No me parece que haya nada de interesante en enseñar los calzones y menos en organizarse para ello. Se ha hablado de libertad. ¿Cuál es la libertad de hacer lo que hacen todos al mismo tiempo? ¿Qué tiene de transgresor enseñar los calzones cuando se ha organizado una cita para hacer eso? ¿Qué tiene de interesante enseñar los calzones en un contexto no erótico, no artístico, no político? ¿No será que hemos perdido toda capacidad de imaginación? ¿No será que nos conformamos con muy poco?
Por Nicolás Alvarado
MÁS EN Opinión
Jorge Zepeda Patterson
El combate a la corrupción está en otro lado
""Había expectativas de que el combate a la corrupción se convirtiera en una tarea prioritaria del ll..."
Muna D. Buchahin
El botín
""Ministros que nos juraron austeridad, cercanía y ahora quieren suavizar el tema diciendo que fueron..."
Rubén Martín
Capitalismo obsceno
""Si Elon Musk quisiera gastar un millón de dólares al día, le llevaría 714 mil días, o casi dos mil ..."