
Ciudad de México, 5 de mar (SinEmbargo).- La sola mención de la palabra virus remite a enfermedades de difícil tratamiento y que representan un gracve problema de salud a nivel mundial. Sin importar qué provoquen, estos agentes infecciosos microscópicos son de inmediato clasificados como potencialmente dañinos para la salud.
Y es cierto, sólo que a veces lo que resulta dañino para algunos seres a otros les beneficia, como resultó ser el caso de un virus bacteriófago (fago), capaz de capturar el sistema inmune de su huésped. Esto, de ninguna manera significa una mala noticia, sobre todo si el huésped es una bacteria de cólera.
Científicos de la Universidad estadounidense de Tufts encontraron durante un experimento de laboratorio que el bacteriógafo destruye los genes de la bacteria causante del cólera, el vibrio cholerae.
El descubrimiento fue hecho por Andrew Camilli y Kimberley Seed, mientras analizaban las muestras de ácido desoxirribonucleico (ADN) de fagos (el ICP1 en particular) tomadas de pacientes con cólera en Bangladesh. Para su sorpresa , encontraron una serie de genes llamados CRISPR/Cas dentro del fago, que lo codifica para un sistema inmune completamente funcional.
Lo que hace el fago es usar su sistema inmune para cortar "literalmente en mil pedazos los genes de la bacteria del cólera, lo que le permite infectar la célula y matarla", explicó Andrew Camilli. No obstante, lo mejor de este tipo de virus es que sólo invade a la bacteria responsable del cólera en humanos.
Hasta ahora, los investigadores pensaban que los fagos sólo existían como partículas primitivas de ADN o de ácido ribonucleico (ARN). Esta creencia llevaba a decir, que estos virus carecían de la sofisticación de un sistema inmune adaptativo, el cual es un sistema que puede responder rápidamente a casi una variedad infinita de nuevos retos.
No obstante, este nuevo descubrimiento demuestra lo contrario y representa un avance para el combate contra súper bacterias, las cuales llegan a desarrollar también resistencia a sus depredadores al igual que los antibióticos. La existencia de un tipo de fago con un sistema inmune que pueda adaptarse a distintos sistemas de defensa de las bacterias del cólera, sin duda, representa un nuevo revés a la enfermedad.





