El Poder del Consumidor

Alejandro Calvillo

Corporaciones se aprovecharon de la pandemia

"La industria de fórmulas comerciales infantiles en México tomó ventaja de la crisis sanitaria que enfrentaba nuestro país y posicionó a las corporaciones como salvadoras".

Corporaciones se aprovecharon de la pandemia
Un recipiente con fórmula infantil. Foto: FDA

En México, la pandemia por la COVID-19 no sólo fue una emergencia y una tragedia sanitaria, sino que se convirtió en una mina de oro para la industria de las Fórmulas Comerciales Infantiles, como Nestlé, Reckitt Benckiser, Abbott, Danone, entre otras. Lo que debió ser un llamado urgente y prioritario a proteger el derecho a la lactancia materna fue explotado por las grandes corporaciones de alimentos para bebés como una oportunidad de negocio estratégico, a costa de la salud y la vida.

Un estudio recién publicado en la prestigiosa revista International Breastfeeding Journal, revela que la industria de fórmulas comerciales infantiles en México tomó ventaja de la crisis sanitaria que enfrentaba nuestro país y posicionó a las corporaciones como “salvadoras”. Emplearon diversas estrategias para capturar instituciones de gobierno, grupos de profesionistas de la salud y, sobre todo, a madres, padres y personas cuidadoras de menores de dos años.

El estudio realizado por investigadores e investigadoras de México, Reino Unido y Francia, documentó que la industria de fórmulas infantiles aprovechó el miedo, la incertidumbre y la desinformación que desató la pandemia por COVID-19. Para sembrar dudas sobre la lactancia materna, se difundió la idea de que la leche materna podría ser peligrosa en contextos de contagio, pese a que la Organización Mundial de la Salud (OMS) insistía en lo contrario. Incluso, se exageraron los “beneficios” de las fórmulas infantiles como una “mayor inmunidad” para la protección de las y los menores. Esta narrativa, en lugar de reforzar el valor insustituible de la lactancia materna, gratuita, inocua y llena de defensas, promovió la idea de que las fórmulas infantiles eran similares e indispensables en tiempos de COVID-19.

La industria de fórmulas infantiles utilizó un paquete de estrategias de influencia; la construcción de alianzas con actores políticos, sociales y gubernamentales; la manipulación de información para moldear las percepciones a su favor, el marketing a través de medios digitales, donaciones en especie y monetarias, y participar directamente en políticas públicas de salud. Todo ello con la finalidad de evitar regulaciones a sus productos, expandir su mercadeo físico y digital, lavar la imagen de las corporaciones y perpetuar su presencia en la vida de millones de familias mexicanas.

En situaciones de emergencia sanitaria, natural o en contextos de crisis humanitaria, la lactancia materna es más vital que nunca. Es un alimento seguro, gratuito, siempre disponible y la mejor defensa natural ante enfermedades. El buscar sustituir la lactancia materna por fórmulas infantiles tiene implicaciones graves para la salud materno-infantil, vulnera derechos fundamentales como la salud, el interés superior de la niñez y el acceso a la información veraz y libre de intereses comerciales. Al interferir en políticas públicas, capacitar y cooptar profesionales de la salud y financiar investigaciones a su conveniencia, la industria de fórmulas comerciales infantiles desplaza el interés público, debilita a las instituciones gubernamentales y actúa en contra de las medidas y protecciones a favor de la lactancia materna.

Cuando una emergencia sanitaria golpea a nuestro país, las prioridades del Estado deben estar encaminadas a proteger la lactancia materna, garantizar los derechos maternos-infantiles y blindar a las familias contra las estrategias comerciales que actúan bajo el disfraz de “aliadas”. Este estudio es una evidencia contundente, si no se regulan con firmeza las industrias de fórmulas infantiles, así como a sus productos, los derechos de niños, niñas, madres y personas cuidadoras se seguirán vulnerando y se permitirá que las grandes corporaciones perpetúen el lucro por encima de la salud de la población.

Agradezco la colaboración en la elaboración de este artículo a Christian Torres, coordinador de interferencia de la industria en El Poder del Consumidor y uno de los autores del articulo citado.

Alejandro Calvillo

Sociólogo con estudios en filosofía (Universidad de Barcelona) y en medio ambiente y desarrollo sustentable (El Colegio de México). Director de El Poder del Consumidor. Formó parte del grupo fundador ... Ver más

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