
Ciudad de México, 11 may (SinEmbargo).- Eso de que la suerte de la linda nunca da consuelo a las menos agraciadas, se cumple a rajatablas en el caso de la actriz estadounidense Amy Adams.
Aunque vale decir en este punto que no es la protagonista de Julie and Julia una de esas bellezas que hacen temblar la tierra. Lo suyo es gracia, clase y mucho, mucho talento.
Por tanto, la fortuna que atraviesa tanto en la vida personal como en la profesional la tiene más que merecida esta muchacha nacida en Vicenza, Italia, el 20 de agosto de 1974 (se crió en Colorado, Estados Unidos), a quien pronto veremos en El hombre de acero, filme dirigido por Zack Snyder y protagonizada por el inglés Henry Cavill, inolvidable en su rol de Charles Brandon en la serie Los Tudor.

Precisamente, con su compañero de elenco, Amy Adams, mantiene una amistad más que íntima que ha puesto en alerta a la multitud de fans que tiene el actor en todo el mundo, frente a lo cual Adams se ha limitado a decir el consabido “Sólo somos buenos amigos”.
Por lo pronto, como Lois Lane, un papel que siempre ansió, la actriz consigue robarle el corazón al bello y atribulado superhéroe, aunque esto también es mucho decir, pues no se sabe a ciencia cierta qué tipo de relación desarrollarán en la historia y, como es de rigor, la estrella no suelta prenda.
En la vida, más allá de los rumores, Amy es una señora perfectamente casada con el actor Darren LeGallo, padre de su única hija, Aviana Olea.
“Siempre me sentí muy identificada con el personaje de Lois. Se ajusta perfectamente a mi personalidad y cuando llegó la posibilidad de ser ella, me di cuenta de que este papel estaba esperándome”, dijo en entrevista a un medio español.

De su personaje destaca la independencia de carácter y su sentido de lucha que vive en un ambiente menos fantasioso que el que mostraban los filmes anteriores, donde Lane era una muchacha angustiada e insegura.
El filme producido por Chris Nolan presenta a un muchacho que se descubre de un día para el otro con poderes sobrenaturales, que recibe como misión salvar el mundo y devolverle la esperanza a la humanidad.
LA FUTURA JANIS JOPLIN
Amy Adams es de esas actrices que hacen poco ruido en Hollywood. No se desnuda, no protagoniza escándalos ni demuestra demasiada ansiedad a la hora de los premios y reconocimientos. Sin embargo, su filmografía es formidable y el espectador atento sabe que una película en la que ella participe es garantía de calidad interpretativa.
Así lo mostró en la mencionada Julie and Julia en donde le hizo la segunda a Meryl Streep (en uno de los peores roles de su carrera, si se nos permite) y en su papel de franca y atildada novia de Mark Wahlberg en The fighter.
También le hizo la vida de a cuadritos (más cuadritos porque cuadriculado ya estaba) a Joaquin Phoenix en The Master y repetirá con Bale en la nueva de David Russell, American Bullshit, que narra la historia real de un estafador estadounidense (Christian Bale) que, en los ’80 planeó una operación anticorrupción para el FBI.
Lee Daniels, el laureado director de Precious, está al frente de Get it While You Can, una de las biografías en preparación de la cantante estadounidense Janis Joplin (1943-1970) y en la que nuestra muchacha encarnaría a la malograda artista, un rol sin dudas desafiante sobre todo por el listón alto que dejó la fantástica Bette Midler, quien fue postulada al Oscar por The Rose.
Con cuatro postulaciones al Oscar en siete años, considerada además la mejor actriz de su generación, la belleza serena de Amy Adams le ha permitido ser la imagen de Eau de Lacoste y ahora la reina de la criptonita. Bien por ella.





