“¿Amigos rateros, qué creen que me pasó? En una combi un percance me pasó. Pasé por mi colega y todo iba normal, nunca imaginé por lo que yo iba a pasar”, reza la primera estrofa de la canción, con la melodía del éxito “17 años”.

Ciudad de México, 4 de agosto (SinEmbargo).- El cotorreo del asaltante golpeado en una combi de Texcoco no para. Y es que un youtuber ya hasta le compuso una canción.

En Youtube, un joven músico que se hace llamar Salvattore Zamorini no quiso quedarse atrás y le escribió una cumbia llamada “17 mil putazos” al desafortunado y famoso delincuente que, dicho sea de paso, ya fue identificado.

Zamorini utilizó la base melódica del exitoso tema de Los Ángeles Azules “17 años” y le colocó una letra por demás divertida.

“¿Amigos rateros, qué creen que me pasó? En una combi un percance me pasó, pasé por mi colega y todo iba normal, nunca imaginé por lo que yo iba a pasar”, reza la primera estrofa de la canción.

“Planeamos bien el rollom subí primero yo, pedí las billeteras, de pronto algo pasó. Sentí que me golpearon y mi ‘compa’ corrió, sentí otro chingadazo, todo mal me salió”, dice también la canción.


“Quise salir corriendo (17 mil putazos), no pude ya bajarme (17 mil putazos), en bola me agarraron (17 mil putazos), sentí que iban a matarme (17 mil putazos)”, entona el coro.

Esta creativa cumbia se suma a los innumerables memes, videos editados y hasta a una reproducción de la secuencia de la golpiza con muñecos Lego, que han surgido a raíz de la videograbación viralizada en redes sociales.

EL VIDEO DE LA GOLPIZA

Un video que ha circulado en redes sociales muestra cómo, durante uno de los viajes cotidianos de esta unidad de la Ruta 83, un par de individuos le hacen la parada a la combi y, en cuanto ponen un pie sobre ésta, inician con el atraco que finalmente no se consumó, ya que uno de los dos delincuentes no pudo abordar el transporte debido a que el chofer se arrancó, no así su desafortunado cómplice.

Entre los pasajeros le pusieron el pie para que tropezara y quedara sólo al interior de la vagoneta, para hacer justicia por propia mano y propinarle tal golpiza.

“¡Pa´ que sientas lo que sentimos!”, se escucha decir a uno de los usuarios. “No que muy león”, exclama otro, mientras, entre todos, le asestan puñetazos y patadas al delincuente.