Ataque en Tres Marías tiene la firma de los Beltrán, y confirma mayor presencia de la CIA en México, dicen

08/09/2012 - 11:00 am

Ciudad de México, 8 de sep - El atentado del 24 de agosto pasado contra agentes de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos, en la localidad de Tres Marías, Morelos, no sólo tiene el sello de la organización criminal de los hermanos Beltrán Leyva, sino que revela el aumento de la presencia de la CIA en el país y evidencia un profundo desdén del secretario de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna, hacia sus elementos de la Policía Federal.

Lo anterior se describe un amplio reportaje publicado por ZETA, donde se detalla por qué la emboscada tiene todas las características operativas de la mafia mexicana.

En el texto, realizado por Enrique Mendoza Hernández, se destaca que a la camioneta blindada con placas diplomáticas donde se transportaban dos agentes de la CIA y un oficial de la Secretaría de Marina, “la estaban cazando” los agentes federales, ya que arremetieron a balazos sin temor y directo, “lo cual acaba con la tesis de una confusión”. Al escenario, añade el periodista, se suma la participación de más vehículos y policías federales vestidos de civil, según los reportes de testigos y de un sobreviviente.

Morelos, se describe en el semanario con sede en Tijuana, es un estado en manos de la organización de los Beltrán Leyva.

Hace dos años, en esa misma entidad, elementos de la Armada de México, con información de las autoridades de EU, localizaron y asesinaron en un operativo de captura a Arturo Beltrán Leyva, alisas “El Barbas”. Por lo que “la venganza de los miembros de esa organización criminal por la muerte de su líder, no es una novedad, añade Mendoza Hernández.

“Ese diciembre de 2009, el nombre de uno de los marinos que participaron en el operativo que concluyó con la muerte de Arturo Beltrán, fue dado a conocer públicamente: Melquisedet Angulo Córdoba. Y cuando ya lo habían sepultado en Tabasco, un grupo armado asesinó a la madre, dos hermanos y una tía del marino caído. A partir de ese momento el nombre de quienes participaron en la persecución de ‘El Barbas’, quedó reservado”, destaca ZETA.

También plantea que el ataque del viernes 24 de agosto a dos agentes de la CIA y un elemento de la Marina, encaja en el perfil de los actos de terror perpetrados por el narcotráfico mexicano; especialmente en Morelos por la organización Beltrán Leyva, antes aliada al cártel de Sinaloa, que sigue “sobreviviendo a base de corrupción e impunidad”.

MAYOR PRESENCIA DE LA CIA

En tanto, el prestigiado The Washington Post publicó que “los comentarios del presidente Felipe Calderón coincidieron con las versiones de que los oficiales estadounidenses heridos eran agentes de la CIA”, esto en relación a los oficiales atacados por policías federales en Tres Marías.

El Post se refirió a la reunión del embajador de Estados Unidos en México, Anthony Wayne, y el presidente Felipe Calderón, misma que se realizó el martes 28 de agosto pasado en el Foro Nacional “Sumemos Causas, Ciudadanos + Policías”.

El diario de la capital estadounidense reveló el secreto más sabido en México: “La CIA (Central Intelligence Agency) ha aumentado su presencia en México significativamente en los años recientes como parte de los acuerdos de Estados Unidos en la lucha del gobierno mexicano contra los cárteles de la droga”.

Lo anterior se enmarca en el plan antidroga entre México y países  de Centroamérica, conocido como “Iniciativa Mérida” o “Plan Mérida”, que fue establecido el 30 de junio de 2008 durante la administración del ex presidente de Estados Unidos, George Bush. Ese tratado internacional tiene como objetivo combatir el narcotráfico y el crimen organizado en México y Centroamérica.

The Washington Post agregó que un ex agente de la CIA dijo que esa Agencia ha compartido inteligencia con México y ayudado con su equipo antinarcóticos para erradicar la corrupción e identificar a oficiales ligados con los varones de la droga.

Durante las últimas décadas, expuso el semanario de Tijuana, se ha sabido de manera extraoficial de la participación de agentes de la CIA y la DEA (Agencia Antinarcóticos de Estados Unidos); “de hecho el ex Zar Antidrogas de aquel país, Barry McCaffrey declaró a ZETA en tiempos de Bill Clinton (Presidente de EUA entre 1993-2000) que la DEA en México tenía a 196 agentes”.

De acuerdo con Mendoza Hernández, han transcurrido 12 años y las presidencias de George Bush y Barack Obama, “pero la verdad sospechosa es que la cantidad de agentes de la DEA, CIA y FBI sigue siendo un entresijo; no obstante, poco a poco los misterios se revelan”.

En cuanto a la emboscada de la Policía Federal al personal del gobierno de EU, añade que arroja tanto especulaciones como certezas. “No obstante, uniendo la exigua información oficial de los gobiernos de Estados Unidos y México, el contexto y lugar en que ocurrieron los hechos las conclusiones son diversas”, expone.

La tesis de la emboscada fijada por Estados Unidos quedó de manifiesto desde el día del ataque a sus empleados cuando la embajada del vecino país emitió su versión:

Esta mañana, dos miembros del personal del gobierno de los Estados Unidos y un capitán de la Marina Armada de México se dirigían en un vehículo de la misión diplomática hacia una instalación de entrenamiento cuando fueron emboscados por un grupo de individuos”.

Pero ZETA plantea que “evidentemente la balacera no fue ninguna advertencia: La emboscada de los policías de Genaro García Luna sugiere que tuvo como firme objetivo eliminar a los oficiales estadounidenses”.

La información que refiere que los agentes de EU trabajan en coordinación exclusiva con elementos de la Marina, tanto en la investigación para la aprehensión de criminales como de policías corruptos incluidos –o sobre todo– federales, es la principal línea de sustento para el ataque a los norteamericanos, plantea el reportaje del semanario.

“Aunque la información oficial en México es un convenio de colaboración entre el Departamento de Estado de EU y la Secretaría de Marina, que incluía cursos de adiestramiento, a los que supuestamente se dirigían los dos agentes y el marino, extraoficialmente se sabe que la investigación para la detención del resto de los Beltrán Leyva no ha concluido.

“De hecho se presume que la presencia de los agentes de la CIA ese día en Tres Marías, tenía qué ver con la indagación para la aprehensión de Héctor Beltrán Leyva “El H” y hoy líder de la organización criminal”, agrega.

También, destaca, es un hecho que a partir de la muerte de Arturo Beltrán y la captura de otros criminales, “se develó una red de corrupción que incluye a elementos del Ejército Mexicano y Policías Federales. De ahí el encono hacia la Marina y los agentes de Estados Unidos”.

En este marco destaca el asesinato del pasado 25 de junio, cuando elementos de la Policía Federal asesinaron a dos de sus compañeros que se encontraban en un operativo antidrogas en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Ante exigencias de colaboración internacionales, el 19 de agosto un total de 348 policías federales fueron sustituidos de sus labores en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

“Las reacciones de la Policía Federal que lidera Genaro García Luna ocurrirían en cualquier momento”, afirma ZETA.

UNA EMBOSCADA PLANEADA

La emboscada en Tres Marías, expone el semanario, evidentemente fue planeada. El falso retén incluida la persecución de policías federales vestidos de civiles al vehículo que transportaba a los agentes estadounidenses, así lo revelan.

“No hay que perder de vista que la localidad de Tres Marías está ubicada en el Municipio de Huitzilac (en el estado de Morelos), de 5 mil 426 habitantes, poblado a 2 mil 805 metros de altitud, es territorio paradisiaco del cártel de los hermanos Beltrán Leyva”, plantea el reportaje.

Los hermanos Beltrán Leyva empezaron en el negocio del narcotráfico como operadores del Cártel de Juárez. En el presente milenio se cobijaron con Joaquín Guzmán Loera, pero desde 2004 empezaron a operar como semi-independientes, destaca el texto de Enrique Mendoza.

En 2008 se separaron del Cártel de Sinaloa porque la gente de “El Chapo” puso para su captura a Alfredo Beltrán Leyva “El Mochomo”. En diciembre de 2009, tras la muerte de Arturo Beltrán Leyva en la ciudad de Cuernavaca, el grupo responsabiliza a Édgar Valdez, “La Barbie”, y los Beltrán quedan como cabeza de lo que desde entonces se identifica como Cártel del Pacífico Sur, grupo también señalado por el homicidio del hijo del poeta Javier Sicilia.

TARDÍA REACCIÓN PRESIDENCIAL

Las reacciones de los funcionarios federales y del presidente Calderón llegaron hasta cinco días después de los hechos.

Marisela Morales, titular de la Procuraduría General de la República (PGR), expresó ante la prensa en torno al ataque llevado a cabo por elementos de la Policía Federal a agentes de Estados Unidos: “Gracias a la colaboración que existe (con Estados Unidos), que es efectiva y completa, podemos tomar la declaración en otro momento, tampoco es algo que sea necesario ya hacerlo, porque primero tienen que estar en condiciones adecuadas para poderlo declarar y se hará en su momento”.

“La emboscada es una línea que se está siguiendo y se está analizando de manera exhaustiva, por la forma en que ocurrieron los hechos requiere diversas técnicas de investigación”.

“Se va a hacer una ampliación de la inspección para tener toda la evidencia completa y llegar a una determinación científica, es lo que se va a priorizar, más allá de especulaciones”, aseguró la titular de la PGR.

El 28 de agosto, Felipe Calderón rompió el silencio: “No podemos permitir que pasen esos hechos, sea por negligencia, sea por falta de capacitación, sea por falta de confiabilidad, sea por complicidad, no pueden permitirse esos hechos y se están investigando absolutamente y con todo rigor”, dijo ante el embajador estadunidense, Anthony Wayne.

Incluso, el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, cuestionó al gobierno del Presidente: “Se habla de un campo de entrenamiento. Si es así, ¿hay algún tipo de convenio firmado entre México y EU que permita que la agencia de inteligencia de EU esté realizando operaciones en México? Eso es muy delicado”.

En este sentido, el reportaje de ZETA citó los textos de Wikileaks que, afirma, revelan “algunos de los misterios del embrollo oficial”.

Citó el cable 08STATE98436 de fecha 15 de agosto de 2008, clasificado como confidencial. En dicho cable, WikiLeaks revela el Acuerdo General de Seguridad de Información Militar (GSOMIA, por sus siglas en inglés) firmado entre el almirante Francisco Saynez, secretario de Marina de México, y Paul McHale, subsecretario del Departamento de Defensa de Estados Unidos.

“Semejante tratado consta de 22 artículos y tiene como objetivo propiciar intercambio de información entre México y Estados Unidos ‘más suave y fluido con la Semar, especialmente entre el personal militar’, además de intercambiar bases de datos catalogados como ‘confidencial’, ‘secreta’ y hasta ‘ultra secreta’”, expone el semanario ZETA.

Algunos de los artículos destacan:

Artículo 4.- “Nadie podrá tener acceso a la información únicamente sobre la base de su espacio de seguridad, posición o rango clasificada. El acceso a dicha información se concederá sólo a las personas cuyas funciones oficiales requieran dicho acceso y a quienes se han expedido una autorización de seguridad personal con arreglo a las normas establecidas por la parte receptora”.

Artículo 5.- “La determinación de conceder una autorización de seguridad personal será de acuerdo con los intereses de seguridad nacional y se basará en toda la información disponible que indica si el individuo es de honradez, integridad y lealtad incuestionable y conduce a sí mismo o a sí misma de una manera que no deja dudas sobre su o su discreción o buen juicio en el manejo de información clasificada”.

Artículo 6.- “Las Partes llevarán a cabo una investigación adecuada y detallada de su personal para verificar que se cumplen los criterios antes mencionados con respecto a cualquier individuo autorizado a tener acceso a la información clasificada cubierta por este acuerdo”.

Artículo 7.- “Antes de que un representante de un partido libera información clasificada a un funcionario o representante de la otra parte, la parte receptora deberá presentar a la persona que envía la garantía del funcionario o representante de recepción de la información tiene el nivel necesario”.

Artículo 9.- “Cada parte será responsable de la protección de la información clasificada de la otra parte mientras la información se encuentra en tránsito o almacenados en su territorio”.

Artículo 10.- “Cada parte será responsable de la seguridad de todos los gobiernos, privados, y de instalaciones militares y establecimientos en los que se almacena la información de la otra parte y velará por que en cada centro o establecimiento, se designan personas calificadas con responsabilidad y autoridad para el control y la protección de la información”.

Artículo 11.- “Se guardará la información de tal manera que se garantice el acceso sólo a aquellas personas que han sido autorizados para tener acceso a ella, conforme a los artículos 4, 5, 6 y 7 del presente acuerdo”.

La entonces secretaria de Estado de Estados Unidos, Condolezza Rice, afirma en el cable: “Tenemos entendido que no es necesaria la aprobación de ninguna otra autoridad del Gobierno de México para que entre en vigor una vez firmado, más allá de la aprobación ya concedida por la SER”.

El “tratado” entró en vigor el día de su firma (15 de agosto de 2008) y tiene una duración de cinco años; es decir, terminará en 2013.

Redacción/SinEmbargo

Redacción/SinEmbargo

Lo dice el reportero