De Siberia a Norteamerica; los genes de los nativos americanos tienen sus raíces en Europa

21/11/2013 - 12:00 am

Foto: Wikimedia Commons
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Ciudad de México, 21 de noviembre (SinEmbargo).– Una parte de los antecedentes genéticos de los pueblos nativos americanos podrían haber llegado a América desde Europa a través de Siberia, así lo afirma un estudio que llegó a esta conclusión tras descifrar el genoma de dos individuos en los que se demostró que parte de sus genes se encuentran solamente en los pueblos nativos americanos.

Hasta hace poco, la procedencia de las poblaciones primitivas en el continente americano se encontraba inmersa en un debate que llevaba años postulándose. Sin embargo, ahora, los genomas secuenciados de dos individuos del sur de Siberia central, de hace 24 mil años uno y otro de 17 mil indican una relación próxima con las poblaciones de Eurasia occidental y con nativos del nuevo mundo, pero no con los asiáticos orientales.

El "borrador" de la secuencia genética de los restos de estos individuos encontrados en el centro-sur de Siberia ayudan a comprender cuáles podrían ser los orígenes de los nativos americanos, de acuerdo con investigadores de la Universidad de Copenhague que llevaron a cabo el estudio, publicó la revista Nature.

Si bien, los nativos americanos parecen ser más cercanos genéticamente a los asiáticos del este, saber quiénes fueron los antepasados de los primeros habitantes del nuevo continente es aún un tema polémico ya que no existe un consenso en la comunidad científica respecto a cuáles son las poblaciones específicas procedentes de Asía y Europa con las que están más relacionados.

No obstante, la conclusión de un grupo de expertos de la Universidad de Copenhague, liderados por Eske Willerslev, es que entre un 14% y un 38% de los ancestros de los nativos americanos pudieron tener su origen en esta población siberiana antigua, mientras que el resto sí podrían proceder de las poblaciones de Asia oriental, como se venía suponiendo.

Para establecer esas similitudes, el equipo de la bióloga evolucionaria realizó la secuencia genética de un espécimen humano joven de hace 24 mil años (MA-1), hallado en el yacimiento Malta (o Mal'ta), en Siberia, cuyo hallazgo representa lo que podría ser el genoma humano moderno anatómicamente más antiguo hasta la fecha.

Foto: Wikimedia Commons
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El estudio demostró que parte de los genes del niño se encuentran solamente en los pueblos nativos americanos. Al mismo tiempo, los tipos de cromosoma "Y" y el genoma mitocondrial se encuentran casi exclusivamente a los euroasiáticos occidentales de la actualidad.

Además, el grupo de científicos encontró que ese cromosoma es cercano a las raíces de la mayoría de los linajes de los nativos americanos y que, en cambio, no tiene una afinidad cercana con los asiáticos del este.

Sin embargo, una peculiaridad grande de este hallazgo es que, pese a que los restos fueran hallados en Siberia, los genes del niño demuestran cero conexión genética con los pueblos locales.

De esta manera, según lo encontrado, alrededor de entre un 14 y un 38 % de los antepasados de los nativos americanos podrían haberse originado de este elenco de euroasiáticos occidentales, con la proporción restante originándose de las poblaciones del este de Asia.

Por su parte, en la secuencia genética de otro individuo encontrado en el centro-sur de Siberia, de hace 17 mil años, los expertos observaron rasgos genéticos similares a los del espécimen MA-1.

De acuerdo con la publicación, todo esto sugiere que esa región podría haber sido continuamente ocupada por humanos a lo largo del Último Máximo Glacial, la época de máxima extensión de las capas de hielo durante el último período glacial, hace unos 20 mil años.

Finalmente, esta aportación genética procedente de Siberia podría explicar, por ejemplo, por qué varios cráneos de los primeros americanos muestran rasgos que no concuerdan con los de los asiáticos orientales, señala la revista Nature, donde se da a conocer la investigación. Esta migración se habría producido a través de lo que ahora es el estrecho de Bering que separa Rusia de Alaska.

Redacción/SinEmbargo

Redacción/SinEmbargo

Lo dice el reportero