Florence Marie Louise Cassez: La historia de un caso polémico

21/03/2012 - 2:14 pm

LEER CONTEXTO: FLORENCE CASSEZ SE QUEDA EN PRISIÓN

Florence Marie Louise Cassez Crepin es, por estos días, la francesa más conocida y polémica en México.

Condenada en 2008 a 60 años de prisión por los delitos de secuestro, delincuencia organizada y posesión ilegal de armas de fuego de uso exclusivo del Ejército, perdió este miércoles la oportunidad de ser liberada por los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, luego de que el ministro  Arturo Zaldívar Lelo de Larrea presentara un proyecto que exigía su liberación, pues en su detención se registraron irregularidades que hacían inviables la credibilidad de su proceso.

Nació en Lille, Francia, el 17 de noviembre de 1974. En marzo de 2003 llegó a México invitada por su hermano Sebastien, quien radica en el país desde 1996 y está casado con la mexicana Vanessa Mercado.

Un año después, Florence conoce a Israel Vallarta, de quien se hace novia. El 8 de diciembre de 2005 es arrestada, junto con Vallarta –jefe de una banda de secuestradores denominada Los Zodiaco– y otros cómplices.

La banda es detenida cerca de un rancho llamado “Las Chinitas”, al sur de la Ciudad de México. De acuerdo con información extraída del juicio de Cassez, se le describe como soltera, atea, fumadora, sin tatuajes y con un lunar redondo de un centímetro de diámetro sobre su mejilla derecha. Es hija de Bernard Cassez, fabricante de bolsas, cortinas, manteles y cojines, y de Charlotte Crepin, empleada de una notaría. La revista emequis amplía esta información: “Se independizó a los 16 años y estudió la licenciatura en Técnicas de Venta y Comercialización”.

Sin embargo, de acuerdo con las evidencias recabadas a lo largo de estos años, la Agencia Federal de Investigación (AFI) organizó un “montaje” del arresto en vivo para los canales de televisión TV Azteca y Televisa, donde simulan la liberación de Ezequiel Yadir Elizalde Flores, Cristina Ríos Valladares y su hijo de 10 años, cuando en realidad el arresto ocurrió un día antes en otro lugar.

Después de 18 meses de procesos judiciales, Cassez es condenada el 25 de abril de 2008 a 96 años de prisión, condena que después sería reducida a 60 años. Aun así, desde el Centro de Readaptación Femenil de Tepepan, los abogados de Cassez presentan una serie de amparos y apelaciones.

El 11 de febrero de 2006, en el programa Punto de Partida con Denise Maerker, Florence Cassez denuncia públicamente la edición de su detención y señala por vez primera al responsable del “montaje” televisión: Genaro García Luna, actual secretario de Seguridad Pública federal y quien entonces fungía como director de la Agencia Federal de Investigación (AFI). Ante el escándalo en los medios, el funcionario reconoce que la escena en vivo fue recreada y se disculpa diciendo que era “una reconstrucción solicitada por los medios de comunicación y que esto no se tendrán en cuenta durante el juicio”.

Sin embargo, el reportero de Televisa que cubrió aquella nota para el noticiero matutino de Carlos Loret de Mola, Pablo Reinah, asegura que no sabía que se trataba de una recreación y acudió a ese lugar para cubrir la información como cualquier otro periodista citado por la AFI. Pero días después, Reinah es despedido por Televisa.

El diario español El País consignó ese episodio, en una entrevista con Cassez, realizada por Pablo Ordaz y publicada el 30 de mayo de 2010:

“El periodista Carlos Loret de Mola, que dirige en Televisa el informativo matutino de mayor audiencia, da paso al reportero Pablo Reinah, que con voz entrecortada explica que se encuentra a las puertas de un rancho situado al pie de la carretera México-Cuernavaca. Las primeras imágenes muestran a policías de élite pertenecientes a la Agencia Federal de Investigación (AFI) tomando posiciones. El reportero explica que dentro de unos instantes, en riguroso directo, se va a producir ‘un golpe contra la industria del secuestro’. Adorna el anuncio con datos muy precisos: allí dentro, en esa cabaña, se encuentran cautivas tres personas, entre ellas, una madre y su hijo. Sus captores son un tipo de nacionalidad mexicana y su esposa, una mujer de origen francés. Las imágenes muestran a continuación a los policías acercándose a la cabaña, irrumpiendo, deteniendo a los presuntos secuestradores, liberando felizmente a los rehenes... La cámara enfoca a una persona que se cubre la cabeza con un trapo. El reportero Reinah explica: ‘Esta mujer que vemos tapada es la mujer de origen francés...’. Una mano oportuna retira la tela que la cubre y muestra su rostro asustado ante las cámaras. El reportero le pregunta:

“–¿Cuál es su nombre?

“–Florence. No tengo nada que ver, no sabía nada... No soy su esposa.

“Ahí está, en directo para todo México, una mujer que mira a la cámara con ojos de loca, despeinada, que dice que es inocente, que no sabía nada, que... Pero la televisión no engaña. Lo ha visto todo el mundo: los policías entrando en la cabaña, los asustados rehenes en el momento de su liberación, el secuestrador –un tal Israel, al que un policía golpea en directo como la cosa más natural del mundo– y su mujer, una francesa, lo que faltaba, como si no hubiera suficientes malandros en México, culpables los dos de uno de los crímenes más repugnantes, el secuestro, una plaga que azota México y que mantiene a los mexicanos con el corazón en vilo. Cuando, al rato, la conexión se termina, los espectadores guardan en sus retinas dos imágenes muy eficaces. La de una policía federal, tan denostada en México, actuando por una vez de forma eficaz. Y la de unos secuestradores con pinta de secuestradores pillados en flagrante. ¿Qué más se necesita? La condena a Florence Cassez que llegará después –60 años de cárcel, 20 por cada secuestro– sólo será un trámite. ¿Caso cerrado?”.

 

UN CASO QUE CRISPA LA RELACIÓN MÉXICO-FRANCIA

Ante las negativas de la justicia mexicana para extraditar a Florence Cassez a Francia, el gobierno de Nicolas Sarkozy inicia desde el inicio de 2011 una campaña internacional que crispa la relación con México.

En febrero de ese año, México reitera que no existen condiciones para repatriar a la francesa por las “diferencias sustantivas” entre ambos sistemas jurídicos, pero el ministro francés del Interior, Brice Hortefeux, afirma que Francia “no renuncia” a ayudar a Cassez “para lograr lo que consideramos justo”.

El presidente del Comité de Apoyo a Florence Cassez, Jean Luc Romero, expresa su “tristeza” y “consternación” por el anuncio de México.

Por su parte, el portavoz del opositor Partido Socialista, Benoit Hamon, considera que “los franceses tienen razón en presionar al gobierno mexicano”, días después de que la máxima responsable socialista francesa, Martine Aubry, llamara a boicotear las actividades del Año de México en Francia.

El 15 de febrero de 2011 la crisis franco-mexicana se agudiza, luego de que el gobierno mexicano decide retirarse del Año de México en Francia, que el presidente Nicolas Sarkozy dedica a su compatriota Florence Cassez.

Al retirarse del Año de México en Francia, vasto programa de eventos culturales, económicos y turísticos a lo largo de 2011, el gobierno mexicano “toma de cierta manera como rehén a la cultura”, denuncia el ministro francés de Cultura, Frederic Mitterrand, de acuerdo con lo reportado por diversas agencias de información.

“En forma manifiesta, son las autoridades mexicanas las que decidieron suprimir el Año de México”, agrega el funcionario.

“Florence pidió que el Año de México (en Francia) se haga, que su caso no fuera utilizado para paralizar el Año de México”, pero “el gobierno mexicano dice que no. Eso demuestra (...) que Florence es una vez más una rehén política” en México, denunció por su lado Frank Berton, el abogado de Cassez, condenada a 60 años de cárcel.

El Año de México en Francia, dedicado por primera vez a un país de habla hispana, suponía una importante inversión económica.

Sarkozy dijo el 14 de febrero que había decidido “mantener el Año de México en Francia” y “dedicarlo a Florence Cassez”, en acuerdo con la detenida, con quien había hablado por teléfono. Sarkozy hizo esas declaraciones tras recibir a los padres de Cassez en el Elíseo, sede de la Presidencia, también anuncia que volvería a pedir a su homólogo mexicano, Felipe Calderón Hinojosa, el traslado de Cassez a Francia en el marco de la Convención de Estrasburgo.

También en febrero de 2011, la ministra de Asuntos Exteriores y Europeos Michele Alliot-Marie reitera que la “justicia mexicana maltrató tanto el Estado de derecho”, que afectó las relaciones bilaterales, anunciando un boicot a más de 250 actividades programadas en ese país para honrar a México en 2011.

México, a través de la titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Patricia Espinosa Cantellano, pide al gobierno francés “no sobredimensionar un caso que es estrictamente jurídico”, y que no debe afectar la relación bilateral y el trabajo que se realiza para atender una agenda multilateral. Además, defiende el fallo de los magistrados, al señalar que pertenecen a un poder independiente, que actuó con apego a derecho.

 

PETICIÓN DE LIBERTAD Y ENFRENTAMIENTO ENTRE PODERES

El 8 de marzo pasado, el ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) Arturo Zaldívar Lelo de Larrea propone la inmediata y absoluta libertad de la francesa Florence Cassez, condenada a 60 años de cárcel por secuestro.

La cita para que la SCJN debata el tema se fija para el 21 de marzo de 2012. En esa sesión no se discutirá si la ciudadana francesa es culpable o inocente de plagio. Sólo se referirá a si se violaron o no derechos durante su aprehensión en 2005. Éste es el segundo amparo que interpone la defensa de Cassez ante la Corte, el cual fue rechazado en 2011.

El proyecto del ministro Zaldívar provoca una “ofensiva” del gobierno de Felipe Calderón contra la Corte.

De acuerdo con la agencia APRO, el 19 de marzo, el presidente Calderón insta al Poder Judicial a no permitir que, por interpretaciones de la ley, los responsables de cometer delitos queden en la impunidad.

Durante una gira de trabajo por Veracruz con el fin de supervisar las obras de construcción del Penal de Máxima Seguridad Número 3 que se construye en Papantla, Calderón expone que al Poder Judicial “le corresponde cumplir la ley y vigilar que su interpretación no sea la rendija por donde nuevamente se escape la impunidad”.

En clara alusión al proyecto de dictamen del ministro Arturo Zaldívar, en el que propone la liberación de la francesa Florence Cassez –condenada a 60 años de prisión por secuestro y portación de arma de uso reservado–, por el montaje televisivo que ensució el juicio, Calderón subraya que la observancia de la ley debe ser un verdadero instrumento para hacer justicia: “La obligación elemental de que quien cometa un delito sea verdaderamente juzgado y castigado”.

Acompañado por el titular de la Secretaría de seguridad Pública, Genaro García Luna, quien –según la versión de APRO– ordenó la recreación del plagio para la televisión “y el mismo que tiene ahora metido en un problema jurídico-político-internacional al gobierno de México”, Calderón dice que los mexicanos, con toda razón, “nos exigen a todos los servidores públicos no sólo a cumplir la ley, sino además hacer justicia, proveer seguridad y cumplir el bien común”.

Un día después, esa ofensiva del gobierno la toma el secretario de Gobernación, Alejandro Poiré Romero, quien insiste en que el Poder Judicial debe privilegiar a las víctimas del delito.

“Es mandato de todos el cumplir la ley, y así como es mandato de todos el cumplir la ley, particularmente le corresponde al Poder Judicial el hacer justicia y en este momento, es momento de enfatizar la justicia para los víctimas de los delitos”, plantea el funcionario.

Este 21 de marzo, unas horas antes de que se revelara la decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación sobre el caso de Florence Cassez, el presidente de la SCJN, Juan Silva Meza, responde a las presiones del Ejecutivo federal para que el máximo tribunal resuelva en contra de la ciudadana francesa.

De acuerdo con APRO, Silva Meza afirma que el Poder Judicial está dispuesto “a corregir, a costo presente, las desviaciones y abusos del poder”, y pide además “respeto a la división de poderes”.

En el Poder Judicial “queremos que se haga justicia de verdad, no el abuso del poder que es el paso previo al autoritarismo”, dijo Silva Meza en alusión del discurso del pasado lunes del presidente Felipe Calderón, quien pidió a los jueces que la revisión de los procesos judiciales no sea una rendija para la impunidad.

En lo que fue la más clara intervención del Ejecutivo en perspectiva del fallo de la SCJN sobre la revisión del amparo solicitado por Cassez, condenada 60 años por secuestro, delincuencia organizada y posesión de arma de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas, Calderón dijo que no sólo se deben considerar las violaciones al debido proceso, sino los derechos de las víctimas.

Más aún, bajo el argumento de la impunidad, dejó en el Poder Judicial la responsabilidad sobre lo que pase con la seguridad pública en México.

“La respuesta del máximo representante del Poder Judicial, quien además de presidente la SCJN lo es también del Consejo de la Judicatura Federal, no tardó en llegar. Aprovechó la ceremonia del Duocentésimo Sexto aniversario del natalicio de Benito Juárez García.

“Frente a Calderón y los representantes del Poder Legislativo, Silva Meza dijo: ‘Jueces, magistrados y ministros queremos un país en el que imperen la justicia y la igualdad, no la arbitrariedad; justicia, basada en instituciones y procesos, que hagan que sea justicia de verdad; no el abuso del poder que es paso previo al autoritarismo y a la impunidad y no la creencia de que la ley puede cumplirse a capricho’”.

Redacción/SinEmbargo

Redacción/SinEmbargo

Lo dice el reportero