
Ciudad de México, 20 abr (SinEmbargo).- “Este disco es un capricho, un gusto y muchas cosas. Por lo pronto, a estas alturas del partido grabar un disco como este resulta un hecho extraordinario”, dice el legendario cantante mexicano César Costa.
En entrevista exclusiva con SinEmbargo, el otrora rey del rock and roll mexicano, sin duda un ídolo de masas en los ´60 y ´70, intenta llegar a las nuevas generaciones echando mano de su cálida voz de siempre y de artistas más jóvenes como el ex integrante de Sin Bandera, Leonel García, la prodigiosa intérprete Ely Guerra y Jay de la Cueva, de Moderatto.
“Hacía 10 años que no pisaba un estudio de grabación y felizmente me mantengo en muy buenas condiciones. Este disco es un modo de recopilar canciones que fueron muy significativas a lo largo de mi carrera, pero que también formaron la banda sonora de México en determinada etapa de su historia”, dice el artista.
“Hay mucha nostalgia, pero también una canción nueva compuesta especialmente por Leonel García, quien me acompaña en la interpretación. El tema se llama “Gracias” y es mi deseo de saber cómo sonaba con una nueva generación. Es una mezcla de recuerdos con un sonido fresco, actual”, agrega.
Nacido como César Antero Roel Schreurs, hace 71 años en ciudad de México, el cantante que en los ’60, junto a Angélica María y Alberto Vázquez abarrotaba salas de concierto y que al frente de su serie televisiva, Papá soltero, se hiciera un artista muy querido por los mexicanos, abomina de la melancolía, a la que define como el lado oscuro de la nostalgia, éste un sentimiento que evoca “grato”, pues le permite recordar con gratitud.
La larga y prolífica de quien eligiera César Costa para ser conocido artísticamente, es fruto de un buen nadador que ha sabido dejarse llevar por las olas altas, bajas, tumultuosas y calmas que ofrece el intrincado mar de la industria musical.

Nunca quiso apostar todo por la profesión artística y en paralelo al canto, siguió la carrera de abogacía, que luego ejerció en forma activa.
“Puedo decir que como artista he sido un buen nadador. Para mí la vida no ha sido una carrera de velocidad, sino de resistencia. No es quien llega primero, sino quien llega mejor”, dice el actual embajador de UNICEF.
“Por otro lado, la carrera de un artista es como la Bolsa de Valores, cuando las acciones están arriba todos te quieren comprar, pero cuando bajan nadie te presta atención”, agrega.
LA FAMILIA, LOS AFECTOS, LAS COSAS QUE AYUDAN A VIVIR
Padre de dos hijas que le han dado nietos, apegado a un sistema familiar del que se nutre para reinventarse a diario, Costa se siente un hombre afortunado que ha aprendido sobre todo a quererse y a cuidarse, una de las claves que explican su permanencia y sus ganas de hacer cosas, sin pensar en la palabra retiro.
Puesto a analizar la industria musical actual, comparándola con aquella en donde reinó con ventas multitudinarias, el cantante reconoce que todo ha cambiado mucho “para bien y para mal”.

“El negocio se ha democratizado mucho merced a las nuevas tecnologías y eso es realmente positivo. Las disqueras ya no lo controlan todo y hoy un artista talentoso puede surgir, por ejemplo de las redes sociales”, dice.
“Lo negativo es que esa democratización hace que circule mucha música de mala calidad, frente a tanta cantidad es lógico que todo no sea bueno. En mi caso, he fluido con todos los avatares, buscando y encontrando mi lugar”, afirma.
Considerado uno de los íconos del rock and roll en español, con una trayectoria de más de 50 años, César Costa presenta A mi manera, una producción que se suma a los más de 50 discos que ha grabado a lo largo de su carrera.
“El mar”, “Blue Moon”, “Algo tonto” (con Ely Guerra), “Cosas”, “Personalidad”, “Noches y días perdidos”, “Tus ojos”, “P.D.Te amo”, “Quién será” y “El tigre” (con Jay de la Cueva), integran el nuevo desafío del veterano artista, quien también se encuentra ocupado armando la segunda parte de un Diplomado sobre la industria musical que dictan varias personalidades en la Universidad Anáhuac.
NUNCA FUI UN PRODUCTO DE TELEVISA
De sus épocas de popularidad masiva destaca no haber sufrido vetos, tan comunes en la época, merced a que cuando llegó al poderoso canal Televisa “Yo ya era César Costa”, dice, al tiempo que si bien reconoce que la empresa televisiva le dio mucho, él también aportó para el éxito su esfuerzo, mediante una carrera “de mucha soledad”.
Reconoce entre sus amigos de la época al argentino Palito Ortega y al estadounidense Paul Anka, al tiempo que se siente fruto de un despertar juvenil originado en la película de Elia Kazan y protagonizada por James Dean, Rebelde sin causa.
“No fue un éxito de un disco o de una canción o de un artista, sino de un movimiento de la juventud que comenzaba a escribir y a cantar sus propios temas, lo que dio un poder increíble e imparable”, concluye.





