Dallas, 25 Jul (Notimex).- La sexóloga estadunidense Virginia E. Johnson, quien junto con su ex esposo William H. Masters abrió en la década de 1970 la discusión seria sobre el sexo en Estados Unidos, murió hoy a los 88 años, informó su familia.
Su hijo Scott Johnson confirmó la muerte de la investigadora, quien pasó sus últimos años en una residencia de asistencia para adultos mayores en Saint Louis, Missouri.
Johnson comenzó a colaborar en 1957 con el trabajo y las investigaciones sobre sexualidad humana que realizaba Masters como ginecólogo en la Escuela de Medicina de la Universidad Washington, en Saint Louis.
Trabajó con Masters durante más de tres décadas y fue primero compañera de investigación y después esposa, aunque más adelante se divorciaron.
Sus investigaciones irrumpieron en la conciencia del público cuando fueron publicadas sintetizadas en su primer libro, un tomo clínico titulado "Respuesta sexual humana", que salió a la venta en 1966.
El libro, a pesar de haber sido escrito en forma deliberada en un lenguaje clínico, generó polémica entre la opinión pública estadunidense, ya que hablar y escribir sobre la fisiología del sexo era inaudito en ese entonces.
El libro hizo que Masters y Johnson se convirtieran en una institución en la cultura popular estadunidense. Ambos obtuvieron una fama inmediata perseguidos por los medios de comunicación.
Sus frecuentes contribuciones a revistas como Playboy y Redbook, provocaron en más de una ocasión fuerte controversia pública.
Masters and Johnson continuaron sus investigaciones y publicaron otros libros que ayudaron a cimentar su fama como los principales sexólogos estadunidenses en las décadas de 1970 y 1980.
El trabajo de la pareja era terapéutico y científico. La medicina hasta entonces había tratado mucho las disfunciones sexuales en forma psicoanalítica, pero Masters y Johnson le dieron un enfoque más físico.
Ambos son reconocidos por haber ayudado a miles de hombres con la impotencia y la eyaculación precoz, y miles de mujeres con dificultades para alcanzar el orgasmo, entre otros problemas.
Al hacerlo, ayudaron a establecer también el campo de la terapia sexual moderna y la formación de una generación de terapeutas en todo el país.
La investigación de la pareja corrigió muchas ideas falsas científicas, que se tenían desde hacía mucho tiempo y derrumbó antiguos tabúes culturales.
Masters y Johnson son considerados como los primeros investigadores que sacaron el sexo de la recámara y el laboratorio, para exponerlo a las masas.
Johnson nunca terminó una carrera formal en la universidad. Cuando Masters la contrató como colaboradora, ella era una madre divorciada de dos hijos que había sido un cantante de música country, estudiante de psicología y escritora.
Aún así, Johnson fue vital para las investigaciones que encabezaba Masters, al tener a su cargo los estudios en el área femenina.
Además de su hijo Scott, a Johnson le sobreviven su hija Lisa Young y dos nietos.




