Seis años después, el ciclista alemán Erik Zabel admite el doping como costumbre

28/07/2013 - 4:46 pm

Por Stefan Tabeling 

Berlín, 28 jul (dpa) - Tras años negándolo, el ex ciclista alemán Erik Zabel, uno de los mejores sprinters de su época, admitió finalmente que se dopó de forma constante durante su carrera.

"EPO, cortisona, incluso doping sanguíneo: realmente hay mucho", dijo el ex corredor en una entrevista que se publicará mañana en el diario alemán "Süddeutsche Zeitung".

Zabel, de 43 años, dice haber tomado la decisión de empezar a doparse en 1996.

Hasta ahora, el alemán sólo había admitido en 2007, durante una lacrimógena confesión televisada, haber tomado EPO al comienzo del Tour de France de 1996, aunque según dijo lo dejó porque su cuerpo no lo aceptó bien.

El miércoles, sin embargo, el informe de la comisión antidoping del Senado francés dejó claro que Zabel consumió EPO en el Tour de 1998.

Cuando los métodos de detección se refinaron, Zabel se pasó al doping con las indetectables autotransfusiones. "En 2003 tuve una reinfusión antes del Tour de France", admitió Zabel en la entrevista.

El alemán fue seis veces ganador del prestigioso maillot verde a la regularidad en el ronda francesa.

Zabel justificó su confesión parcial en su deseo de seguir ligado al mundo del deporte.

"Sobre todo quería mantener mi vida, mi vida de ensueño como ciclista profesional. Lo amé tanto, este deporte, los viajes. Ese egoísmo fue sencillamente más fuerte", aseguró.

El alemán intentó justificar por qué en su momento dijo no ser un ciclista que se dopara en forma constante.

"Nunca tuve un plan de doping estructurado, ni expertos ocupándose, por eso nunca me vi como el súperdopado, sólo seguía consejos. Pero si sumo todo ahora, EPO, cortisona, luego incluso el doping sanguíneo... Es realmente mucho".

Zabel admitió haber mentido cuando en 2007 en Bonn, entre lágrimas, reconoció haberse dopado con EPO sólo durante una semana en 1996.

El alemán involucró al compatriota más famoso del ciclismo en los últimos años, Jan Ullrich, dando a entender que no podía estar limpio.

"Ya no podemos tomar a nadie por tonto. Hay a esta altura suficientes informes de cómo eran las cosas entonces. Pero ahora, en concreto, sólo puedo hablar por mí mismo".

Así, cinco años después del final de su carrera, queda claro que los muchos éxitos de Zabel se basaron en la mentira y el engaño.

Redacción/SinEmbargo

Redacción/SinEmbargo

Lo dice el reportero