Piezas procedentes del Museo del Oro del Banco de Colombia en México cautivan a 60 mil personas

11/01/2013 - 8:50 pm

México, 11 Ene. (Notimex).- Las piezas que alberga el Museo Nacional de las Culturas, procedentes del Museo del Oro del Banco de Colombia, han sido vistas por 60 mil personas en menos de tres meses de exhibición.

Se trata de la exposición que lleva por nombre "Oro, arte prehispánico de Colombia", integrada por más de 200 objetos, y que continuará abierta al público hasta el 3 de febrero, informó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Los objetos de la muestra fueron elaborados con este metal entre los años 500 a.C. y 1500 d.C., por sociedades orfebres de las regiones prehispánicas de Colombia, y tienen una carga simbólica y mitológica, a través de las cuales se da a conocer por qué la composición y el equilibrio de los diseños le confieren a esta orfebrería un lugar destacado en el arte universal.

El especialista del Museo del Oro, Roberto Lleras Pérez, indicó que en el mencionado lapso de tiempo, correspondiente a dos mil años, la metalurgia floreció en el actual territorio de Colombia con más fuerza que en muchas regiones del mundo.

En el área andina, los litorales del Caribe y el Pacífico surgieron cerca de una docena de estilos diferentes, se elaboraron miles de piezas de adorno y de ofrenda con variadas representaciones de hombres, animales y figuras geométricas.

Recordó que para su elaboración "se combinaron técnicas complejas sobre diferentes aleaciones, como la del oro con el cobre que produce la tumbaga, el resultado que lograron, en términos estéticos, es sorprendente, el diseño de las figuras humanas y animales, la composición, el equilibrio y el manejo de los colores, le confieren a estos objetos un lugar importante en el arte".

En la exhibición, inaugurada en octubre pasado, se pueden apreciar en vitrinas de fondo rojo que hacen resaltar el dorado de las figuras, colgantes de orejeras, remates de bastón, pectorales, entre otros objetos, de los cuales se da a conocer el contexto histórico y social.

Lleras Pérez añadió que en la región de donde provienen las piezas, una gran parte de los objetos de oro, tumbaga y cobre tienen un carácter religioso y simbólico que las explica y justifica, no se trata como hoy día, de joyas para realzar la vanidad individual, sino figuras sagradas que participaban de principios e ideas religiosas fundamentales para toda la sociedad.

"Este factor marcó una profunda diferencia entre las industrias metalúrgicas del Viejo y del Nuevo Mundo, en el momento del descubrimiento de América", subrayó.

Las figuras votivas fueron ofrendadas durante rituales, arrojándose a espacios sagrados como las lagunas, en honor a los dioses o a los antepasados, en la exhibición se presenta una gran variedad de objetos que tuvieron este uso.

El público también podrá conocer la compleja y profunda filosofía indígena que explicaba el origen del mundo y la humanidad, las relaciones de los hombres entre sí y con la naturaleza, y el devenir del universo.

Roberto Lleras recordó que las antiguas autoridades políticas y religiosas, como caciques y chamanes, utilizaron grandes y complejas piezas del preciado metal para reforzar su prestigio y hacer visibles su autoridad y privilegios.

Existen evidencias que indican que en el suroccidente colombiano las elites gobernantes de Calima, Malagana, San Agustín, Tierradentro y Tolima compartieron elementos de la ideología religiosa, y mantuvieron un activo intercambio de bienes suntuarios que incluyó piezas de metal.

En el ámbito tecnológico, se utilizó en el centro de Colombia, durante el período Quimbaya Temprano, que abarca del año 500 a.C. al 600 d.C., cuando la población desarrolló la técnica de la cera perdida para grandes objetos huecos, piezas bicolores y la fundición en varias etapas.

Por otro lado, en la función religiosa de los objetos de orfebrería, fue especialmente notable en las culturas la tairona, la muisca y la cauca, señaló Lleras Pérez.

Entre los muiscas, la ofrenda absorbió la mayor parte de los objetos de metal; y en la cauca, el hombre-ave en pleno vuelo compendia la razón de ser de la metalurgia americana.

El arqueólogo colombiano Efraín Sánchez, curador de la exposición, explicó que las crónicas del siglo XVI, así como la arqueología y la etnología, permiten concluir que en muchos casos los receptores finales del arte de la orfebrería eran los dioses u otros seres o espíritus considerados dueños de los animales o de las aguas.

Luego de los trabajos arqueológicos de Colombia, que han recuperado de las profundidades de las cuevas o lagunas estos objetos ceremoniales, el público mexicano tiene oportunidad de apreciarlos, acompañados de una selección de piezas hechas en cerámica, piedra y madera, también por las culturas agrícolas prehispánicas de ese país.

 

Redacción/SinEmbargo

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