Ciudad de México, 23 de marzo (SinEmbargo).- En ese día en el que los chocolates, las rosas y los cariños son más comunes que lo habitual, Jennifer Capriati optó por mostrarle “amor” a su ex novio, Ivan Branna, con gritos y golpes que la han llevado a ser acusada de agresión y acoso sexual.
La 'niña prodigio' del tenis femenino tuvo un peculiar 14 de febrero este año, ya que según el reporte policial se le acercó a su ex para gritarle cuando hacía ejercicios en el gimnasio, él buscó evitar conflictos caminando hacia las duchas y fue cuando la ex tenista le bloqueó el camino y dio un golpe en el pecho.
Los problemas de Capriati con la justicia datan desde 1993 en que se le encontró robando en una tienda, en tanto que al año siguiente recibió cargos por posesión de marihuana. En 1994, donde solo jugó un partido, al tenista reconoció que sus problemas eran más fuertes de los contemplados por muchos, pues admitió haber intentado suicidarse por malos resultados en el tenis, su apariencia y sus relaciones amorosas.

Los registros del condado de Palm Beach muestran que se demandó a la estadounidense el pasado miércoles, por lo que deberá responder por sus acciones ante un jurado el próximo 17 de abril, pese a no haber sido arrestada ni tener un abogado de momento.
El caso se complica para la jugadora que a sus 16 años obtuvo la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, ya que Brannan le dijo a la policía que desde que rompió su relación con Capriati en 201, ella lo ha buscado y acosado.
Conocida por ser una de las tenistas más fuertes de su época, Jennifer irrumpió cual tromba en el “deporte blanco” a inicios de la década de 1990, cuando llegó a la semifinal de Wimbledon en el mismo año que ganó su medalla de oro
La integrante del salón de la fama internacional de dicho deporte ganó dos Abiertos de Australia, además de un Roland Garros, pese a que se retiró en 2004 a los 28 años de vida por una serie de lesiones, y a que se tomó un par de años (1994-1995) en los que comenzó a destacar, pero por razones ajenas al deporte.
En 2010 volvió a estar cerca de acabar la vida de Capriati, pues fue encontrada inconsciente en un cuarto de hotel en Florida por los trabajadores, que llamaron de inmediato a un hospital donde la tenista logró recuperarse y mantener en el anonimato la substancia que le ocasionó perder la conciencia y poner en peligro su vida.





