México, 11 Jun (Notimex).- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) decomisó mil 122 kilogramos de carbón vegetal en Coahuila, y aseguró 3.9 toneladas del mismo producto en Tabasco por falta de documentos que acreditaran su legal procedencia.
En un comunicado, la dependencia detalló que en el primer caso, la Profepa impuso además una multa de 10 mil 515 pesos en cumplimento de la resolución administrativa emitida por la delegación de esa Procuraduría en la entidad.
El decomiso se llevó a cabo a un establecimiento comercial ubicado en el municipio de Saltillo, donde se aseguraron los mil 122 kilogramos de carbón contenidos en 51 costales con un peso promedio de 20 kilogramos cada uno.
Previo al decomiso, la Profepa ya había asegurado el producto debido a que el inspeccionado no presentó la documentación que establece el Reglamento de la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable.
Sin embargo, debido a que el propietario no presentó los documentos que acreditaran la procedencia legal del carbón, finalmente se procedió al decomiso total del producto, el cual quedó bajo resguardo de la Profepa,
El carbón vegetal es un producto forestal proveniente de diversas especies maderables, principalmente del mezquite, huizache y el encino, especies nativas del estado de Coahuila de Zaragoza.
Mientras tanto, en el segundo caso, las autoridades de la Profepa aseguraron tres mil 960 kilogramos de carbón vegetal durante un recorrido de inspección en el ejido Víctor Fernández Manero, municipio de Jalapa, Tabasco.
De acuerdo con la inspección realizada, el producto se encontraba almacenado en 80 sacos de 12 kilogramos cada uno, así como mil 500 bolsas de dos kilogramos, lo que dio un total de 3.9 toneladas.
Debido a que el responsable no pudo acreditar la legal procedencia de este carburante, la Profepa procedió al aseguramiento precautorio del producto, el cual quedó en depositaria del inspeccionado.
De acuerdo con el Artículo 419 del Código Penal Federal, quien ilícitamente transporte, comercie, acopie, almacene o transforme madera u otro recurso forestal, se hará acreedor a una pena de uno a nueve años de prisión y 300 a tres mil días de multa.




