Hay muertos que siguen vivos; continúa la celebración a Harold Pinter en el Teatro Helénico

29/04/2012 - 12:01 am

Sigue la fiesta teatral en homenaje al dramaturgo londinense y Nobel de Literatura 2005 Harold Pinter (1930-2008) con la escenificación de A Celebration of Harold Pinter, de John Malkovich, a cargo del actor británico Julian Sands (en inglés y sin subtítulos), el jueves 3 y el viernes 4 de mayo en el Teatro Helénico (Avenida Revolución 1500).

Asimismo, continúan en cartelera del recinto las obras de Pinter La traición (Betrayal, 1978), y El amante (The lover, 1962), cuyas protagonistas femeninas estelariza la actriz Marina de Tavira, quien afirma “estar profundamente agradecida” con el autor:

“Mi relación con los muertos es muy interesante y yo lo siento muy cerca de mí, hay veces en que hablo con él en voz alta (ríe), y le digo: ‘¿Quién iba a decir que nos íbamos a conocer tanto tú y yo, Harold?’ Porque lo he conocido un poco más a través de mi actuación como Emma en El amante y Sarah en Traición. De alguna manera lo conozco ya desde esta mi muy personal experiencia.

“Porque cuando uno dice las palabras de un dramaturgo como Pinter, se compromete con ellas, las vive, y es una manera de mantener viva a una persona. Harold Pinter necesita seguir vivo por muchos años.”

Nacida en el D.F. un 21 de noviembre y de signo astrológico Escorpión, Marina de Tavira confiesa estar viviendo una época importante en el teatro:

“Me siento muy contenta, claro que me siento en un muy buen momento de mi carrera, lo ideal es ir mejorando para no mirar atrás y decir: ‘Mi mejor trabajo lo hice cuando tenía 17 años’, claro que una como actriz quisiera volver a tener la espontaneidad que tenía cuando era más joven, pero yo me siento muy contenta con mi edad ahora. Una de las cosas maravillosas de la actuación es que cada edad te da una cosa nueva a trabajar, no es como la carrera de tantos bailarines después de los treinta o cuarenta años ya no bailan; la carrera del actor a cada edad te da una nueva posibilidad de interpretación.”

Marina de Tavira, nieta del director Luis de Tavira, se inició en la dramaturgia de Pinter cuando estudiaba teatro en el NET (Núcleo de Estudios Teatrales) que fundaran, entre otros, Héctor Mendoza y Julio Castillo:

“Alguna vez vi montada su obra de 1971 (Viejos tiempos) en Inglaterra, que también me gusta bastante. Cuando leí Traición tendría yo 20 años y pensé: ‘¡Algún día tengo yo que hacer esta obra!’. El tiempo fue pasando, terminé la escuela, la vida te hace vivir cosas, reflexionar… Y un día fui ver ese montaje con unos alumnos de la Casa del Teatro donde daba clases, la vi y pensé: ‘Está bien que la hagan los estudiantes, pero estaría mejor con actores que hayan tenido cierta experiencia de vida y una edad para que puedan entender lo que es un divorcio, lo que es la paternidad y la maternidad.

“No que tengas que vivir algo para poderlo interpretar; pero  ciertamente esta es una obra de Pinter en la que a mí como mujer me toca a profundidad, cuando una ya entiende ciertas cosas del amor y sobre las relaciones. Sí hace falta cierta experiencia y cierta edad. Y yo tengo el privilegio de ser madre.”

Marina comparte su actuación en la puesta de Traición por Enrique Singer con Bruno Bichir, Juan Manuel Bernal y Miguel Ángel Loyo, los fines de semana. En el mismo foro, junto con el actor Antonio Rojas (Richard) estrenaron el pasado 10 de abril El amante, dirigida por Iona Weissberg, que se presenta cada martes a las 20:30 horas.

“Recuerdo que decía a mis alumnos en la Casa del Teatro que un actor tiene la obligación de estar comprometido con la realidad pronunciada ante el público que lo escucha, entonces tiene que estar comprometido con lo que dice, con la palabra, yo no puedo aceptar hacer una obra en la que no estoy de acuerdo con el discurso, ya sea político, social o humano. Y por supuesto que hacer Traición y El amante es un compromiso mío como mujer.”

Refiere:

“Admiro el valor de Pinter, que no pacte con la sociedad, porque era un hombre exitoso y tenía una voz pública y se comprometía con ella, sabía que su queja contra la tortura iban a escucharla. Y fue criticado, amigos de él le pedían no ser tan radical cuando él cambió su giro dramatúrgico y escribió estas obras sobre la tortura. No le importó. Sólo hay que leer su magnífico discurso que envió a la Academia Sueca cuando recibió el Nobel.”

–¿Porqué no la eligieron a usted como lectora en castellano de los poemas que integran A Celebration of Harold Pinter en el Helénico? ¿Le habría gustado?

–Sí, pero la obra ya la traen montada así a México… Vamos a ver qué se nos ocurre al productor (Daniel Pastor) de esta celebración por un hombre tan pinteresco (bromea)…

Y se despide sonriente:

“En lo personal hay un poema de Pinter que amo, se lo escribió a Antonia Fraser (1932), no me lo sé de memoria pero dice algo acerca de lo que él espera cuando la muerte los alcance y ‘estemos la muerte, tú, y yo’, algo así escribe Pinter. Sólo que Antonia se molestó por aquella coma, porque recuerdo que ella le dice: ‘Hay una coma entre tú y yo, y no quiero que ni una coma nos separe’. Había un gran romanticismo allí también en su relación amorosa.”

Redacción/SinEmbargo

Redacción/SinEmbargo

Lo dice el reportero