"Desatendamos el mandato principal del catálogo de Ikea: trasladar la interacción social a interiores familiares, soleados, habitdos por personas sanas, jóvenes, emparejadas, productoras de niños y rubias. (...)
¿Es posible construir un espacio público reuniendo situaciones que suelen ocurrir en la intimidad de las viviendas?"
Con este argumento el arquitecto español Andrés Jaque presenta IKEA Disobedients (Los desobedientes de Ikea), instalación realizada por Andrés Jaque Arquitectos en el que los límites del hogar se ven transgredidos por lo público al trasladar, tal cual, las situaciones caseras al exterior y ser expuestas ante un público ajeno a este entorno.
A partir de lo que él llama un "amontonamiento indisciplinado de muebles de Ikea", el despacho/colectivo logra crear un equipamiento urbano casero en el que la premisa es ofrecer una resistencia a las ideas de perfección hogareña promovidas por la compañía sueca.
De acuerdo con Jaque, los arquitectos se han acostumbrado a crear nuevas realidades pensando que llegará su obra y sustituirá a lo existente, en lugar de observar lo que hay para proteger y preservar las relaciones sociales que ya existen en un lugar determinado sin destruirlo.
Lo anterior y la desatención al ámbito doméstico por parte de los arquitectos en en España ha motivado a Jaque, quien con esta instalación llamó la atención de galerías internacionales, como el MoMA que recién acaba de adquirir esta obra.






