El rey Juan Carlos de España ha recibido gran cantidad de críticas de sus adversarios políticos, internautas y periódicos por su costoso viaje de cacería de elefantes a Botsuana mientras su país enfrenta una grave crisis financiera.
Los medios españoles publicaron diversas notas sobre el viaje que realizó el monarca; además, sus publicaciones contaban con una fotografía del Rey posando con un elefante muerto a sus espaldas, lo que causó polémica entre los defensores de los animales.
La cacería no sólo provocó criticas por la muerte del elefante, también por el costo que esta actividad tiene, pues España se encuentra en crisis.
Por su parte, el periódico El País dio a conocer que el costo para planear un viaje de 15 días a Botsuana para cazar un elefante por lo general es de 44 mil euros, una cantidad exorbitante tomando en cuenta la difícil situación que enfrentan miles de españoles actualmente.
Aunado al costo, durante el viaje, el Rey Juan Carlos se fracturó la cadera, por lo que fue ingresado la noche del viernes en el hospital San José de Madrid, donde fue intervenido y evoluciona “de forma positiva”, según el parte médico difundido este lunes, mientras se generan reacciones por su viaje privado y el daño que se hizo.
La clase política le reclama al soberano la expedición mientras en país sufre un histórico ajuste al gasto público.
Las principales críticas se refieren al tipo de viaje realizado por el monarca, de carácter privado pero a una cacería de elefantes de elevado precio, mientras en España se hacen ajustes al gasto público y el país vive una profunda crisis agravada por el elevado desempleo.
El secretario general del opositor Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Alfredo Pérez Rubalcaba, dijo que comprende perfectamente a quien es crítico con el viaje del monarca, aunque evitó entrar en más valoraciones.
El presidente del País Vasco, Patxi López, consideró que “no estaría mal que el rey pidiera disculpas”, ya que si bien tiene derecho a un espacio privado, “hay ciertas cosas que la ciudadanía no entiende”.
El secretario general de Comisiones Obreras (CCOO), Ignacio Fernández Toxo, expuso que “no era lo más oportuno, no era lo que correspondía desde la Casa Real en un momento (económico) como el actual”.
El dirigente de la Unión General de Trabajadores (UGT), Cándido Méndez, descartó una crisis en torno a la jefatura del Estado por este asunto, pero sí es momento de “reflexionar sobre los límites tan difusos entre la vida pública y privada del rey”.
“Estamos ante un problema y estoy convencido de que desde la Casa Real se van a dar explicaciones”, abundó.
La voz más crítica fue la del dirigente socialista en Madrid, Tomás Gómez, quien aseguró que “el jefe del Estado tiene que elegir entre las obligaciones y las servidumbres de las responsabilidades públicas y una abdicación que le permita disfrutar de una vida diferente”.
El constitucionalista y político socialista, Gregorio Peces Barba, consideró que el suceso “es un patinazo y un error” del monarca, pero “no significa que haya una crisis” en la jefatura del Estado.
-Con información de Notimex.






