Berlín, 11 jun (dpa) - Casi la mitad de los jubilados alemanes, un 48,21 por ciento, recibió menos de 700 euros al mes en 2012, según una estadística del Seguro Alemán de Pensiones (DRV) publicada hoy por el diario alemán "Bild".
Esta pensión es inferior a la que perciben los beneficiarios de la ayuda social en Alemania que va desde los 733 euros para personas solas hasta los 1.167 euros para parejas con uno o más hijos.
Los bajos ingresos empujan a miles de pensionistas alemanes a tener un miniempleo o solicitar una compensación de la ayuda social alemana.
"El peligro de convertirse en pobre en la jubilación es cada vez mayor", declaró la presidenta de la Asociación Social VdK, Ulrike Mascher, al "Bild".
Según estas estadísticas, un 20 por ciento de los jubilados reciben menos de 300 euros netos al mes y un 32 por ciento menos de 500 euros al mes.
Asimismo, un 73 por ciento de las mujeres del oeste de Alemania que en 2012 se jubilaron se situaron por debajo de los 700 euros y dos tercios de los que por incapacidad laboral se prejubilaron reciben también menos que la ayuda social.
Sin embargo, el DRV explicó hoy que sólo un dos por ciento de los jubilados por encima de 65 años se ven obligados a solicitar la ayuda social (Hartz IV). A finales de 2011, 436.210 ancianos tuvieron que recibir ayuda del Estado, según datos publicados por el diario alemán.
"La pensión por jubilación no puede ser percibida como la única información para medir la situación de los hogares de los pensionistas", indicó el DRV como reacción al informe publicado en el diario alemán.
"Entre los que reciben menos de 700 euros al mes se encuentran autónomos, mujeres que se quedaron a cuidar del hogar y de sus hijos y funcionarios, todas ellas personas que sólo han cotizado un corto periodo de tiempo", agregaron desde el DRV.
No obstante, todo aquel que haya trabajado 45 años y quiera recibir una pensión superior al nivel de la ayuda social deberá haber cotizado al mes por lo menos 1.697 euros, explicó el experto en política social Johannes Steffen al "Bild".
"Cada caso debe ser analizado de manera individual", indicó por su parte Ramona Lauke, directora de la oficina social de Beeskow, en Brandeburgo.
Para recibir la ayuda social, "se debe tener en cuenta si el solicitante vive solo o con una familia, cuánto paga por el alquiler y si tiene patrimonio. Los mayores de 60 años no pueden tener más de 2.600 euros en su cartilla de ahorro y los seguros de vida deben ser cancelados", explicó al diario "Märkische Oderzeitung".
El aumento de la conocida como "pobreza en la tercera edad" abrió un debate en Alemania hace unos meses sobre la necesidad de fijar una pensión mínima que sea superior a la ayuda social. Desde el Partido Socialdemócrata alemán (SPD) solicitan una pensión mínima de 850 euros al mes.
De momento, muchos jubilados se ven empujados a trabajar para ganar más dinero. En otoño de 2012 había 812.000 personas mayores de 65 años con un miniempleo, según datos de la Agencia de Empleo de Alemania publicados por el diario "Freie Presse". De ellos, más de 128.000 eran incluso mayores de 74 años.
Estas cifras son superiores a hace diez años. A finales de 2003, 595.433 ancianos tenían un "minijob", de los cuales 77.081 eran mayores de 74 años, lo que supone un aumento de un 36,4 por ciento.




