México, 26 Dic. (Notimex).- El Museo Mural Diego Rivera alberga dos razones para visitarlo en estos últimos días de 2012. Por un lado, el mural de Diego Rivera "Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central", que condensa 400 años de la historia nacional, con sus personajes más representativos, y por el otro, la exposición "El verbo es conjugar. Arte moderno latinoamericano".
Durante un recorrido realizado por Notimex, se pudo comprobar que en el mural realizado en 1947 por Diego Rivera, en el que plasmó una sintética visión histórica de México, desde la Conquista hasta los primeros años del siglo XX, es una pieza de incalculable atractivo para los paseantes nacionales y extranjeros.
Apenas había transcurrido un par de horas desde que el recinto localizado a un costado de la Alameda Central abrió hoy sus puertas, parejas y grupos de turistas nacionales y extranjeros comenzaron a ingresar, ávidos de conocer la famosa pieza mural de uno de los grandes de la pintura mundial.
Por otro lado, integrada por obras provenientes de 12 instituciones públicas y privadas, la exposición "El verbo es conjugar. Arte moderno latinoamericano" presenta, en estos días y hasta el 17 de febrero de 2013, 43 piezas de artistas como Roberto Matta, Emilio Pettoruti, Jorge González Camarena y Xul Solar.
Tras recorrer la muestra, el visitante descubre que ofrece un panorama del arte moderno latinoamericano, realizado entre 1918 y 2005, cuando se suscitaron diferentes estilos y correspondencias estéticas.
Como reflejo de este desarrollo artístico, también se incluyen piezas de artistas como Arcangelo Ianelli, Joaquín Torres García, Antonio Berni y Rufino Tamayo, por mencionar algunos más.
Curada por Arturo López, la muestra está organizada en cuatro núcleos temáticos. El primero de ellos, "Apariencias de la perspectiva" integra una selección de obras de arte fantástico, constructivo y abstracto-figurativo.
En "Presencias de lo popular" se analiza la forma del cuerpo, en sus representaciones figurativa o abstracta, partiendo de los vínculos que los artistas latinoamericanos hicieron con las vanguardias europeas. El resultado son unas obras atractivas, de excelente factura y depurada técnica en su elaboración.
El tercer núcleo, "Perfiles de la apariencia", aborda con claridad la asimilación de las vanguardias plásticas que irrumpieron en América partir de los años 20 y que generaron cambios pictóricos como la naturaleza muerta y el paisaje; este núcleo temático es tal vez el más atractivo para los visitantes al museo mural.
El último eje temático, "Apariciones de lo invisible" está dedicado por completo a las investigaciones abstracto-figurativas y de arte objeto que en la década de 1940 elaboraron algunos artistas latinoamericanos interesados en el expresionismo y surrealismo abstractos, corrientes en boga por ese entonces.
Cabe señalar que las obras expuestas provienen de colecciones como José Antonio Pérez Simón (México), así como de los museos de Arte Moderno y de Arte Carrillo Gil, ambos pertenecientes al Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), entre otras.




