Refresqueras niegan que el impuesto a bebidas azucaradas haya reducido el consumo

08/01/2016 - 12:45 am

Instituciones públicas y privadas han concordado en que la reducción del consumo fue temporal y que paulatinamente se fue restableciendo hasta cubrir el porcentaje habitual.

México, 7 de enero (SinEmbargo).- La Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas (ANPRAC) y el Consejo Mexicano de la Industria de Productos de Consumo (ConMéxico) señalaron que el impuesto a las bebidas azucaradas, de un peso por litro, que entró en vigor en 2014, no ha reducido significativamente el consumo de los productos ni la ingesta de calorías en el país.

De acuerdo con un comunicado difundido por medios nacionales, los representantes de la industria refresquera expresaron que el consumo de bebidas disminuyó entre un 1.9 por ciento y un 6 por ciento durante el año 2014, mientras que la ingesta de calorías apenas fue reducida en un 0.5 por ciento por día -es decir, un promedio de reducción de 6 a 10 calorías diarias, de una dieta calculada de más de 3 mil calorías-. Sin embargo y de acuerdo con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), dice el documento, en 2015 la venta por litro de las bebidas aumentó en un 13 por ciento en comparación con el año precedente.

Cabe destacar que en 2013 la ANPRAC expresó que la propuesta de gravar con un impuesto especial a las bebidas saborizadas con azúcares añadidos es una medida "que carece de todo sustento técnico y jurídico”. Y que, además, se trata de “iniciativas regresivas que afectan sensiblemente el bolsillo de todos los mexicanos; en especial a las clases menos favorecidas”.

En ese sentido, ConMéxico sostuvo que el impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS) produjo un impacto negativo en la población al afectar el gasto total de los hogares en México, de modo tal que, los consumidores, pudieron comprar menos de lo acostumbrado hasta el momento.

Según una investigación del Colegio de México (Colmex) el decremento fue del 3 por ciento.

Por si fuera poco, instituciones como el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) plantean que el impuesto, en lugar de reducir el consumo calórico, sólo ha logrado la sustitución de los productos usuales por otros más baratos.

De cualquier modo, tanto instituciones públicas como privadas han concordado en que la reducción del consumo fue temporal y que paulatinamente se fue restableciendo hasta cubrir el porcentaje habitual.

Tanto Amprac como ConMéxico aseguraron que es necesario seguir analizando los efectos del impuesto a largo plazo y advirtieron sobre la necesidad de debatir y contar con instrumentos suficientes para hacerlo, como la Estrategia Nacional para la Prevención y Control de Sobrepeso, Obesidad y Diabetes, y como el Observatorio Mexicano de Enfermedades No Transmisibles (Oment).

 

 

Redacción/SinEmbargo

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Lo dice el reportero