la propiedad de sus tierras.
Mientras el gobernador general de Canadá, David Johnston, inauguraba el inmueble frente al recinto grupos indígenas realizaban protestas por las cerca de mil 200 mujeres indígenas canadienses que han sido asesinadas o desaparecidas en las últimas tres décadas.
Los manifestantes denunciaron además los maltratos y violaciones de que fueron víctimas miles de niños indígenas en internados administrados por el gobierno federal y por una denominación religiosa protestante.
Para las comunidades indígenas, las violaciones que sufrieron los niños en los internados que operaban a mediados del siglo pasado, debían haber sido etiquetadas como “genocidio cultural”.
Tras denuncias de miles de indígenas víctimas de maltratos, a finales de la década de 1990, la Corte Suprema de British Columbia dictaminó que tanto el gobierno federal como la Iglesia Unida, que administraban dichos internados, eran responsables de la violencia sufrida por los menores.
El grupo musical indígena A Tribe Called Red, que realizaría una presentación mañana sábado como parte de los actos inaugurales, canceló su participación por considerar que las referencias a los indígenas canadienses no están debidamente referidas en el museo.
Este viernes, el grupo musical indígena dio a conocer un breve comunicado en el que reconoce el esfuerzo del recinto cultural por llamar la atención sobre el respeto a los derechos humanos a nivel mundial, pero critican su omisión.
“El museo no se refiere a la violencia contra los niños indígenas en los internados como un genocidio (...) Hasta que esto no sea rectificado, apoyaremos al museo pero a distancia”, agregaron.
Al respecto, el director del recinto, Stuart Murray, dijo que el inmueble estará abierto a conversaciones que nunca antes se han sostenido, las cuales no serán fáciles, pero no serán rechazadas.
Entre los asistentes al acto de inauguración estuvo Gary Doer, quien fue gobernador de esta provincia, Manitoba, y es actual embajador de Canadá en Estados Unidos.
El Museo Canadiense para los Derechos Humanos tuvo un costo de 351 millones de dólares, de los cuales 142 millones provienen de fondos privados, y es el primero en su tipo que se abre en este país.
El edificio es una moderna construcción esférica con una “Torre del deseo” de 100 metros en su parte superior. Sin embargo, en su apertura, fue señalado por los indígenas como “un elefante blanco”, “una mentira”.
Entre las protestas también se escucharon consignas de apoyo a los palestinos desplazados en la Franja de Gaza.
La apertura de este museo incluye conciertos y visitas guiadas gratuitas este fin de semana, donde nueve mil personas ya tienen un boleto para visitar las cuatro galerías que tiene el recinto.




