La pizza sigue siendo un gran negocio en México, pero en EU tiene un rival formidable: la comida mexicana y los restaurantes mexicanos, que han crecido en el cariño de los estadounidenses, al tiempo que el Presidente Trump lleva a cabo una dura campaña antimigración contra, entre otros, los originarios de México.
Ciudad de México, 6 de enero (SinEmbargo).– La pizza es un enorme negocio en México. Enorme. Es un mercado multimillonario y muy consolidado. De hecho, México es el segundo país consumidor a nivel mundial: se consumen entre 120 y 145 millones de unidades al año. Hay presencia de las grandes firmas como Domino’s, Pizza Hut o Little Caesars, pero las pizzerías locales están creciendo aceleradamente ayudando a las cadenas de suministro agropecuarias.
En cambio, en Estados Unidos (EU) es otra historia. La industria se pregunta si ya alcanzó su pico de producción de pizza porque las compras están cayendo. ¿Y quién se está comiendo ese mercado? Asómbrese: los restaurantes mexicanos.
“Según datos del sector, las pizzerías, que en su día eran el segundo tipo de restaurante más común en Estados Unidos, ahora son superadas en número por las cafeterías y los restaurantes de comida mexicana. El crecimiento de las ventas en las pizzerías se ha mantenido por debajo del mercado de comida rápida en general durante años, y las perspectivas no son mucho mejores”, dice hoy un reportaje de The Wall Street Journal.

“La empresa matriz de la cadena de pizzerías Pieology se declaró en bancarrota [en Estados Unidos] en diciembre. Otras empresas, como la matriz de Anthony’s Coal Fired Pizza & Wings y Bertucci's Brick Oven Pizza & Pasta, se declararon en bancarrota anteriormente. La pizza fue una novedad fuera de las grandes ciudades estadounidenses, lo que dio pie al crecimiento de tiendas independientes y, posteriormente, de cadenas como Pizza Hut, con sus restaurantes de techo rojo. Cajas de cartón hechas a medida y flotas de repartidores ayudaron a convertir la pizza en un clásico para quienes buscaban comida para llevar sin estrés”, agrega el diario.
Hoy en día, detalla, las pizzerías compiten entre sí y con otros tipos de comida rápida. “Las aplicaciones de entrega de comida han puesto una gama más amplia de cocinas y opciones al alcance de los estadounidenses. Y 20 dólares por pizza para una familia puede parecer caro en comparación con las ofertas de comida rápida de 5 dólares, las pizzas congeladas o una comida casera”.

Las principales pizzerías están replanteando sus negocios, de acuerdo con The Wall Street Journal. Pizza Hut, Papa John’s y la empresa matriz de Papa Murphy’s están considerando posibles ventas u otras estrategias. Cadenas medianas como Blaze Pizza y Mod Pizza han cerrado locales en los últimos dos años mientras buscan la transformación de sus marcas.
En México, muchas de esas franquicias son dominadas por Alsea. Pizza Hut y Little Caesars tienen fuerte presencia, con inversiones significativas en expansión, y hay un nuevo auge por la pizza artesanal y la napolitana. Benedetti’s Pizza es un jugador importante.
Ahora, los estadounidenses aún consumen mucha pizza. El diario dice que las cadenas de pizza generaron alrededor de 31 mil millones de dólares en ventas en sus restaurantes en 2024, según la firma de investigación de mercado Technomic. El Departamento de Agricultura reporta que aproximadamente uno de cada 10 estadounidenses come una rebanada a diario. Los jóvenes impulsan gran parte del consumo.




