Redacción/SinEmbargo

¡Es el sexo, estúpido! / Morir joven en México / La cicatriz de Trump

¡Es el sexo, estúpido!
Los escándalos sexuales fueron los principales protagonistas del segundo debate presidencial en Estados unidos, en el cual los candidatos de ambos partidos perdieron el objetivo principal de evento, y lejos de discutir y exponer sus propuestas, se dedicaron a atacarse el uno al otro con sus respectivos escándalos sin que hubiera la presencia de argumentos sólidos que permitieran marca a uno de ellos como el ganador de debate. De acuerdo con diversos columnistas, por un lado, Donald Trump volvió a ser exhibido debido a sus discursos; mientras que a Hillary Clinton le faltó contundencia para acabar con el republicano. En El Universal, el periodista Ricardo Raphael, escribe que: “'¡Es la economía, estúpido!,' fue la frase que hizo ganar a Bill Clinton en 1992. 'Es el sexo, estúpido,' es la frase que hará ganar a Hillary Rodham Clinton en 2016. El debate presidencial de ayer giró alrededor de varios temas pero solo uno será recordado: no fueron los migrantes, ni el libre comercio o las políticas para proteger el empleo. Fue el sexo: el candidato republicano se sinceró hace 11 años en una conversación con el periodista Bill Bush sobre sus pulsiones eróticas más bajas […]. Durante el debate de ayer dijo lamentar estas expresiones pero también las calificó de irrelevantes: '(No son) más que una distracción de los temas importantes que se enfrentan hoy.' Bajo el viejo adagio de que la mejor defensa es el ataque, optó por desempolvar expedientes antiguos que supuestamente involucran al marido de la candidata Clinton y peor aún, que la implicarían como cómplice […]. Al hacerlo así cometió un doble acto de discriminación. Primero contra las mujeres tratadas por él como objeto sexual y segundo contra Hillary Clinton, quien sufrió y perdonó antes las infidelidades de su pareja. Dijo Trump durante el debate previo que a la candidata demócrata le faltaba estamina para gobernar Estados Unidos. Ayer se dedicó a descalificarla con sus modos y maneras. Cada vez que ella hablaba él gesticulaba y se paraba detrás suyo para mostrar la diferencia del volumen corporal. […] Trump ha empedrado su camino en esta contienda presidencial por uno de los argumentos más primarios de la especie animal: el sexo. Por su machismo irredento […]. Clinton creyó que después del video comprometedor Trump estaría muerto políticamente. Y sin embargo ayer se probó, de nuevo, que a este empresario no hay que subestimarlo. Puede levantarse en el último minuto […]. Me temo, sin embargo, que Clinton perdió una oportunidad de oro para clavarle dos o tres estocadas que, por estar distraída, dejó pasar […]. Todo el tiempo Clinton decidió seguir un consejo de Michelle Obama: cuando te tiran bajo, vuela alto. Quizá el error de ayer es que lo hizo demasiado alto".

Por otro lado en El Universal, el periodista y escritor, León Krauze, destaca la importancia de la decisión del electorado, pues menciona que "aunque a veces no lo parezca, todo electorado […] tiene un punto de quiebre. Así como hay un límite a los abusos gubernamentales, las barbaridades que un candidato puede hacer y decir en campaña pueden rebasar la prudencia hasta disminuir radicalmente sus posibilidades de triunfo. En el fondo, la confianza entre un aspirante a un puesto de elección popular y sus votantes potenciales es un asunto frágil […]. Durante 2016, en Estados Unidos, hemos visto un fenómeno curioso y revelador […]. Trump pareció invulnerable porque los votantes republicanos, o al menos un segmento suficientemente grande del partido, se había declarado harto de la retórica política habitual. Es decir: en política electoral, el que se enoja pierde a menos de que el electorado quiera precisamente a un energúmeno con la astucia suficiente como para disfrazar el cinismo y la furia de autenticidad y sensibilidad populista. En el principio mismo de su campaña, aquellas primeras palabras de nativismo estridente, Trump tuvo la fortuna […] de conectarse con temores y resentimientos poderosos entre los republicanos […]. La historia ha sido distinta en la segunda parte de la campaña. Por supuesto, no es Trump el que ha cambiado. Su narcisismo resultó tener solo un registro y el candidato no hizo ni el menor esfuerzo por ampliar su rango de tono y discurso. Lo diferente es el electorado y su tolerancia a los desplantes de un candidato como Trump. Los votantes republicanos que favorecieron a Trump ven con desconfianza el papel del gobierno en la vida pública, además de sentirse desplazados u olvidados por la economía moderna […]. El exaltado personaje que gustó tanto a los republicanos indignados ha resultado mucho menos efectivo con electores que ven la vida con menos pesadumbre. Por eso, a pesar de que el segundo debate presidencial vio la mejor versión de Trump […], es improbable que el candidato republicano pueda levantarse de la lona donde lo ha puesta su propia boca […]. Todo tiene un límite. Después de un año y medio de barbaridades, el límite llegó con la descripción de un abuso sexual sistemático. Aunque todo puede cambiar, lo más probable es que Hillary Clinton ganará la presidencia en noviembre […]. La batalla grande está por venir".

Mientras que en el diario Reforma, su columna de trascendidos Templo Mayor, señala la mala racha de Trump y cuestiona la falta de contundencia de Clinton para atacar a su contrincante durante el debate: "luego de que Donald Trump tuvo un fin de semana catastrófico -al grado que diversas personalidades republicanas le retiraron el apoyo e, inclusive, le exigieron renunciar a la candidatura-, más de uno se pregunta ¿por qué no lo liquidó Hillary Clinton anoche? Quienes conocen el entramado de la política norteamericana aseguran que a quien más le conviene que el millonario siga siendo candidato... ¡es a Hillary! Porque, evidentemente, a estas alturas ya lo trae a mecate corto. De ahí que la candidata demócrata sería la menos interesada en que prosperara la idea de que los republicanos, a la mitad del río, cambiaran de burro, perdón, de caballo".

La cicatriz de Trump
La visita del candidato republicano Donald Trump sigue estando vigente en los temas locales mexicanos pues en El Universal, su columna de trascendidos Bajo Reserva, asegura que: "como parte de la estrategia para intentar cicatrizar la herida que dejara en Washington la visita de Donald Trump a México y fortalecer relaciones con el gobierno del Presidente Barack Obama y el Partido Demócrata, la Canciller Claudia Ruiz Massieu y el Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, recibirán esta semana en tierras mexicanas al Secretario de Seguridad Interna de Estados Unidos, Jeh Johnson, para trabajar en temas de migración, seguridad y modernización fronteriza. Nos aseguran que la mencionada visita ha sido prioridad para doña Claudia en las últimas dos semanas, luego de que se le encomendara en la Asamblea General de la ONU tender puentes con los personajes clave del vecino país; y qué mejor vínculo que con Johnson, unos de los personajes que en su momento acusó al gobierno ruso de “hackear” la seguridad estadounidense para descarrilar la candidatura de Hillary Clinton".

De igual forma, en Milenio, su columna de trascendidos Trascendió, asegura que: "un grupo de diputados federales del Partido de la Revolución Democrática (PRD), encabezado por el también diplomático Agustín Basave, solicitó audiencia con la canciller Claudia Ruiz Massieu para pedirle más detalles del 'plan de contención' para hacer frente a un eventual triunfo del republicano Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Basave solicitó al Subsecretario de Relaciones Exteriores para América del Norte, José Paulo Carreño, transmitirle a su jefa la petición y anticiparle que él puede compartir varias ideas sobre cómo combatir las probables agresiones del neoyorquino".

Morir joven en México
La ola de violencia en Veracruz ha cobrado nuevas víctimas, sin embargo, no es sólo en dicho estado de la república donde la seguridad es un tema de preocupación para la ciudadanía. En El Universal, el periodista Salvador García Soto, comenta que "los jóvenes en México ya no sólo enfrentan una realidad económica y social cada vez más difícil […]; ahora la juventud […] también es blanco directo de la violencia criminal y de sanguinarias ejecuciones […]. El promedio de edad que se registra entre las víctimas de asesinatos dolosos en toda la República […] cada vez es más bajo […]. Es decir, que ser joven, de escasos recursos y de baja escolaridad en México, es casi un seguro de muerte. Esa realidad se confirma todos los días y se agrava ante el incremento de la violencia documentada en las cifras oficiales […]. Basta abrir cualquier periódico del país, en cualquier día, para encontrar fotografías de jovencitos, a veces casi niños, que aparecen ejecutados en las calles de ciudades como Acapulco, Ecatepec, Tijuana, Cuernavaca, Apatzingán, Veracruz, Chihuahua, Culiacán, Reynosa, Monterrey, Guadalajara o la Ciudad de México […]. La tendencia de jóvenes matando jóvenes en México no es nueva pero parece incrementarse en los últimos años. En una investigación de la revista Nexos, […]basado en el análisis de cifras oficiales de homicidios dolosos, señalaba que la mayoría de los jóvenes asesinados tenían un bajo nivel de escolaridad, que no llegaba a la primaria o secundaria, y concluía con una dramática afirmación: 'Detrás de la tasa de homicidios nacional en México, 25 homicidios por cada 100 mil habitantes en 2011, hay una varianza brutal. Brutal por las diferencias, pero sobre todo por sus implicaciones: hay zonas del país en las que ser hombre, joven y con poca escolaridad es eso, una marca, un augurio de las peores cosas. El extremo de todas: morir asesinado'. Esa afirmación se sostendría con las actuales tasas de homicidios dolosos que incluso se han incrementado en el gobierno de Enrique Peña Nieto, en comparación con el sexenio pasado: ser joven en estos momentos en México ya es una condición difícil, tanto para tener acceso a educación superior como a empleos bien remunerados; pero ser joven, con bajos recursos y poca escolaridad, sigue siendo un camino hacia la muerte, ya sea como sicario o como víctima del crimen".

Hipocresía
Por su parte en Milenio, el periodista Carlos Puig, recuerda las palabras que el Presidente emitió hace tiempo y las contrasta con los resultados en materia de seguridad mencionando que "la emboscada contra miembros del Ejército hace diez días en Sinaloa […], es un trágico símbolo del desastre que seguimos viviendo en materia de seguridad, violencia y justicia; basta leer la reciente Envipe del Inegi. Todo esto, diez años después del inicio de esta absurda guerra, cuatro después de la toma de posesión de Enrique Peña Nieto. 'El panorama es desolador. Mayor violencia y más grupos criminales han provocado profundos daños en el tejido social y dolor entre sus víctimas, afectando severamente el desarrollo y la competitividad del país'. La frase no es mía, ni es de ayer. Es de Enrique Peña Nieto a finales del 2011 en el libro 'México, la gran esperanza' […]. Pasó el 'momento legislativo del Presidente' con el Pacto y no se incluyó la revisión del marco legal de las fuerzas armadas. Tampoco se incluyó nada que fortaleciera policías estatales o municipales. Han pasado cuatro presupuestos de egresos y la Policía Federal sigue del mismo tamaño, hasta menor, que cuando se inició el sexenio. Después de la tragedia de Iguala ha enviado un par de iniciativas sobre el tema, pero ha invertido cero capital político en que se aprueben y los legisladores ni siquiera las han visto. Los legisladores guardaron un minuto de silencio para honrar a los soldados. Después de desperdiciar 2 millones de minutos en hacer algo al respecto".

Avance a medias
En el Excélsior, su columna de trascendidos, Frentes Políticos, asegura que: "las principales fuerzas políticas en el Senado acordaron, este fin de semana, proteger el derecho a huelga de todos los trabajadores, pero frenar a los sindicatos extorsionadores, que han hecho de esta amenaza su negocio particular. Miguel Ángel Chico Herrera, Presidente de la Comisión del Trabajo y Previsión Social, informó que están a la espera de que el Partido Revolucionario Institucional (PRI), el Partido Acción Nacional (PAN) y el PRD lo consulten con sus senadores para emitir la modificación a las leyes y el Pleno lo apruebe. Los sindicatos se volvieron un lastre. Llevan décadas perjudicando a trabajadores y patrones. ¿Pero qué tal las carteras de los líderes sindicales? Ahí es hasta donde hay que llegar, nido de abusivos".

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