Al mercado les preocupa la reimposición de restricciones a la movilidad y el fortalecimiento del dólar frente a otras divisas. Además, la entrada de varios flujos de petróleo en el mercado internacional genera preocupación por una posible sobreoferta y amenaza con mantener bajo el precio del combustible.

Ciudad de México, 25 de septiembre (SinEmbargo/EFE).- Al final de la semana, los petroprecios cerraron con pérdidas después de vivir el periodo irregular en la que la caída en las reservas de petróleo no ha logrado compensar la preocupación por el impacto de la COVID-19 sobre la demanda y el retorno de las exportaciones libias a la oferta.

La mezcla mexicana de exportación cerró con una pérdida de 2.85 por ciento, equivalente a 1.11 dólares menos que la semana anterior, con una cotización de 37.86 dólares por barril desde los 38.97 dólares del viernes anterior. En al jornada el barril de crudo nacional se apreció 0.32 por ciento, 12 centavos más que la sesión anterior.

El Brent caía un 0.57 por ciento hasta 41.70 dólares el barril.

El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) cerró este viernes con un leve descenso del 0.2 por ciento, hasta 40.25 dólares el barril, y despidió el conjunto de la semana con una pérdida de valor del 2.6 por ciento. Al final de las operaciones en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de futuros del WTI para entrega en noviembre bajaron 6 centavos respecto a la sesión previa.

“El aumento de las infecciones del virus, los nuevos confinamientos, la ralentización de la recuperación económica y las negociaciones estancadas sobre un estímulo para EU han puesto frenos al frágil renacimiento de la demanda de petróleo”, dijo a CNBC el analista Stephen Brennock, de la firma PVM.

A los inversores les preocupa la reimposición de restricciones a la movilidad, como ya se está haciendo en algunos países europeos, y el fortalecimiento del dólar frente a otras divisas, que hace menos atractivo al barril de Texas.

Al mismo tiempo, la entrada de varios flujos de petróleo en el mercado internacional genera preocupación por una posible sobreoferta y amenaza con mantener bajo el precio del combustible.

La firma privada Baker Hughes informó este viernes de que en la última semana se han puesto en activo seis plataformas de extracción de petróleo y gas en EU, hasta 261, lo que ofrece perspectivas sobre la producción futura en el país.

Entretanto, Libia ha reanudado parte de su producción que había estado bloqueada e Irán ha aumentado sus exportaciones en septiembre desafiando las sanciones estadounidenses, según medios especializados.

Por otra parte, los contratos de gasolina con vencimiento en octubre sumaron casi dos centavos hasta los 1.21 dólares el galón, y los de gas natural para entrega en el mismo mes restaron 11 centavos, hasta 2.14 dólares por cada mil pies cúbicos.