Calamaro y la reiterada costumbre de cantar con otros: pronto con Bunbury, en México

03/10/2014 - 12:05 am

Genio y figura. Un artista irrepetible. Foto: Especial
Genio y figura. Un artista irrepetible. Foto: Especial

Ciudad de México, 3 de octubre (SinEmbargo).- Ya se cuentan los días para que el argentino Andrés Calamaro arribe a México en el contexto de una gira por el país que realizará junto a su amigo y colega el español Enrique Bunbury.

Ambos cultivan una estética que podría explicarse como la pasión por la canción de autor en un género ahora tan difuso como el rock en español, corriente musical que tuvo en otros tiempos mejores y más definidos desarrollos.

Hoy vivimos el tiempo donde todos se juntan con todos y muchas de esas uniones son fruto del marketing impulsado por la firme voluntad de conquistar públicos diversos y no de la a veces irrefrenable necesidad de intercambiar visiones artísticas o de fundar paradigmas alrededor de un concepto sonoro o lírico.

Con 47 años llevados más que bien, frente a los 53 años recién cumplidos de su amigo y compañero de ruta, el gallego Enrique Bunbury podría ser considerado una especie de discípulo del artista sudamericano. Abreva de su agua y nunca ha escondido la admiración que le tiene.

El zaragozano, muchas veces comparado con otros cantautores, nunca le ha molestado la comparación con Calamaro.

Dos figuras fundamentales del rock iberoamericano. Foto: Especial
Dos figuras fundamentales del rock iberoamericano. Foto: Especial

“En realidad,  aunque sea una comparación en la que salgo obviamente mal parado puesto que su obra es mucho mayor que la mía, me gusta pensar que tengo algo parecido a él. Me parece un artista jodidamente bueno, el number one. Y me digo: ojalá alguien vea algo parecido en mí de lo que yo veo en él”, dijo Bunbury en una entrevista que le hiciéramos en el pasado.

Ambos son músicos muy cercanos a México, donde tienen verdaderas legiones que los aman. Con Bohemio y Palosanto, respectivamente, han demostrado en los últimos tiempos tener bajo control sus carreras en solitario. Juntos serán “la hostia”, como se dice en español básico y es la unión de estos dos baluartes de la música en nuestro idioma lo que mantiene en vilo a los fans.

La gira empieza el 16 en León, continúa el 18 en México DF y finaliza el 8 de noviembre en Tijuana, con paradas previas en Villa Hermosa, Mérida, Morelia, Monterrey, Guadalajara y Puebla.

La costumbre de cantar con otros es legendaria en Calamaro, un pionero en estas lides como lo demuestran los 10 videos a continuación.

1.       CON KIKO VENENO

“Lobo López” es una gran canción del artista español Kiko Veneno, nacido como José María López Sanfeliu hace 62 años en Gerona. El tema forma parte del disco mítico Puro Veneno, de 1998 y aunque vale por sí, el aporte de Calamaro produce una vuelta de tuerca en la manera de entender la letra. Cuenta la historia de un perdedor que no puede olvidar a su chica, un papel que siempre supo encarnar muy bien el Kiko, pero que susurrado por El Salmón parece ser en realidad el discurso de un conquistador irredento, que hace como que le duele la partida de su chica, mientras tiene a otra esperándolo con ansiedad. Se trata de una de las grandes canciones que ha dado el rock en español y suena fresca, actual, exquisitamente seductora.

2.       CON EL NIÑO JOSELE

Fue en el lejano 2003 cuando Andrés Calamaro aceptó participar en el disco en solitario del guitarrista de flamenco El Niño Josele. Lo hizo con una canción de su autoría en lo musical, con letra de Jorge Larrosa, un fotógrafo que supo guiar al Salmón por los bajos fondos carcelarios que dan sustancia a la rumba flamenca “La ranchada de los paraguayos”.

"La ranchada es la comida que cocinan los presos con comida que traen las visitas, porque el rancho de las prisiones argentinas se llama la tumba", explicó Calamaro a El País, durante un recreo en la grabación del video junto al guitarrista de El Cigala y Enrique Morente.

Se trata de una canción pegadiza e imposible de sacarse de encima luego de oírla; a pesar de su ritmo tiene un fondo de melancolía profunda que acentúa la guitarra afinada y expresiva de Josele.

3.       CON EL INDIO SOLARI

Pocos músicos tan legendarios como Carlos El Indio Solari quedan en pie en la Argentina, luego de la muerte de Luis Alberto Spinetta y Gustavo Cerati, entre otros artistas que han partido prematuramente dejando un gran vacío en la música de dicho país sudamericano.

Fundador de la desaparecida banda Patricio Rey y los Redonditos de Ricota, El Indio es un poeta de la calle y la rudeza y como tal ha sabido comandar una más que exitosa carrera en solitario, en sus propios términos, tocando en lugares alejados de la capital y convocando a multitudes cada vez que lleva a cabo un show.

Se trata de un hombre arisco, casi un misántropo, que no obstante le abrió la puerta al “Andrelo”, con el que grabó su tema “Veneno paciente” para el disco Porco Rex.

“Me cansa tener gente alrededor, si no meto un trago llega el malhumor", cantan a dúo el Indio y Andrés, en una canción grabada en los estudios de la bonaerense localidad de Leloir, propiedad de Solari.

4.       CON ROBI DRACO ROSA

Cuando el neoyorquino Robi Draco comenzó a idear su disco de dúos, al regresar al ruedo de su tratamiento por el cáncer que le había sido diagnosticado en 2011 (lamentablemente, en 2013 anunció que la enfermedad había regresado), uno de sus sueños era cantar con Andrés Calamaro, artista al que decía admirar desde hace mucho tiempo.

Se encontraron en Los Ángeles y la experiencia no fue del todo grata para el ex Menudo, quien en una conferencia de prensa llevada a cabo en ciudad de México contó que el argentino dejó una cuenta sin pagar de aproximadamente 15 mil dólares en el hotel, lo que provocó el malestar de los productores.

El gesto, “de un verdadero rockstar”, dijo Robi, fue un poco desmedido en el contexto de un disco, Vida, que se hacía para tratar de aliviar un poco las dificultades económicas que atravesaba el cantautor de raíces puertorriqueñas luego de su costoso tratamiento contra el cáncer, pero dejó una canción bellísima y un dúo de antología: “Vagabundo”.

5.       CON LUCA PRODAN

“El tiempo pasa y nos vamos poniendo tecnos”: la deconstrucción del tema “Años”, del cubano Pablo Milanés a cargo del italiano Luca Prodan (1953-1987) ha traspasado su origen paródico para convertirse casi en un tema visionario.

El que canta es el fundador de Sumo y Andrés toca los teclados. Cuando la grabaron, el poeta Tom Lupo estaba de testigo y luego contó que a Luca lo ponía muy triste la frase “nos vamos poniendo viejos” y preguntó a los presentes si podía cambiarla.

“¿Quién le iba a decir que no al Pelado?”, preguntó retóricamente Lupo.

Sin quererlo o no el tema se volvió un himno de melancolía para honrar la memoria de un artista como Prodan que tanto dio al rock en español y que murió prematuramente en un modesto departamento de la capital de Argentina.

6.       CON ANTONIO ESCOHOTADO

A nadie ya le sorprende la conocida afición por las sustancias químicas que han caracterizado la vida y la carrera de Andrés Calamaro. Hubo tiempos en que sus parientes y amigos llegaron incluso a temer por su vida. Fue cuando el artista argentino acuñó la leyenda de su ostracismo creativo en un departamento de la avenida Santa Fe, donde componía sin parar, con la cocaína como único alimento.

Andrelo parece haber vuelto del infierno de las drogas duras. Le han quedado secuelas evidentes, como esa enorme dificultad que tiene para expresarse, un hecho que se acentúa cuando va a los platós de televisión.

Recientemente estuvo en el noticiero de Carlos Loret de Mola y su intervención fue patética, por lo incoherente y forzada, aunque también evidenció la ternura de un hombre generoso, capaz de exponerse a esas situaciones, con tal de apoyar a un promotor ávido de servirse de su fama y leyenda.

En Alta suciedad, un disco de los tiempos difíciles, Calamaro habla de las drogas y de su vida alrededor de ella, echando mano del filósofo español Antonio Escohotado en un tema hoy clásico de su repertorio: “Nunca es igual”.

7.       CON ARIEL ROT

Fueron compañeros en Los Rodríguez y son compatriotas y amigos. En el disco recopilatorio de Ariel, Dúos, tríos y otras perversiones, juntos cantan “Cenizas en el aire”, una canción que reflexiona sobre el paso del tiempo, los excesos y la necesidad existencial de parar en un punto y barajar de nuevo para poder sobrevivir.

“Estoy perdiendo gasolina, a punto de estrellarme otra vez. No ves que estoy perdiendo altura, necesito tu ayuda para seguir de pie. Estuve revisando en los archivos, buscando los motivos donde nunca los busqué. El tiempo avanza decidido desde el campo enemigo sin detenerse.

Estoy en el medio de la vía, en el medio de la vida si hay suerte, tal vez. Yo quiero despertarme cada día y darte la bienvenida otra vez. Hay cosas que prefiero no mirar, hay otras que al mirar no pude ver. Los sueños que no puedo recordar, son como las canciones que no puedo componer. Hay ofertas que no puedo rechazar, hay pactos que jamás voy a romper.

Las manos que no quiero estrechar, son las que firman las leyes que no puedo obedecer. La cabeza en la boca del león. Soy un domador muy poco decidido. Tengo estilo pero soy mal jugador, el premio de consuelo lo tengo merecido. Se apagó la hoguera de la vanidad, cenizas por el aire esparciéndose. Parecía que era un juego y al final, más de uno acabó mal, quemándose”: una letra formidable para una canción inolvidable.

8.       CON DIEGO ARMANDO MARADONA

Se admiran mutuamente y Calamaro le dedicó una canción llamada sencillamente “Maradona”. El que es considerado el mejor jugador de futbol de todos los tiempos no tiene una sola dote como cantor, pero es considerado el mejor jugador de futbol de todos los tiempos y eso le da, cómo no, derechos extraordinarios.

Uno de esos privilegios a los que nunca podría acceder un ciudadano de a pie aun cuando cante mejor que Diego es el de poder grabar una canción con Andrés. Y así fue con “Hacer el tonto”, canción que aparece en el disco Honestidad brutal. Juzguen ustedes.

9.       CON LOS TIGRES DEL NORTE

Esta es una de esas uniones planeadas en los escritorios de las disqueras y resulta una juntada forzada, extravagante. Por un lado, busca la inserción de la agrupación norteña en el público joven, llevada al extremo con la actuación de Los Tigres del Norte en la reciente edición del Vive Latino.

Por el otro está impulsada por el deseo de darle una cierta entidad comercial a Calamaro entre el público latino de los Estados Unidos, que lo desconocía casi por completo.

La canción elegida es “La mesa del rincón” y permitió a Andrés dar por primera vez un concierto en Los Ángeles.

El argentino comparó a Los Tigres con los Rolling Stones y se manifestó más que honrado por la invitación, aunque el resultado no podría considerarse entre lo mejor de la carrera de ambos.

10.   CON ENRIQUE BUNBURY

Con vistas a la gira inminente que ambos protagonizarán en México, Enrique Bunbury y Andrés Calamaro, regalan en descarga gratuita la canción “Apuesta por el rock and roll”, grabada durante los ensayos previos al concierto que Bunbury ofreció en el Luna Park de Buenos Aires el pasado mes de abril y en el que Calamaro colaboró como invitado especial. Ahora, a esperarlos.

Mónica Maristain

Mónica Maristain

Es editora, periodista y escritora. Nació en Argentina y desde el 2000 reside en México. Ha escrito para distintos medios nacionales e internacionales, entre ellos la revista Playboy, de la que fue editora en jefe para Latinoamérica. Actualmente es editora de Cultura y Espectáculos en SinEmbargo.mx. Tiene 12 libros publicados.

Lo dice el reportero