Sandra Lorenzano

Poetas cubanas para días feos y malos

01/02/2026 - 12:02 am

"Para afrontar estos días 'feos y malos' -como los llama la escritora Lídia Jorge- hoy los invito a que busquemos refugio en las palabras".

https://youtu.be/wlINLKvxtyc

La maldad forma parte de la fealdad, y
los días que vivimos son feos y malos
porque se ha asumido que el mal como
procedimiento genera orden.
Lídia Jorge (1)

 

Para afrontar estos días “feos y malos” -como los llama la escritora portuguesa Lídia Jorge- hoy, que estoy nuevamente en esta dolida ciudad de La Habana, los invito a que busquemos refugio en las palabras de cinco poetas contemporáneas cubanas. 

Soleida Ríos, Odette Alonso, Wendy Guerra, Legna Rodríguez Iglesias y Elaine Vidal Madruga, representan distintas generaciones, tienen voces diversas, pero las une una misma pasión poética y una misma herida insular. 

Soleida Ríos (Santiago de Cuba, 1950)
Un soplo dispersa los límites del hogar

¿Apuntalar al niño alucinado?
¿Sacar la cascarilla del vacío
hecha pasta de más de veinte años
en su pasmosa deglución?
¿Alzarle el cordón de los zapatos?    ¿Mostrarle
mira esta es la punta de tu pie
hay un seguro en la punta de tu pie?

Todo fue un espejismo     los árboles no huyeron
era mentira la velocidad
nadie se fuga a doscientos kilómetros
por hora adentro de tu ojera

mira cómo se agolpa la gente en las esquinas de los parques
oyendo bramar como un bendito al toro que es capad
mira cómo se van en la distancia
las máscaras
en fila
despacio
sonriendo
otra vez a esperar
las píldoras del próximo espectáculo
apuntaste tu corazón para la lluvia     era mentira
la lluvia estaba detrás de los telones
compréndelo     el mundo está lleno de telones
la casa simula ser la casa y la lluvia simula
y lo que moja el falso techo no es más que fango diluido
pero el cuerpo también -en sus dos aguas- simula ser
el cuerpo era mentira 

no hubo padre ni madre sino un cielo prestado
adonde fuiste a colgar unas palabras     auxilio
el columpio se mece el planeta se vira de revés
compréndelo
la luz se invierte     simula ser la luz
no es el tiempo el que dicta la corrosión de las palabras
allá en el tiempo de los asesinos
un niño terriblemente alucinado glorificó su edad
era mentira
ahora mismo presente pasado y porvenir
se juntan en el vano de la puerta
enséñales la punta de tu pie
son solamente víspera     compréndelo
traga el veneno a fondo
el mal simula
el bien simula ser el bien.

Del libro Escritos al revés, Edit.Letras cubanas, 2009.

 

Odette Alonso (Santiago de Cuba, 1964)
Verde

Dije verde por decir algún color.
Todavía era marzo
del acordeón brotaban unas notas infames
y olía a gardenias.
Como en una película
he vuelto la mirada
y vi un cielo empedrado
el horizonte un lienzo
mi corazón
sencillo
en el fragor de la ciudad.
Dije verde
y la tarde se escabulló entre sombras
verde la piel de salamandra
verde el fuego del ocaso en la bahía.
Así
cualquier papel parece un mapa
y la tinta se desliza con soltura
Tinta verde.
Eso dije
por no quedarme muda.

Del libro Lo que transcurre, Editorial Furtivas, 2023.


Wendy Guerra (La Habana, 1970)
Mapa del metro

Ésta es la línea que tienes que tomar para hallarlo
en ésta tienes que regresar para volver a mí
no confundir las líneas     por favor
el blanco es blanco y el rojo es rojo
bordeando las plazas antiguas llegas a mí
pisando los museos y los cafés lo encontrarás a él
Toma todo lo que te dé     menos veneno
no le digas jamás lo que has sentido
la palabra exilio está prohibida
no seas lunática     no te desnudes
no dejes que te fotografíe para la nostalgia
no le hables de La Habana    no lo cures
no cantes nada que pueda recordar ese sonido
no regales tu libro    no le enseñes su verso
no lo escuches hablar    no lo recuerdes
no te lleves su nombre en el diario
sólo busca el mapa y baja a mí
despídete por fin de sus secuelas
Terminen de una vez este silencio.

Del libro Ropa interior, Ed. Bruguera, 2008. 

Legna Rodríguez Iglesias (Camagüey, 1984)
¿Qué quiero para mi hijo? 

En primer lugar un nombre. 
En segundo lugar una madre. 
Y en tercer lugar una casa. 

Yo no puedo ser las tres cosas, para él 
Porque no doy abasto. 

Pero buscaré muy bien en el fango y en el fuego 
En los pedazos de las ciudades y en mi cabeza
Y sé que algo encontraré
Digno de mi hijo. 

Si no llego a encontrarlo todo
No importa
Cuando nazca le pediré que me ayude. 


Elaine Vidal Madruga (La Habana, 1989)
En otras batallas también sobreviví

Mamá dice quédate una noche más junto a la sombra
una noche más no hace diferencia
luego podrás caminar por otras calles otros nidos otros reinos
pero aquí se necesita el grito
no vencernos cuando existe la palabra
una noche más junto a la sombra
como los héroes de las cavernas ante el primer fuego
como los valientes en las sinagogas que pretendían atropellos
como la muchacha que fuiste en otra vida atada al paredón antes de la ceniza
como orleans al caer entre los espamos de un muro que duró demasiado
mamá no sabe el precio de la muralla china ni que a Roma se llega desde Roma
otra senda sería insuficiente
pero cuando me voy y parto los trozos de lo que debí ser
es tal el libro tal el cuento tal la circunstancia de la quebradura
que en las calles de Roma otras madres se parecen a la mía
como los sobrevivientes de las termópilas
con los brazos abiertos.

https://demoliendohoteleslit.com/3-poemas-de-elaine-villar-madruga

Gracias por haberme acompañado al refugio de la poesía con los bellos y potentes versos de estas poetas cubanas.

(1) Lídia Jorge, “Anatomía de las cartas en cadena”, en El País, 25 de enero de 2026.

Sandra Lorenzano

Es "argen-mex" por destino y convicción (nació en Buenos Aires, pero vive en México desde 1976). Narradora, poeta y ensayista, sus libros más recientes son "Herida fecunda" (Premio Málaga de Ensayo, 2... Ver más

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