
Ciudad de México, 18 de marzo (SinEmbargo).– Michael G. Wilson, productor de la nueva cinta de James Bond, Spectre, negó que el gobierno mexicano apoyara financieramente al filme del agente 007, y aclaró que sólo presentó a la producción un grupo de empresarios nacionales que sí lo hizo.
"Hubo una empresa que se unió a nosotros a esa aventura y que apoya el turismo en este país. Hubo un grupo de hoteles, y hay otros involucrados, que nos dieron apoyo financiero. Sobre el monto del dinero, no quiero ahondar. Tenemos una política sobre eso. En lo que concierne al Gobierno, nos ayudaron presentándonos a esta gente y eso fue muy importante", dijo G. Wilson en conferencia de prensa en la Ciudad de México.
En días pasados, el sitio Tax Analysts publicó documentos que referían que autoridades mexicanas pagaron al menos 14 millones de dólares a la producción de Spectre para que fuera cambiada la manera en que pretendían ser retratados algunos mexicanos.
Bajo el título “Elementos necesarios para preservar la oferta mexicana”, el documento referido por el sitio da cuenta que aunque “los funcionarios mexicanos querían ver a sus ciudadanos en la película, eran sensibles acerca de cómo podrían ser retratados”.
Entre los cambios gestionados por las autoridades de México, de las que no se menciona su nombre ni cargo, los documentos refieren que para el papel de “Estrella”, la dueña de un hotel en el que se hospeda Bond para comenzar su búsqueda de un asesino llamado Sciarra, se acordó que fuera interpretado un “actriz mexicana conocida”.
La misma información proporcionada por el sitio dice que también se acordó que Sicarra no fuera mexicano. Del mismo modo, se pidió que el Jefe de Gobierno del Distrito Federal, el objetivo del asesino, necesitaba ser reemplazado por un líder internacional.
En el memorando también se pidió realizar tomas aéreas de “modernos edificios de la Ciudad de México.” Las filtraciones, en su mayoría de correos electrónicos de ejecutivos de Sony Pictures, sugieren que todos esos requisitos se cumplieron a través de cambios en el guión.
Al respecto, Michael G. Wilson dijo que no hay nada en el guión que no tuviéramos ya. Dijo que el villano siempre fue alguien italiano, Mónica Bellucci. "El Gobierno no tiene nada qué ver en esto. A la hora del casting siempre pensamos en una actriz de México", señaló.
Wilson comentó que se les otorgó los permisos pertinentes y elementos de seguridad que resguardarán el rodaje en el zócalo del DF y en las calles Tacuba, Xicoténcatl, Filomeno Mata y Donceles. Dijo que hubo asesores que ayudaron a hacer creíble la historia y que aclararon situaciones como qué Policía mexicana actuaría.
"He visto, leído cosas que han surgido y la verdad es que nunca fue así, por tanto no tuvimos que cambiarlo [el guión]. Sé. por ejemplo, que sí se preguntó que la policía podía servir para la secuencia y hacerla creíble, y dijeron que la federal, pero han sido preguntas así, para que todo fuera verosímil", dijo.




