
Ciudad de México, 8 de enero (SinEmbargo).– A 10 meses de la desaparición de la joven edecán Carmen Yanira Esparza Noriega, su cadáver fue encontrado en la cisterna del edificio donde vivía en el Distrito Federal.
El 18 de febrero de 2014, Yanira, de 27 años, desapareció sin dejar rastro. Su hermana Mónica reportó el hecho ante las autoridades.
La madre y hermana de Yanira acudieron al departamento donde vivía para buscarla luego de que la modelo no respondía a sus llamadas.
Al ingresar al edificio residencial Grand Chapultepec, ubicado en Río Atoyac 89, colonia Cuauhtémoc, encontraron todo aparentemente en orden.
La última vez que se vio con vida a la joven vestía ropa deportiva. Algunas personas señalaron que la vieron cuando salió del edificio y otras cuando se retiró del gimnasio al que acudía con frecuencia.
Los familiares de Yanira creyeron que había sido secuestrada por una red de trata de personas, por lo que denunciaron su desaparición ante autoridades locales y federales, además de emprender una campaña en redes sociales.
El 20 de febrero Mónica Esparza Noriega, hermana de Carmen, escribió en su cuenta de Facebook: “por favor ayúdenme a difundir esta imagen, es mi hermana su nombre es Carmen Yarira Esparza Noriega y vive en la ciudad de México tiene 27 años, se encuentra desaparecida desde el día martes 18 de febrero de 2014, fue vista por ultima vez saliendo de su departamento ‘Residencial gran Chapúltepec’ iba con ropa deportiva por favor ayúdenme”.
De acuerdo con la Procuraduría General de Justicia del DF (PGJDF), Yanira estudió psicología, era originaria del estado de Quintana Roo, pero desde hace tiempo llegó a la Ciudad de México.
El cadáver de la joven modelo fue encontrado por los encargados del edificio luego de que abrieron la cisterna por un desperfecto que reportaron los vecinos. Ahí, encontraron el cadáver de la joven psicóloga en avanzado estado de putrefacción.
Tras el hallazgo los encargados dieron parte al Ministerio Público quien envió el cadáver al Instituto de Ciencias Forenses para realizar la necropsia de ley y conocer la causa de muerte.
El 23 de diciembre pasado, a 10 meses de su desaparición, la familia Esparza Noriega recibió una llamada de las autoridades que les pidieron reconocer el cadáver. Los familiares de la joven identificaron fácilmente el cuerpo debido a los implantes que tenía en busto y cadera y una cirugía en la nariz.




